Connect with us

Negocios

En El Hueco, hasta la angustia es made in China

Materias primas, como la tela de algodón, empezaron a escasear y podría aumentar su precio.

POR NELSON MATTA COLORADO Y DIEGO VARGAS RIAÑO |

Sentado en la oficina de El Guayaquil Times, el periódico que se conoce al dedillo los secretos más relumbrantes y oscuros del sector El Hueco, el comerciante y dueño del medio, Jairo Bernal, le cuenta a su socio la idea que le taladra el cerebro: “Cuando ese coronavirus llegue a Venezuela, ¡a buscar escondidijo!, porque si nosotros no estamos preparados, ellos mucho menos. Mi finca es el plan B. Si esto se pone maluco, me llevo a mi familia para San Luis”.

Édison Giraldo asiente en silencio, como pensando adónde se iría él, mientras por la ventana entreabierta se cuela el bullicio de esta palpitante arteria financiera de Medellín, con sus 10.000 locales, 60 centros comerciales, 25.000 empleados y miles de visitantes

TOMADA DE:https://www.elcolombiano.com/

El Colombiano

–según datos de la Asociación Centro Unido–, que se pasean entre los vendedores que ofrecen pitahaya contra el estreñimiento, tenis con diseños de nave espacial y maniquíes con los senos tan grandes que hacen tropezar al mirón.

Rodrigo Patiño, gerente regional de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) en Antioquia, dice que China es tan importante para la región, que hoy en día es el segundo socio comercial por detrás de Estados Unidos.

Y, a renglón seguido, aclara que esta relación bilateral está marcada más por las importaciones antioqueñas desde el gigante asiático, que por las exportaciones hacia allá.

Según el Dane, en 2019 Antioquia le compró a China productos por un valor de 1.821 millones de dólares.

Mucha de esa mercancía llega a El Hueco en forma de juguetes, ropa, decoración y cosas tan raras como la alcancía en forma de bebé que llora o la pelota de plástico para quitarle la caries al perro.

Casi todo aquí es made in China, hasta la preocupación de estos señores, desde que en la lejana urbe de Wuhan apareció el Covid-19.

Jairo y Édison, en sociedad con otras personas, importan hace año y medio desde Guangzhou, la tercera ciudad más grande de ese país, después de Pekín y Shanghai. Traen cacharrería variada, accesorios de belleza y maquillaje.

Édison suele viajar dos veces al año, en marzo y agosto, para escoger la mercancía y ver qué está de moda. No habla mandarín, “y escasamente español, pero con una calculadora y un celular con plan de datos uno hace negocios donde sea”, dice sonriendo, y de pronto cambia de semblante: “Tenía pensado volver del 1 al 15 de marzo, y ahora no hay forma de viajar, todo está cerrado allá, la Embajada no da visas fácil y lo vuelos se complicaron”.

El último surtido lo hizo en diciembre, antes de que la noticia del virus se regara por el planeta, y calcula que tanto la suya como las demás empresas de El Hueco empezarán a sentir el desabastecimiento a finales de marzo, cuando ya no lleguen a puerto las embarcaciones que tardan unos 40 días en surcar el Pacífico.

Jairo explica que algunas líneas de comercio, como las tiendas de peluquería, podrían sufrir el impacto más duro; aunque otras, como la industria nacional textil y de confecciones, podrían salir beneficiadas, pues los compradores buscarían llenar el vacío con la producción local.

En este momento se le ocurre llamar por teléfono a un amigo, dueño de almacenes de ropa en Barrio Triste, adonde se han ramificado las operaciones de El Hueco en los últimos años. Jairo espera que el empresario le hable de buenos augurios ante la emergencia, pero cuelga el celular antes del primer minuto. “Que los del gremio de las confecciones no van a hablar –expresa–. Le tienen temor al pánico financiero”.

Contagio económico

En apenas dos meses, el coronavirus pasó de perjudicar las vías respiratorias a indisponer los mercados. Los síntomas más recientes se presentaron por estos días: un dólar que tocó máximos históricos en Colombia, llegando a 3.539,86 pesos; y la peor semana de Wall Street desde la crisis económica de 2008, en la que el Dow Jones (índice de las acciones de las 30 principales empresas que cotizan en la Bolsa de Nueva York) cayó 12,4 %.

