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El puente que le dio libertad a un pueblo y se la quitó al “constructor”

Este es el puente La Libertad sobre el río Nechi, que une al barrio Playa Rica, de El Bagre (arriba) con el corregimiento Palizada, de Zaragoza y que conecta con la Troncal de la Paz en el punto Escarralao, a través de una vía de 11 km. FOTO MANUEL SALDARRIAGA

POR GUSTAVO OSPINA ZAPATA ENVIADO ESPECIAL AL BAJO CAUCA

Antes de que se construyera la que fue bautizada como la Troncal de la Paz, la vía entre los municipios de Caucasia y Zaragoza era una de las peores trochas de Antioquia. En palabras de Blanca Escudero, una habitante de la zona, “esa vía era un amansadero de bestias” en el que los vehículos se quedaban atascados y hubo viajes que tardaron hasta 15 días.

La Troncal de la Paz, cuyo proyecto original debía ir desde Caucasia hasta Remedios, apenas llega hasta Zaragoza. Pero una vía de 4G terminará la conexión. FOTO manuel saldarriaga

La Troncal de la Paz, cuyo proyecto original debía ir desde Caucasia hasta Remedios, apenas llega hasta Zaragoza. Pero una vía de 4G terminará la conexión. FOTO MANUEL SALDARRIAGA

TOMADO DE: elcolombiano.comNoticias de todos los deportes | El Colombiano

Aunque parezca inverosímil, así lo relata Álvaro Gómez, un camionero que lleva décadas transportando mercancías, legumbres y ganado entre el Nordeste, el Bajo Cauca y la Costa Atlántica. Lo habitual era, según dice, que un viaje de Zaragoza a Caucasia demorara entre uno y dos días. Son algo más de 90 kilómetros, pero esta distancia, en una carretera destapada, “se siente como si fueran mil”, asegura.

“Era mucho lo que uno sufría. Cuando había invierno se juntaban hasta seis o siete carros pegados del lodo, había que descargar la mercancía, jalarnos unos a otros, y volver a cargar. Me tocaron viajes de hasta 15 días para poder salir”, narra este conductor, avezado en recorrer vías de Antioquia, quien hoy siente que la historia cambió 200 % cuando se terminó la Troncal de la Paz, cuyas obras se iniciaron el 3 de febrero de 2006 y culminaron dos años después.

Este trayecto, pensado para unir a Puerto Berrío con Caucasia y las regiones Nordeste y Bajo Cauca, solo está construido, actualmente, entre Zaragoza y Caucasia. Cuando Aníbal Gaviria asumió su primer mandato como gobernador (2004-2007), estaba lista una parte: un tramo de 42 km entre el casco urbano de Zaragoza y su vereda Escarralao y faltaba otro trayecto de 43 km entre Escarralao y Nuevo Oriente, yendo hacia Caucasia, que seguía siendo una trocha y que dejaba la conexión incompleta. Fue este el que Gaviria aprobó construir por un monto de $43.000 millones.

Narciso Castaño, concejal de El Bagre en esa época, recuerda una anécdota: “En una reunión con ese muchacho (así se refiere a Gaviria, que en ese entonces tenía 38 años) nos dijo que haría esa obra, y varios finqueros se burlaron y dijeron que eso si acaso lo verían sus tataranietos”.

Pasados doce años desde que esta vía entró en operación, su estado sigue siendo impecable. Por ser una carretera construida en una zona de geografía plana, las montañas no han sido una amenaza para su deterioro. Es una carretera bien señalizada, con rampas poco elevadas y trayectos planos de hasta cinco kilómetros.

“Hasta ahora no recuerdo bloqueos o que a la carretera hayan tenido que intervenirla para repavimentaciones o reparcheos, es de alta calidad”, expresa William Ortega, otro líder y exconcejal de la localidad. La velocidad a la que se ven viajar la mayoría de vehículos es a 80 km por hora.

“Esa carretera nos sacó del aislamiento, porque podemos llegar de Zaragoza a Caucasia en una hora cuando antes eran días, eso nos abrió posibilidades”, comenta Paulo Pérez, conductor de Zaragoza.

Ni el puente de Boyacá

Para los habitantes de El Bagre, antes corregimiento de Zaragoza y formado como municipio apenas en 1979, el puente sobre el río Nechí que une el corregimiento Buenos Aires Palizada (de Zaragoza) con el barrio Playa Rica (El Bagre), es más importante que el de Boyacá (Tunja), pues si bien este último selló la independencia del país, el suyo les permitió salir del aislamiento en el que vivieron desde que conocen su historia.

Puesto al servicio el 10 de octubre de 2010 por el entonces gobernador Luis Alfredo Ramos, sucesor de Gaviria, los bagreños le dan igual o más importancia que a la Troncal.

“Es que la carretera sin el puente de muy poco nos habría servido, porque si no lo hacían seguiríamos aislados”, comenta Narciso Castaño, exconcejal bagreño, para quien el nombre no pudo quedar mejor. Dice que en el acto de inauguración se iba a instalar una placa que lo identificaba como el puente Guillermo Gaviria Correa (en homenaje al asesinado hermano de Aníbal Gaviria), pero en ese momento se decidió que mejor se llamara La Libertad y así es como lo conocen todos.

