Imagen: Juan Antonio Sánchez.
La capital antioqueña proyecta que el 22 % de su población será mayor de 60 años. Ante este panorama, fue creada la primera mesa de economía plateada del país
Medellín se enfrenta a una transformación demográfica sin precedentes. De acuerdo con las proyecciones de Medellín Cómo Vamos, para el año 2035 la ciudad tendrá más personas mayores de 60 años que menores de 15, un cambio que obligará a replantear aspectos como el empleo, la economía, la infraestructura y el sistema de cuidado.
Las cifras indican que los mayores de 60 años representarán el 22 % de la población, mientras que los menores de 15 serán apenas el 14 %. Además, la tasa de natalidad se redujo a la mitad en las últimas dos décadas y Antioquia registra la menor tasa de fecundidad del país, con un promedio de 0,9 hijos por mujer.
Como respuesta a este escenario, Medellín instaló la primera Mesa Intersectorial de Economía Plateada de Colombia, creada mediante el Acuerdo 47 de 2025 aprobado por el Concejo de Medellín. La iniciativa busca promover oportunidades de empleo, emprendimiento e innovación para las personas mayores de 50 años y preparar a la ciudad para el acelerado envejecimiento de su población.
La mesa reúne a entidades públicas, universidades, gremios y organizaciones sociales para diseñar estrategias que permitan aprovechar el potencial económico y social de esta población, al tiempo que se enfrentan retos como el edadismo laboral y la sostenibilidad del sistema pensional.
Actualmente, Medellín cuenta con cerca de 500.000 habitantes mayores de 60 años y más de 1.000 personas centenarias. Además, programas como Horizonte Senior, de Ruta N, ya capacitan a mayores de 50 años en inteligencia artificial, mientras que universidades y cajas de compensación impulsan iniciativas para facilitar su permanencia en el mercado laboral.
Expertos coinciden en que el reto va más allá del empleo. También será necesario adaptar la infraestructura urbana, fortalecer los sistemas de cuidado y garantizar espacios accesibles y dignos para una población que, en menos de una década, tendrá un papel cada vez más protagónico en el futuro de Medellín.









