La pareja compartió los primeros fragmentos de la ceremonia, incluido su primer beso como marido y mujer – crédito @luisafernandaw y @pipebueno/Instagram
La boda se celebró la tarde del jueves 29 de octubre de 2026 en la Catedral de Sal, mientras que la fiesta se trasladó a Rancho MX, restaurante propiedad de la pareja ubicado en Cajicá.
Tres años después de comprometerse en Dubái, la influencer Luisa Fernanda W y el cantante Pipe Bueno se casaron el jueves 29 de octubre de 2026 en la Catedral de Sal de Zipaquirá. La ceremonia reunió a cerca de 500 invitados, entre familiares, amigos y figuras del entretenimiento colombiano.
La propuesta de matrimonio se formalizó el 23 de octubre de 2023 frente al Burj Khalifa. Meses antes de la boda, Pipe Bueno reveló en el pódcast Los hombres sí lloran que atravesó un período de consumo descontrolado de alcohol y drogas durante su residencia en México. Esa etapa llevó a Luisa Fernanda W a mudarse con sus dos hijos a un hotel y a considerar la separación.
Tras la reconciliación, la pareja llegó al altar. Luisa Fernanda W eligió un vestido blanco marfil de corte clásico, con bordados delicados, incrustaciones de pedrería y un velo estilo catedral que se extendía por el suelo. Pipe Bueno la esperaba con un traje de gala negro y corbatín.
El diseño nupcial fue confeccionado por la diseñadora Francesca Miranda. Luisa Fernanda W ingresó al recinto tomada del brazo de su madre, un momento que los invitados registraron y difundieron en redes sociales minutos después de la ceremonia religiosa.
La ceremonia estaba programada para iniciar a las 2:30 p. m. entre los asistentes estuvieron Dani Duke, La Liendra, Mattias Vega, Mario Ruíz, María Fernanda Aristizábal, Paula Galindo, conocida como Pautips, Nanis Ochoa, Alzate y Maluma.
Los hijos de la pareja llevaron las argollas al altar
Máximo y Domenic, los dos hijos de Luisa Fernanda W y Pipe Bueno, tuvieron un rol central en la ceremonia: fueron los encargados de trasladar las argollas matrimoniales hasta el altar durante el intercambio de votos.
La fecha de la boda coincidió, además, con la semana en que ambos niños cumplieron años, Domenic el 26 de octubre y Máximo el 28, lo que convirtió los días previos en una sucesión de celebraciones familiares antes del enlace.
El código de vestuario establecido para los asistentes marcó otro de los detalles distintivos del evento. Las mujeres debían presentarse con vestido largo de color negro, mientras que los hombres tenían que cumplir con la etiqueta black tie, esmoquin y corbata negra.
Ese contraste cromático, con los invitados de negro y la novia de blanco marfil, se repitió en buena parte de los registros compartidos desde el interior del recinto, decorado con arreglos florales en tonos claros sobre las paredes de sal iluminadas de forma artística.
Una serenata de mariachis la noche previa a la ceremonia
La celebración comenzó antes de la ceremonia religiosa. Durante la noche del 28 de octubre, en una cena familiar realizada en el restaurante Rancho MX, Pipe Bueno sorprendió a su futura esposa con una serenata de mariachis y le dedicó varias canciones, en un encuentro que ambos compartieron después en sus redes sociales. Para esa reunión, Luisa Fernanda W utilizó un vestido blanco corto, de hombros descubiertos, distinto al que eligió para el día siguiente.
Tras el intercambio de votos en la Catedral de Sal, los invitados se trasladaron a Arena MX, un espacio contiguo a Rancho MX en el municipio de Cajicá y vinculado a los emprendimientos gastronómicos de la pareja, donde la fiesta continuó.
Cuánto cuesta casarse en el mismo escenario que eligió la pareja
La Catedral de Sal, ubicada 180 metros bajo tierra en una antigua mina de sal de Zipaquirá, solo autoriza un número reducido de bodas al año y exige una reserva con al menos seis meses de antelación, además de la aprobación eclesiástica correspondiente, ya que únicamente celebra ceremonias católicas.
Según estimaciones del sector de organización de eventos en la región, una ceremonia básica en el recinto tiene un costo de entre $2.000.000 y $3.500.000, un valor que cubre el espacio, la logística y los permisos.
Cuando se suma la recepción posterior, ya sea en Zipaquirá o en localidades cercanas como Cajicá, el costo total del evento puede ubicarse entre $6.000.000 y $10.000.000, siempre dependiendo del número de invitados y el nivel de producción. El horario de la ceremonia, los traslados, el sonido y la iluminación, la cobertura fotográfica y los servicios adicionales como coros o decoración especial son algunos de los factores que inciden en el presupuesto final de una boda celebrada en este escenario subterráneo.









