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La historia de Sandra, la mujer paisa que pide ayuda para llegar a Estados Unidos y tratar el raro cáncer que padece

Sandra ha recibido varios tratamientos, entre ellos quimioterapias con cinco medicamentos diferentes. Foto: Redes Sociales.

Está en España desde hace unos meses, pero el tratamiento recibido no fue efectivo.

TOMADO DE: elcolombiano.com

Si la enfermedad ataca, Sandra se defiende; si la enfermedad sale por un lado, Sandra pone el pecho y la enfrenta, sin miedo. Esa lucha incesante está por cumplir cinco años y hoy la tiene en Madrid, España, viviendo los últimos días de un caluroso verano. Llegó a ese país gracias a un donante que vio su historia en las redes sociales, pero la enfermedad abate, el tiempo apremia, y hoy necesita ayuda.

La lucha de Sandra comenzó con un dolor en una mano. El médico le dijo que podía ser una tendinitis, y la trató como tal. Un tiempo después, una protuberancia creció en la mano, muy cerca del pulgar, y entonces comenzaron los exámenes. Le hicieron varias biopsias que resultaron no concluyentes y la muestra tuvo que ser llevada a Estados Unidos. Ese fue el primer campanazo de un sistema de salud insuficiente.

Los médicos, finalmente, le diagnosticaron un sarcoma, es decir, un tipo de cáncer que ataca a los tejidos blandos. A Sandra tuvieron que operarla, y le quitaron tanto la protuberancia como el dedo pulgar. El diagnóstico fue bueno hasta que se contagió de covid. Luego de otro examen, los doctores se dieron cuenta de que el sarcoma había vuelto, esta vez en los pulmones.

 

Fueron cinco los tipos de tratamientos que recibió en Colombia, cinco tipos diferentes de quimioterapias, con los padecimientos y los dolores que eso implica. Pero el tumor seguía allí, en el tejido blanco, y parecía no inmutarse. Después del fracaso de los medicamentos, la opción que le dieron fue entrar a un tratamiento paliativo. Pero Sandra, que no le tiene miedo a la enfermedad, y que la nombra sin hacer ninguna inflexión en la voz, decidió seguir la batalla desde otro frente.

Ahí fue la primera vez que usó las redes sociales para pedir ayuda. “Sin las redes, no sé qué habría sido de mí, es lo que tengo”, dice. A través de un video en Instagram pidió ayuda para recibir tratamiento en el extranjero, pues ya había averiguado que en Estados Unidos y España había más investigación sobre su enfermedad. Y así fue que gracias al apoyo de un anónimo consiguió los recursos para viajar a Madrid, España, luego de renunciar a su trabajo en la Personería de Medellín, donde había pasado los últimos cuatro años de su vida.

En España comenzó a recibir un ensayo clínico que constaba de combinar los tratamientos de quimio y radioterapia. Los primeros meses fueron satisfactorios, y el tumor disminuyó sus exámenes. Pero pasados nueve meses, las esperanzas flaquearon de nuevo de cuenta de otro examen. El tumor había aumentado de tamaño de nuevo y los pulmones de Sandra se habían llenado de líquidos, había tenido un derrame pleural.

Sandra quedó, de nuevo, en una situación sin salida. Le había puesto toda su fe al ensayo clínico, se había ido del país con lo justo para sostenerse en otro continente. Pero Sandra, que no le teme a la enfermedad, buscó la salida del laberinto, y otra vez fue a las redes sociales.

Grabó un video en el que expuso su situación, pero no se quedó lamentando la falta de eficiencia del tratamiento, ni que el pulmón hubiera crecido de nuevo, ni que sus pulmones se hubieran llenado de líquido. Con el estoicismo de nuevo, miró a la cámara de frente y, como la vez anterior, pidió ayuda para ir a Estados Unidos, al instituto MB Anderson, donde han investigado su tipo de cáncer.

 

Hoy Sandra está desprotegida. Aunque pidió ayuda a la entidad donde trabajaba, y cuya misión es precisamente velar por los derechos humanos, no recibió ningún apoyo. También tiene respaldo estatal en lo absoluto. “Estoy completamente desprotegida. Si vuelvo a Colombia, no tengo trabajo, no tengo nada. Mi opción es ir a Estados Unidos, pero las condiciones legales son difíciles”, explica.

Sandra necesita, de nuevo, una mano. No tiene visa y sabe que irse a Estados Unidos es más costoso que lo que tuvo que afrontar para ir a España. No está dispuesta a rendirse.

Si quiere ayudar a Sandra, puede comunicarse con ella a través de las redes sociales o del Whatsapp 320 2891188. Ese número es solo de Whatsapp, pues está fuera del país y la línea está desactivada.

El Colombiano
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