El virus no solo contagió los títulos de las principales firmas del mundo en Estados Unidos, sino que ya causa estragos en Colombia, y en Antioquia en particular.

Tal es así, que en su reporte sobre perspectivas económicos 2020, la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia advierte que aunque la economía paisa crecería 3,5 % este año –al igual que lo hizo en 2019–, “una mayor expansión se verá limitada por los efectos del coronavirus en la economía china y en el mundo”.

¿Y qué le compra el departamento a China? Según registros del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), recopilados por la Cámara de Comercio de Medellín, maquinaria eléctrica (340,4 millones de dólares), automóviles (129,4 millones) y manufacturas de caucho como llantas (94,8 millones), son solo algunos de los principales bienes que se adquieren.

Temor a volar
La agencia de viajes Solu Travel es de las primeras compañías de El Hueco que comenzó a sentir el coletazo del Covid-19. La firma asesora a los comerciantes de la zona en la compra de tiquetes y trámites con la embajada china, y para el mes de febrero esperaba despachar 15 viajeros.

“Nadie compró pasaje”, dice con pesadumbre la agente de turismo Katerine Gómez, en su oficina de Cúcuta con Pichincha. Luego saca una calculadora y hace las sumas: “Son tres millones de pesos que dejamos de percibir por esas comisiones”.

Después cae en cuenta de otro detalle, y vuelve a teclear el aparatico: “No, son cuatro millones, porque tampoco hubo trámites para visas”.

A partir de febrero, una vez que termina el Año Nuevo Chino, arrancan los viajes de los negociantes de El Hueco, que parten a Asia buscando los chécheres de moda a precios favorables. Esa era la tradición, antes de que el coronavirus desplegara su fiebre en el Oriente.

Ahora no hay más que incertidumbre. “Los comerciantes me llaman y preguntan que cómo va la cosa, que si hacemos una reserva para junio o agosto, pero les respondo que no sé nada, y que no asumo ese riesgo de que pierdan la plata del tiquete”, afirma Katerine.

No solo el temor de contraer la peste tiene dudosos a los viajantes, sino la posibilidad de ser sometidos a cuarentena a su regreso, tal cual le han dicho a la joven de 27 años.

El destino predilecto de sus clientes en 2019 fue Cancún, el paraíso turístico mexicano. En las vacaciones, Solu Travel llegó a despachar hasta 150 pasajeros; en temporada fría, máximo 10.

Esa veta de ganancias parece amenazada por este microscópico enemigo. “Hay muchos rumores, gente que dice que el virus llegó a México y otros que no, entonces la clientela me pregunta. A nosotros como sector turismo no nos llega información oficial del Gobierno, a mí me toca responderle a la gente con lo que veo en televisión o a punta de Google”, comenta Katerine.

Si la mancha del virus se sigue regando en el mapamundi, como el mercurio en la palma de la mano, es probable que a mediano plazo las promotoras de viajes vean números rojos. La agente de turismo no puede evitar el golpe de la vacilación, y asevera que “estamos en una época en la que las personas gastan más dinero en viajes que en bienes, y si el temor les impide viajar… esto es preocupante”.

Efectos secundarios
Rodrigo Patiño, de Analdex, reitera que China hace las veces de proveedor de la región, abasteciendo principalmente al comercio, por lo que el coronavirus –asegura– representa un riesgo en tres puntos específicos: la cadena de suministro, el agotamiento de ciertos productos y una reducción en la llegada de turistas.

Del abastecimiento de bienes chinos, apunta que la desaceleración de ese país provocaría un menor volumen de comercio. Este escenario lo ha planteado la calificadora de riesgo Moody’s, que bajó su perspectiva sobre el crecimiento del PIB de China, para este año, de 5,8 % a 5,2 %.

La versión es apoyada por Lina Vélez de Nicholls, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de Medellín, quien explica que la ausencia de China en la cadena de suministros “afectará a todos los sectores, países y, sin lugar a dudas, a la economía antioqueña”.

Angustiosa espera
Uno de los clientes de Solu Travel, que solía viajar a China entre marzo y abril, es Diego “el Gallo” Giraldo, de 40 años e importador de lencería para el hogar (cortinas, sábanas, tendidos).

