Actividades lideradas por Global Shapers Cartagena. // Foto: cortesía
Hay decisiones que nacen en momentos inesperados, pero que terminan cambiándolo todo. Una de ellas fue unirme a Global Shapers Cartagena, el mejor grupo de jóvenes líderes de la ciudad.
Una noche de 2025, mientras intentaba ordenar mis pensamientos después de varios días difíciles porque me habían roto el corazón, se me dio por buscar un hobbie que me diera un vuelco y me arrastrara a la orilla de algo nuevo.
Busqué todo tipo de alicientes; películas que dejaba a la mitad, libros sobre los males de amor, y en esa búsqueda desesperada me encontré con unas publicaciones. Eran unos jóvenes llevando regalos a niños vulnerables, a leguas se notaba que estaban en Cartagena.
Recordé que había visto algo parecido en redes sociales; la convocatoria de un grupo de liderazgo. Varias personas que sigo en Instagram la habían compartido y, en medio de esa tristeza silenciosa, sentí que necesitaba hacer algo distinto.
Pensé que quizá pertenecer a una comunidad sería una forma de reenfocar mi vida y conocer personas nuevas.
Sin tener del todo claro de qué se trataba, decidí llenar el formulario. Más que una decisión pensada, fue un impulso por moverme del lugar emocional en el que estaba. Recuerdo que una de las preguntas era qué me motivaba a postularme. Por obvias razones no podía escribir que tenía el corazón roto, pero en el fondo sabía que había algo más profundo.
La respuesta no llegó de inmediato. Pasaron varios meses hasta que me contactaron y, para entonces, ya había sanado parte de lo que me llevó a inscribirme. De hecho, casi había olvidado la postulación. Sin embargo, cuando recibí los mensaje y leí que había sido escogida entendí que, si había pasado de esa forma, no era por casualidad.
Sin duda, lo que comenzó como un impulso terminó abriéndome la puerta de Global Shapers Cartagena, una red de jóvenes que me ha permitido redescubrir la ciudad desde el servicio, el liderazgo y la acción colectiva.
Global Shapers, una iniciativa propia del Foro Económico Mundial, no es algo nuevo, llegó a la ciudad en octubre de 2014 y, tras 11 años de trabajo continuo, se ha consolidado como una comunidad de jóvenes comprometidos con el desarrollo social y el liderazgo.
Actualmente, el hub está conformado por 32 miembros activos, quienes impulsan iniciativas orientadas a generar cambios positivos en distintos sectores de la ciudad.
El impacto de Global Shaper Cartagena en la transformación de la ciudad
A lo largo de todos estos años, Global Shapers Cartagena ha desarrollado diversos proyectos enfocados en temas sociales, ambientales y de liderazgo juvenil, entre los que se destacan Agua para la Vida, Boske, Fly Green, Parche Democrático, Leading Up, Mangle, Shapers4Venezuela, Transformarte, Mi Sexualidad Mi Responsabilidad, Club de Liderazgo, Tejiendo Equidad, ActivaoPorCartagena y Tu Llave.
Debido a estas iniciativas que se han realizado a los largo de los años, el hub ha logrado beneficiar directamente a más de 230.000 personas, además de movilizar recursos por más de 700 millones de pesos y establecer alianzas con más de 20 organizaciones públicas, privadas y académicas.
Entre los aliados que han acompañado a Global Shapers Cartagena está El Universal, la Alcaldía Mayor de Cartagena, Colombia es Buena, Inversiones GIUNI, el Club de Leones, CNN, El Bolivarense, la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB), el Colectivo Barú 2030 y la Fundación Santo Domingo.
A este grupo también se le suman Puerto Bahía, la Fundación Promigas, XTB, la Cámara de Comercio de Cartagena, el Consejo Gremial de Bolívar, COTECMAR, Profamilia, la Fundación Niños de Papel, Ecopetrol y la Casa del Niño, organizaciones comprometidas con el desarrollo social, el liderazgo y la transformación de la ciudad.
Global Shapers Cartagena no es más que una comunidad que continúa trabajando para impulsar iniciativas que generen cambios positivos y oportunidades para todas las generaciones, desde niños hasta adultos mayores.
Global Shapers Cartagena no descansa
Pasaron los meses, me vinculé al equipo y me convertí en una shaper oficial. Hoy soy una de esas personas que antes veía en redes sociales y pensaba: “algún día quiero hacer lo que ellos hacen por la ciudad”. Ya estando dentro entendí que no es tan fácil como parece, pero las ganas de los jóvenes por transformar Cartagena desde distintos procesos son una motivación constante.
Recientemente terminó el programa Boske Violeta, una iniciativa que durante seis meses enseñó a niñas de Cartagena el valor de ser mujer y la importancia del liderazgo. El proyecto funcionó como una incubadora de sueños que motivó a más de 20 niñas a creer en sí mismas y a pensar en cómo pueden aportar a su ciudad.
Meses atrás también finalizó otra edición del proyecto Mi Sexualidad, Mi Responsabilidad, que forma a jóvenes de instituciones educativas públicas en temas de educación sexual y en la importancia del autocuidado y la prevención.
Ahora, nuevos shapers han continuado con la línea del proyecto Agua para la Vida, una iniciativa que busca garantizar el acceso a agua potable y tratada para familias en comunidades vulnerables. En esta nueva etapa se llevarán filtros de agua a la comunidad de Barú, con el apoyo de aliados que creen en el poder de los jóvenes para aportar su grano de arena en la transformación de la ciudad.
También nació Mangle, un proyecto enfocado en responder a necesidades ambientales. En su más reciente actividad, se rescataron decenas de plántulas de mangle que estaban en zonas de riesgo o con pocas probabilidades de sobrevivir. Estas fueron trasladadas a un espacio de cuidado temporal, donde permanecerán bajo seguimiento hasta estar listas para ser trasplantadas en la ciénaga de La Boquilla.
Todos estos proyectos, enfocados en diferentes áreas, han convertido a Global Shapers Cartagena en un grupo que prioriza el bienestar y la transformación de la ciudad y de sus habitantes.
Y sí, quizá llegué al grupo sin un rumbo completamente definido, pero también llegué en un momento en el que mi corazón lo necesitaba. Hoy estoy dispuesta a trabajar de la mano con el hub para aportar a la ciudad que me vio crecer, la misma que amo profundamente y de la que me siento orgullosa.









