Fernando Gaviria ilusiona: rozó la victoria en la séptima etapa del Tour de Francia y ya piensa en revancha

Fernando Gaviria (izquierda) quedó encerrado y contra las vallas y no logró terminar el sprint como quería en la etapa 7 del Tour, pero terminó con buenas sensaciones. FOTO: X-CAJA RURAL

El colombiano volvió a pelear un embalaje en el Tour, dejó atrás los contratiempos del sprint y confirmó que sigue cerca del triunfo.

TOMADO DE: elcolombiano.com

Jheyner A. Durango Hurtado
Jheyner A. Durango Hurtado

Deportes

Fernando Gaviria no es de esos corredores que buscan excusas cuando la victoria no llega. Simplemente asume el resultado, pasa la página y se enfoca en el siguiente desafío.

Así lo volvió a demostrar este viernes en la séptima etapa del Tour de Francia, en la que, hasta los últimos 200 metros antes de la meta en Bordeaux, volvió a estar en la pelea por el triunfo frente a los mejores velocistas del mundo.

El colombiano, quien suma dos victorias de etapa en el Tour, ambas conseguidas en 2018, leyó bien el desenlace de la fracción de 175,1 kilómetros entre Hagetmau y Bordeaux. Sin embargo, terminó cediendo en el embalaje frente al belga Tim Merlier (Soudal Quick-Step).

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El antioqueño, sin un compañero de Caja Rural que le preparara el lanzamiento, mostró buenas piernas al seguir el tren del Alpecin- Premier Tech por el costado de las vallas. Sin embargo, un roce con el belga Jasper Philipsen le hizo perder ligeramente el equilibrio y, con ello, parte de la velocidad necesaria para disputar los primeros lugares.

Merlier, con un tiempo de 3:44.20, fue el vencedor, seguido por el noruego Søren Wærenskjold (Uno-X Mobility) y el eritreo Biniam Girmay (NSN Cycling Team). Gaviria, quien regresó este año al Tour tras su ausencia en la edición de 2025, finalizó 14° en una jornada marcada por temperaturas cercanas a los 47 grados centígrados.

Pese a no alcanzar el resultado esperado, el colombiano, en charla con Espn, destacó las sensaciones que le dejó el sprint.

“Ya vimos la meta un poco más cerquita, ya estamos acá. Por lo menos pudimos esprintar. Fue un día bastante caótico al final, pero también más limpio que en otras jornadas. Me pude ubicar bien, gastamos la energía donde se debía y al final sentí muy buenas piernas”.

Sobre el contacto con Philipsen, Gaviria le restó importancia.

“Fue un toque normal del sprint, no hay que darle vueltas a eso. Es un ciclista que siempre trata de correr legal y no se ve ninguna intención. Ahora, con tantas cámaras, el problema parece más grande de lo que realmente fue”.

Incluso, descartó que esa acción hubiera sido determinante en el desenlace.

“No se sabe. Cuando estás contra las vallas siempre entra la duda de si pasas o no pasas. No voy a decir que frené, pero sí lo piensas. No hay que sacar ninguna excusa; ahora toca seguir trabajando. Lo importante es que estamos acá, tranquilos, seguir intentándolo y mañana será otro día.

Pogacar, al frente

La clasificación general no tuvo cambios. El esloveno Tadej Pogacar (UAE) sigue al comando con una diferencia de 2.42 minutos frente a su más inmediato perseguidor, el danés Jonas Vingegaard (Visma). Tercero es el mexicano Isaac del Toro (UAE), a 3.27. El mejor colombiano es Egan Bernal (Netcompany Ineos), 11°, a 9.12. Mientras que Harold Tejada (Astana) es 21°, a 13.06; su compañero Sergio Higuita, 30°, a 26.37; Éiner Rubio (Movistar), 63°, a 1:03.39; y Gaviria, 163°, a 1:48.41.

Este sábado, el Tour recorrerá 180 kilómetros entre Périgueux y Bergerac, un trazado nuevamente favorable para los velocistas. Será una nueva oportunidad para que Gaviria confirme las buenas sensaciones que dejó en Bordeaux y vuelva a luchar por una victoria que cada vez parece más cercana.