Y el puente es la historia de una lucha de los habitantes de El Bagre a lo largo de su vida. La luz verde para construirlo se decidió en una cita entre concejales de Zaragoza y El Bagre en el despacho del gobernador en Medellín.

“Esa reunión fue tensa, porque los de Zaragoza pedían una vía entre Zaragoza y El Bagre y nosotros el puente. El muchacho (Aníbal) nos dijo: ‘reúnanse cinco minutos y decidan’. Un concejal de ellos que era oriundo de El Bagre nos advirtió que pilas, que esa gente quería la vía a toda costa. Cuando nos volvimos a sentar, Aníbal dijo: ‘acá hay que hacer el puente, Zaragoza ya tiene la vía pavimentada, pero El Bagre está aislado y hay que ser justos’”.

Antes del puente, el río Nechí, profundo, gigante y peligroso, solo podía ser atravesado en un ferry que operaba de 7:00 a.m. a 5:00 p.m. y en casos de emergencia en la noche. Pero era una penuria.

“Era tan complicado que vehículos pesados terminaron yéndose al río. Nos cobraban como 70 mil pesos”, dice Álvaro Gómez, camionero. El paso podía tardar media hora.

Deisy Cuesta, maestra de escuela y presidenta de la JAC barrio Metrópolis, de El Bagre, cuenta que varios maestros y alumnos vivían al otro lado del río y les tocaba pagar chalupa para llegar a las clases: “En las condiciones de pobreza que hemos vivido siempre, eso era un drama”.

El río, dicen, separaba hasta a los enamorados que vivían a cada lado, pero el puente los unió. Para muchos, esta es la obra más importante que han construido allí en 20 años. Lo ratifica el alcalde al que le tocó la inauguración, Gumercindo Flórez Mendoza:

“No sabemos qué sería de nosotros hoy en día sin esa obra, seguiríamos aislados”, expresa sin dejar de ocultar su malestar por la situación que hoy vive el gobernador Gaviria, que está privado de la libertad en su domicilio por presuntas irregularidades en la contratación de las obras de la Troncal y de este puente.

El proceso

Las obras no tienen reparos en su calidad, pero la Fiscalía señala a Gaviria de haber hecho un anticipo del 29 % a la firma constructora de la vía cuando se había pactado un 25 %, lo que significó entregarle al contratista $1.500 millones más de lo pactado, lo que el ente considera irregular. Añade que dicho anticipo, además, se pagó sin la aprobación de una garantía contractual que asegurara la destinación correcta de los dineros.

Las otras dos presuntas irregularidades halladas son una adición al contrato de la Troncal firmado el 8 de noviembre de 2007 por $3.995 millones; y un otrosí firmado el 27 de diciembre de 2007 (cuatro días antes de culminar su mandato) por $16.334 millones para el puente, en ambos casos con las rúbricas de su secretaria de Infraestructura Margarita Ángel Bernal, y Luis Fernando Solarte, en representación del contratista.

La adición la cuestiona al decir que “no se habrían atendido los principios esenciales de la contratación pública”, mientras del otrosí la Fiscalía sostiene que “debió ser objeto de un nuevo proceso de selección y no podía hacer parte del contrato original”.

En su defensa, Gaviria ha sostenido que el contrato siempre tuvo las pólizas de ley, que el anticipo pagado en un 4% superior a lo dicho en los pliegos no es delito y frente al otrosí que la ley señala que los contratos se pueden adicionar hasta en un 50 % y no se superó ese porcentaje.

Dichos cuestionamientos van a la par con la aprobación que en Zaragoza y El Bagre les dan a los proyectos. El mismo operario del ferry, Dagoberto Peña, que junto a otras diez personas que laboraban en la embarcación se quedaron sin trabajo, reconoce su importancia: “Desde eso me ha tocado buscar día a día de qué vivir, porque no nos indemnizaron, pero claro que sé lo que significa el puente para el pueblo, y para mí también porque me beneficio de él”.

Pero a la conexión de El Bagre con la Troncal de la Paz le hace falta otra “colita”: la pavimentación de seis km de vía entre Escarralao y el Puente. En febrero se entregó un tramo de 5 km con aportes del Gobierno Nacional y la empresa Mineros S.A.. Los seis restantes tendrían un costo calculado de $20.000 millones y dice en El Bagre que Gaviria piensa construirlos.

Hay que decir que tanto la Troncal como el puente le aportaron luz a la oscuridad y a la historia de violencia y olvido que han sufrido estas poblaciones. Paradójicamente, por posibles irregularidades en la contratación, el puente que les dio la libertad a los bagreños hace 10 años hoy tiene privado de la libertad al hombre bajo cuyo mandato este se construyó .

CONTEXTO DE LA NOTICIA

El Puente La Libertad, cuya contratación originó el lío jurídico que hoy afronta el gobernador, Aníbal Gaviria, tiene una extensión de 357,2 metros en doble carril y de una sola calzada. En su punto de máxima altura alcanza los 12 metros y finalmente tuvo una inversión de $17.050 millones, incluyendo la interventoría. Esta construido en concreto postensado conformado por dos luces extremas de 43,6 metros apoyadas sobre estribos. La obra posibilitó pasar de un lado a otro en menos de un minuto cuando antes se tardaba hasta media hora y se arriesgaba hasta la vida en un ferry o en pangas.

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