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Crisis en el relleno sanitario La Pradera es grave: en 30 días no podría recibir más basuras

FOTO: CAMILO SUÁREZ
Juan Felipe Zuleta Valencia

Las inspecciones de Corantioquia corroboraron los riesgos de colapso del relleno.

TOMADA DE:https://www.elcolombiano.com/

Archivo:ElColombiano.svg - Wikipedia, la enciclopedia libre

Corantioquia publicó ayer un informe detallado en el que recoge las conclusiones de las inspecciones que adelantó en el relleno sanitario La Pradera luego del informe de EL COLOMBIANO del pasado 7 de julio que advirtió sobre un posible riesgo de colapso en el relleno por el desplazamiento de la masa de residuos en el vaso Altaír, el que recibe actualmente 3.200 toneladas de basura diaria.

Los hallazgos de Corantioquia no solo confirman las alertas sino que concluyen que la amenaza es cada día mayor. Los técnicos evidenciaron que la condición de inestabilidad de la masa de residuos persiste y que el desplazamiento de esta continúa de forma acelerada, lo que está generando mayores empujes sobre el dique de contención sur y en consecuencia un creciente riesgo de inestabilidad del vaso Altaír.

También confirmaron que uno de los nueve pozos de extracción forzada instalados en el vaso colapsó debido al movimiento de la masa de residuos y los otros no están trabajando a la capacidad necesaria para la extracción forzada de lixiviados y alivianar la presión de poros. Corantioquia señaló que evidenció que Emvarias adelanta acciones de mitigación que han permitido que la emergencia no sea mayor, pero que están muy lejos de garantizar el control de la contingencia.

Es más, el pasado 25 de agosto, tras finalizar la última inspección, los funcionarios de la autoridad ambiental y personal técnico le señalaron al propio gerente de Emvarias, Carlos Borja, que a pesar de haberles exigido como medida urgente la construcción de cinco pozos de extracción forzada de lixiviados en la parte baja del vaso Altaír, así como la repotenciación del dique, la empresa no lo hizo.

Los técnicos e ingenieros asesores en geotecnia le reiteraron a Borja que de haber construido estos pozos en noviembre de 2022 se habría logrado reducir la velocidad del avance de la inestabilidad tanto en la masa de residuos y la presión sobre el dique sur.

En palabras más simples: el vaso ya no puede recibir más residuos sólidos. Y esto es de suma gravedad porque Emvarias había solicitado a Corantioquia un ajuste para permitir extender la vida útil de Altaír hasta marzo de 2024. La idea, según explica Marcela Ruiz Saldarriaga, subdirectora de Sostenibilidad y Gestión Territorial, era adecuar un espacio en la parte alta del vaso con capacidad para recibir residuos durante cuatro o cinco meses mientras entraba en operación La Piñuela.

Sin embargo, por los riesgos que afronta el vaso y ante el incumplimiento de Emvarias para entregar unos estudios en los que se garantice que esta adecuación no agravará la situación que presenta el vaso en su zona baja, una vez se cumpla el 30 de septiembre próximo, fecha en la que expiraba su vida útil en la licencia original, ya no podrá disponerse más residuos allí.

El otro hallazgo que dejó preocupada a la autoridad ambiental es el evidente retraso que presenta el vaso Piñuela, el encargado de garantizar la disposición de residuos en La Pradera por los próximos siete años. Emvarias ni siquiera ha iniciado con la remoción de la cobertura vegetal ni adecuación del terreno. Esto confirma lo que varias veces publicó EL COLOMBIANO y que la empresa negó: el tremendo retraso en el cronograma de obras para ampliar el relleno.

Corantioquia ya había negado una nueva prórroga para empezar a cumplir con ese cronograma y ahora, entre las acciones de cumplimiento estricto e inmediato que le ordenó, le exige sincronizar en un plazo de una semana los cronogramas de la adecuación de una zona adicional para la disposición de los 380.000 metros cúbicos de residuos, la repotenciación del dique sur, el programa de disposición del vaso Altaír y el inicio de adecuación del vaso La Piñuela.

Es importante recordar que los retrasos para la construcción del nuevo vaso apuntan, según fuentes de la propia empresa, a un presunto interés para direccionarlo y que el contrato de construcción que supera los $400.000 millones tenga nombre propio.

Y además la empresa estaría cocinando un nuevo modelo para la operación del relleno en manos de un privado, algo a lo que pocos le encuentran explicación pues durante las dos décadas de funcionamiento de La Pradera Emvarias siempre lo ha operado directamente y este modelo tiene pésimos antecedentes en el país, como ha ocurrido Bogotá con Doña Juana, que no solo le ha costado miles de millones a la ciudadanía sino que ha deteriorado la calidad de vida sanitaria de los bogotanos.

¿En qué situación quedan los medellinenses y habitantes de casi medio departamento que disponen en La Pradera sus residuos? Entre las medidas impuestas, Emvarias tiene que entregar un plan de contingencia que garantice que el servicio de disposición de residuos no se va a suspender bajo ninguna circunstancia.

Un de las soluciones de las que podría echar mano Emvarias a partir del 30 de septiembre es habilitar nuevamente una pequeña zona del vaso Música, que agotó su capacidad hace una década y se encuentra cerrado. Este vaso presenta, según el informe, condiciones estables. Dicho de otro modo, sería abrir un hueco que ya había cerrado para enterrar más basura.

Explica la subdirectora que Corantioquia ya está explorando salidas con los 35 municipios de su jurisdicción que se verían afectados. La autoridad ambiental está identificando los rellenos sanitarios con licencia vigente que tengan capacidad para recibir los residuos de municipios cercanos. Esto implica empezar a pensar en rutas y estrategias de contingencia. También analizan la viabilidad de trasladar residuos a Manizales, pensando en una ciudad con capacidad cercana que pueda dar la mano ante una eventual crisis sanitaria.

Así las cosas, Medellín pasó de tener el relleno más estable entre las grandes ciudades e, incluso, de apoyar a Santander tras la crisis por el colapso del relleno El Carrasco a mediados de 2021, a estar mirando a dónde envía sus basuras por la situación de La Pradera.

“Recolección será ininterrumpida”

Emvarias se pronunció tras el informe de Corantioquia y señaló que, respecto a la construcción del vaso Piñuela, declaró desierto el proceso de solicitud privada de ofertas para su construcción y ahora avanza en un nuevo proceso “para lograr una obra con todas las especificaciones técnicas, operativas y de calidad”. Frente a los riesgos que presenta el vaso Altaír, reiteró que ha invertido $12.000 millones en remoción de masa, quema de biogás, construcción de drenajes, interventoría especializada, entre otros. Aseguró que continuará prestando al servicio de recolección de residuos sólidos de manera ininterrumpida.

 

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