VENEZUELA:
Foto referencial de Andras Vas/ Unsplash
Por: José Gregorio Meza
Tras décadas de lidiar con las secuelas, Giovelisse Herrera encara al sociólogo y profesor de la Universidad Central de Venezuela Rómulo Orta Cabrera por presuntos abusos cometidos durante su infancia. Asegura que “el cuerpo no miente”
El asco no es una sensación que se disipe con los años. Es un sedimento que se queda pegado al paladar y no desaparece ni con el paso de 30 años. Para quien ha sufrido el abuso en el seno de la confianza familiar, la memoria no es un refugio, sino una “llaga que no soporta un dedo que hurgue en ella”.
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