Hace parte de la estirpe negociante del Oriente antioqueño, en particular de Granada, un pueblo cuyos nativos son distinguidos por ser capaces de atravesar el mundo buscando un trueque exquisito.

“Tuve que cancelar el viaje por el tema del coronavirus, por dos cosas: ¿qué se va a poner uno a arriesgar la vida? ¿Y qué tal que llegue uno y esté todo cerrado? ¡No se hace nada!”, advierte “el Gallo”, enfatizando dos puntos claves para cualquier mercader, la salud y la plata.

Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) precisa que “la mayoría de las personas que se infectan padecen una enfermedad leve y se recuperan”. Solo en pacientes con antecedentes de problemas respiratorios podría ser grave.

Hace 20 años, “el Gallo” se dedicó al comercio, en compañía de varios familiares, y hace ocho inició el intercambio con los chinos. Por medio de la importadora Girar Hermanos ha traído mercancías desde Shangai, Guangzhou y, en especial, Yiwu, considerado por algunos medios internacionales como “el centro mundial de la exportación de productos baratos” o “la meca del made in China”.

Yiwu, desde donde salen muchos de los cachivaches que se venden en El Hueco, está a ocho horas por tierra y cuatro de vuelo desde Wuhan, el epicentro del Covid-19.

“Me di cuenta de lo que estaba pasando por las noticias. Luego el chino que tenemos allá, que nos consigue los proveedores, me contó la situación. Al poco tiempo empezamos a notar que subían los precios de algunas materias primas, por ejemplo, la tela para las sábanas subió un 10%”, narra Giraldo, quien tiene dos puntos de venta en El Hueco, llamados Lencería Encantos de Hogar.

El surtido de los locales podría estar garantizado para unos cinco meses, gracias a que por mar vienen dos contenedores en camino, del último pedido que zarpó en Navidad. Después de eso, reflexiona “el Gallo”, “tocará esperar a ver qué pasa, porque esto nos cogió muy crudos, ni siquiera hemos pensado en esas cosas de tapabocas ni nada”.

La demanda de tapabocas no solo aumentó por el Covid-19, sino también por la polución que oscurece a Medellín por estos días. Respecto a este accesorio, consultamos en dos droguerías de El Hueco, y en ambas la respuesta fue “está agotado”. Uno de los regentes de farmacia agrega que “de diez clientes que nos visitan, ocho piden tapabocas”, y otro vendedor confiesa que una caja de 50 unidades, que antes valía $7.500, ahora se ofrece a $15.000.

En este sentido, la OMS recomienda que solo es necesario usar la mascarilla si aparecen síntomas como tos o estornudos continuos.

En medio de la conversación, a Giraldo se le despierta el instinto de comerciante, como la chispa que produce el choque de dos piedras, y dice: “Pero cada crisis obliga a buscar alternativas, para la gente que tenga buena cabeza, esto puede ser una oportunidad. Algunos casi se quiebran con el problema de Venezuela, entonces buscaron otros mercados y salieron adelante, ¡y hasta mejor!”.

En cuanto a tomar un avión y aterrizar en China, él ya la tiene clara: “Solo voy si ya está la vacuna y fumigaron todo eso, que no haya ni un caso, y eso antes de junio no va a pasar”.

CONTEXTO DE LA NOTICIA

MEDIDAS

ANTIOQUIA FRENTE AL COVID-19

– La Gobernación de Antioquia informó que, junto al Comité de Sanidad Portuaria, está preparando a los funcionarios de la subregión de Urabá “en los protocolos de manejo y las medidas preventivas”, en relación con el Covid-19. El puerto de Turbo es uno de los lugares de llegada para la mercancía que se comercia en El Hueco.

– Esta actividad hace parte del paquete de medidas de prevención para afrontar la emergencia, para el cual el Gobierno Departamental destinará una partida inicial de $5.000 millones.

– La OMS indicó que se pueden recibir paquetes de China, incluso intercambiar billetes sin riesgo de contagio, pues el virus no sobrevive mucho tiempo en esas superficies.

Continuar Leyendo...
Advertisement
Click por comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

RADIOS ONLINE