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Vida

Proponen sacrificar alrededor de cien hipopótamos de Pablo Escobar

En Doradal se estima que hay 50 hipopótamos libres. Foto: Guillermo Ossa / EL TIEMPO

Un estudio muestra que la castración no será suficiente para controlar a la población.

Por: Redacción Medioambiente

Los hipopótamos Hippopotamus amphibius, nativos de África, quePablo Escobar introdujo ilegalmente en Colombia hace más de tres décadas están fuera de control y deben ser sacrificados. Es la conclusión a la que llegaron varios científicos en su investigación: «un hipopótamo en la habitación: prediciendo la persistencia y dispersión de un megavertebrado invasor en Colombia, Sudamérica».

De acuerdo con los investigadores, la población de este animal, que ha invadido extensas áreas de la cuenca del río Magdalena en Colombia, ha crecido constantemente a una tasa del 14,5 por ciento.

«Calculamos que en la actualidad deben haber alrededor de 100 hipos invasores, y si no se intensifican las medidas de acción, la población será de casi 1500 animales en el año 2034», escribió una de las autoras del estudio, Nataly Castelblanco, en su cuenta de Twitter.(Le podría interesar: Así sobreviví al ataque de un hipopótamo de Pablo Escobar)

Hipopótamos de Doradal

En Doradal se estima que hay 50 hipopótamos libres. Foto: Guillermo Ossa / EL TIEMPO 

«Este éxito en la adaptación y propagación probablemente se deba a la alta disponibilidad de recursos que ofrece la cuenca del río Magdalena, combinada con la falta de depredadores o amenazas de origen humano», dice la investigación publicada en El Sevier.(Recomendado: Top de las especies que fueron descubiertas en Colombia en el 2020)

¿Por qué son peligrosos para nuestros ecosistemas?

En otras oportunidades, científicos han señalado que los hipopótamos pueden transmitir enfermedades que pueden afectar especies endémicas como el manatí y la nutria. Como son animales altamente competitivos, pueden desplazar a otras especies que dependen del río Magdalena.

«Dado que los hipopótamos introducen modificaciones importantes en la dinámica del oxígeno, la biogeoquímica y las tasas de sedimentación de la cuenca, pueden tener un efecto importante en la composición de la comunidad acuática al favorecer a algunas especies y afectar negativamente a otras», dice la investigación publicada a finales del 2020.

Por ejemplo, «los movimientos de los  hipopótamos tienen efectos significativos en la geomorfología, hidrología y conectividad al revolcarse, fregar y comprimir el fondo de los cuerpos de agua, lo que puede ser crítico para las especies migratorias, es decir, el manatí de las Antillas, particularmente durante la estación seca», se lee en el estudio.

‘La castración no funcionaría’

“A nadie le gusta la idea de dispararle a un hipopótamo, pero tenemos que aceptar que ninguna otra estrategia va a funcionar”, dijo la ecologista Nataly Castelblanco-Martínez al diario The Telegraph.

Y es que según la investigación, el aumento de la castración solo conducirá a un retraso en la fase de crecimiento rápido, pero no a la extirpación de esta especie exótica.

«Ninguna de las estrategias de castración será suficiente para controlar la población. Lo único que logra la castración es retrasar el momento en el que la población alcanza la capacidad de carga, es decir el año al cual se llega al número máximo de hipopótamos», señaló Castelblanco en su cuenta de Twitter.

Luego, probaron  introducir la estrategia de extracción o sacrificio por caza controlada en varios niveles (10, 20 y 30 individuos por año).»Solo el máximo nivel de extracción (15 machos+15 hembras) lograría erradicar la población de hipos de Colombia», agregó Castelblanco.

Sin embargo, los investigadores reconocen que el hipopótamo es una especie muy carismática,  por lo que saben que su propuesta no  está exenta de controversias.

De ahí que proponen que en el corto plazo, «es necesario la creación de estrategias sólidas para comunicar a las partes interesadas y al público en general la urgencia de controlar esta especie exótica establecida, así como realizar encuestas de monitoreo adecuadamente diseñadas de esta población de hipopótamos introducidos»

Para Castelblanco, también es necesario que se considere la revisión de la ley que hoy en día prohíbe la extracción controlada de los hipopótamos. Además, «estrategias como castración/esterilización, contención en áreas reducidas y cautiverio también serían útiles como complemento de las acciones de eutanasia, pero por si solas no son suficiente«, puntualizó.

REDACCIÓN MEDIOAMBIENTE

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