¿Por qué los astrónomos pueden predecir los eclipses con años de anticipación? Así logran calcular la fecha exacta

El secreto que permite saber cuándo ocurrirá el próximo eclipse. Foto: Getty Images.

Los eclipses, con el tiempo, se han convertido en fenómenos astronómicos que atraen a millones de personas en todo el mundo.

Los astrónomos pueden predecir con gran precisión cuándo ocurrirá un eclipse gracias al seguimiento constante de las posiciones de la Luna, la Tierra y el Sol, según explica la Agencia Espacial Europea (ESA).

Estos fenómenos, que en la antigüedad eran considerados presagios de desgracias o eventos sobrenaturales, hoy son acontecimientos científicos y culturales que despiertan gran interés en todo el mundo. Miles de personas viajan para observarlos, como ocurrirá el próximo 12 de agosto en España, donde un eclipse total de Sol será visible desde varios puntos del país.

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Un eclipse se produce cuando el Sol, la Luna y la Tierra se alinean. Dependiendo de la posición de cada cuerpo celeste, el fenómeno puede ser solar o lunar.

En un eclipse solar, la Luna se sitúa entre la Tierra y el Sol, bloqueando parcial o totalmente la luz solar y provocando que algunas zonas del planeta queden temporalmente en oscuridad.

Las regiones que quedan dentro de la sombra más oscura de la Luna, conocida como umbra, experimentan un eclipse solar total, en el que el Sol queda completamente cubierto. Por el contrario, quienes se encuentran en la penumbra observan un eclipse parcial, ya que desde su ubicación la Luna solo oculta una parte del disco solar.

En el caso de un eclipse lunar, es la Tierra la que se interpone entre el Sol y la Luna. Su sombra se proyecta sobre el satélite natural, que adquiere un característico tono rojizo. Este efecto ocurre porque la atmósfera terrestre filtra la luz solar, dispersa las longitudes de onda azules y permite que la luz roja alcance la superficie lunar.

Si los eclipses dependen de la alineación entre estos cuerpos celestes, surge una pregunta evidente: ¿por qué no se producen durante cada luna nueva y cada luna llena?

Los eclipses solares no suceden de forma regular en cualquier momento del año.
Los eclipses solares ocurren cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol. Foto: Getty Images

La explicación está en la inclinación de la órbita lunar. Aunque la Luna gira alrededor de la Tierra, su trayectoria no coincide exactamente con el plano en el que la Tierra orbita alrededor del Sol, conocido como plano de la eclíptica. La órbita lunar está inclinada unos 5 grados respecto a este plano, por lo que la mayoría de las veces la Luna pasa por encima o por debajo de la línea de alineación necesaria para que ocurra un eclipse.

Sin embargo, dos veces al año la órbita de la Luna se posiciona de tal manera que cruza la eclíptica durante una luna nueva o una luna llena. Estos puntos de intersección reciben el nombre de nodos lunares y son los lugares donde pueden producirse los eclipses.

Gracias al conocimiento de estos movimientos orbitales, los astrónomos pueden calcular con precisión cuándo y dónde tendrá lugar cada eclipse.

La explicación científica de los eclipses que millones esperan observar

Alrededor de cada nodo lunar existe un periodo de aproximadamente 35 días conocido como temporada de eclipses. Durante este intervalo se reúnen las condiciones necesarias para que se produzcan uno o varios eclipses.

Por lo general, cada temporada incluye un eclipse solar y uno lunar. No obstante, como esta ventana es más larga que el tiempo que tarda la Luna en completar una órbita alrededor de la Tierra —27,3 días—, algunas temporadas pueden registrar un tercer eclipse.

Cuando la Luna nueva cruza la eclíptica entre el Sol y la Tierra, se produce un eclipse solar, que puede ser total, parcial o anular. En cambio, cuando la Luna llena atraviesa la eclíptica al otro lado de la Tierra, tiene lugar un eclipse lunar, que puede ser total o parcial.

El próximo eclipse lunar será el 28 de agosto de 2026.
Gracias al estudio de las órbitas de la Tierra, la Luna y el Sol, los astrónomos son capaces de calcular cuándo y dónde ocurrirá un eclipse. Foto: Hindustan Times via Getty Images

Las temporadas de eclipses no ocurren exactamente en las mismas fechas cada año. Debido a un fenómeno conocido como precesión, la órbita de la Luna rota lentamente, haciendo que estos periodos comiencen entre dos y tres semanas antes que el año anterior.

Como consecuencia, el intervalo entre dos pasos consecutivos por un mismo nodo lunar es de 173,3 días, mientras que un llamado “año de eclipses” dura 346,6 días, una cifra inferior a los 365,25 días del año solar.

Incluso sin recurrir a cálculos complejos, es posible estimar la fecha aproximada del siguiente eclipse sumando 173 días a partir de uno reciente. Lo único que sigue siendo imposible de predecir con total certeza es si el cielo estará despejado para poder contemplarlo.

*Con información de Europa Press