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Campesinos de San Estanislao piden ayuda al Gobierno Nacional

ANDRÉS FRÍAS UTRIA

La sequía del 2019 arrasó con todos los cultivos del campesinado de San Estanislao de Kostka-Arenal.

TOMADA DE:eluniversal.com.co

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Y a eso se suma que el inicio de 2020 ha sido nefasto en todos los sentidos. La pandemia del coronavirus ha golpeado a esta clase trabajadora, que depende, luego de sembrar sus cultivos, solo de la lluvia del creador para poder recoger sus cosechas. A decir verdad, el Distrito de Riego sigue siendo la prioridad para esta población y su corregimiento Las Piedras, así como su caserío Bayano.

No hay semillas de ninguna índole para sembrar. El campesinado está asfixiado, no tiene dinero para la compra de insumos; y, para colmo de males, el miedo al COVID-19 lo tiene en confinamiento total, sin poder salir a trabajar la tierra.

La petición al Gobierno nacional, especialmente al presidente Iván Duque, lo hacen al unísono, en medio del llanto generalizado, porque atraviesan la peor crisis en la historia. Una situación caótica irresistible, ya que están sin recursos, sin insumos y sin poder salir a buscar el sustento para sus hijos.

Las semillas de yuca (cangle), ñame, maíz, fríjol, patilla, melón, ahuyama, ají, zaragoza, entre otras, son traídas de poblaciones como Marialabaja y Repelón, que sí gozan de un Distrito de Riego, lo que hace que todo el año estén exportando sus productos, entre otras palabras se mueve más la economía y su gremio vive feliz.

Viven del recuerdo
San Estanislao, al norte de Bolívar, es una población en la que estos productos y frutas, generaban el sustento diario de sus más de 15.000 habitantes.

Pero todo ha cambiado. Ya no se ven esas trojas atestadas de maíz en las casas ni los sacos de yuca, ñame, patilla y melones exhibidos como trofeos.

José Darío Alfaro Beleño, presidente de la Asociación de Usuarios Campesinos (ANUC) de San Estanislao, asegura que si se logra el fortalecimiento al sector agropecuario con agua, semillas y herramientas, llegaría una bonanza productiva que dinamizaría la economía de esta población por muchos años. “La productividad con éxito es el resultado de unas condiciones que deben darse, por decirlo así es el matrimonio de una tierra fértil, un permanente suministro de agua, una buena semilla, una asistencia técnica calificada apostándole más a la experiencia que a pruebas experimentales”.

Asegura que el campesino de Arenal ha trabajado la tierra desde la madrugada hasta las horas de la tarde, de sol a sol “y sin apoyo han producido alimentos para levantar abogados, médicos, enfermeros, políticos, ingenieros, administradores, técnicos, policías, soldados y empresarios”. El sentir general de esta agremiación, que se siente sola y abandonada, es que los gobernantes, previamente como candidatos en los últimas décadas, “vienen creando programas de gobierno de copia y pega, y estructurando planes de desarrollo escasamente ajustados a la realidad local, puesto que no tienen en cuenta el aporte de la experiencia y conocimiento ancestral del campesino”.

Héroes anónimos
La Casa campesina en Arenal está en todo el centro de la población, frente al Parque La Pola, diagonal a la parroquia. Allí se reúnen estos héroes anónimos de la economía a hablar de la situación actual que los agobia.

Ellos, sin apoyo estatal, han sabido cultivar la tierra y ponerla a producir para suplir la necesidad más básica del país, como es la alimentación. Es una verdad que no admite discusión.

José de Los Santos Elles Ortiz, de 61 años, es un campesino ancestral de vieja data. Su parcela la tiene en la finca Las Marianas. Esa tierra ha sido el sustento para levantar a sus hijos, que también han tomado sus banderas.

“La situación está grave, no tenemos apoyo del Gobierno, y –para colmo– ahora que medio llueve se ha presentado una gusanera que ha arrasado con todo. Me gasté plata comprando semillas para sembrar. La pregunta es, ¿ahora cómo hago, si dependemos de Dios, porque Distrito de Riego no tenemos?”.

Marcelino Pérez, de 65 años, quien tiene sus cultivos en Bollo de Yuca y El Arca, asegura que “este año ya sembramos, el maíz está por la cintura, la yuquita está bonitica, pero en partes hay plaga (gusano). Me gasté un poco de plata en semillas, no tengo donde coger por el problema del coronavirus, ahora estamos esperando que Dios nos ayude con el agua desde el cielo para que este sueño se haga realidad. No tenemos ayuda del Gobierno”.

Un llamado
Todo el campesinado de San Estanislao de Kostka hace un llamado al gobernador de Bolívar, Vicente Blel; al ministro de Agricultura, Rodolfo Zea Navarro, y a la recientemente posesionada Secretaria de Agricultura de Bolívar, Adriana Trucco de La Hoz, para emprender una inversión histórica en pro del Agro Bolivarense, cuya historia de inversión deje sus huellas en la población.

“El problema del campesinado cada día se agudiza, se requiere de líderes que piensen en grande, en medio de esta pandemia es el momento ideal para tenderle la mano a nuestros héroes, que son el sostén de la economía nacional”, terminó diciendo Alfaro Beleño.

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