La península de La Guajira, durante décadas ignorada, vive una jornada histórica. Por primera vez un presidente llega al corazón de la Alta Guajira, esa zona que por años quedó al margen. El paso del Gobierno actual apenas inicia, pero ya se siente como algo distinto e intenso.
Las comunidades wayuu comparan el periodo constitucional de Gustavo Rojas Pinilla en los años 1953-1957 con el de ahora 2023-2026 del Gobierno de Gustavo Petro trae una apuesta nueva: tecnología que podría cerrar una vieja deuda con la educación, traducida en dotación y conectividad.
TOMADA DE: https://laguajirahoy.com/
Ese giro es evidente siendo la primera entrega que se entregan 533 computadores del programa Tecnologías para Aprender del MinTIC, suma que se integra a un total de más de 6.300 equipos ya destinados a la educación étnica en La Guajira, beneficiando a más de 86.000 estudiantes.
Un salto de cobertura y equidad
Además de computadores, el Gobierno incorporó antenas satelitales Starlink, pantallas interactivas con inteligencia artificial y otros dispositivos para conectar escuelas remotas. El resultado es un salto histórico en cobertura y acceso. Hoy 27.328 hogares wayúu tienen Internet, hay 478 Centros Digitales, de los cuales 464 están en escuelas rurales.
El avance es palpable en los números: las sedes con conectividad pasaron de 85 en 2022 a 544, elevando la cobertura del 6 % al 38 %. Esa transformación no es solo tecnológica, sino social; apunta a que zonas antes invisibles cuenten con herramientas para aprender, crear y competir.
Lo que antes parecía una promesa ahora se materializa en aulas, chips y pantallas. La tecnología y la infraestructura caminan juntas para que las escuelas rurales de La Guajira no queden atrás mientras avanza el país. Este esfuerzo se presenta como cambio de rumbo en una región que reclamaba atención urgente.
Voces que refrendan el cambio
La ministra TIC, Carina Murcia, resumió la apuesta, conectar saberes ancestrales con oportunidades del siglo XXI. Su presencia ha sido un gesto de acercamiento con las comunidades y de validación del valor cultural wayuu como centro de la estrategia educativa.
Junto al presidente Gustavo Petro, la ministra entregó 210 de los 533 computadores para siete nuevos colegios etnoeducativos; el resto de equipos llegará pronto a sus aulas. Este proceso es gradual, pero sostenido, y que cada fase trae una parte de la solución a escuelas que antes no veían horizonte tecnológico.
Una profesora de informática lo expresó, la tecnología no reemplaza la cultura, al contrario, la fortalece. Recibieron 150 computadores y dos televisores inteligentes para que los estudiantes tengan un aprendizaje más significativo y puedan competir en tecnología y ciencia sin que la educación rural se quede atrás.
Conectividad comunitaria
Ya funcionan 10 estaciones base 5G, se fortaleció la fibra óptica y se conectaron 60 Juntas Wayuu comunitarias. Estas acciones abren posibilidades de comunicación y coordinación comunitaria que no dependen únicamente de una escuela, sino de todo el tejido social.
También se abrieron Zonas Comunitarias para la Paz en 16 escuelas rurales, transformando colegios en centros tecnológicos abiertos al entorno. La idea es que el espacio escolar sea punto de encuentro, formación y uso de tecnología para la comunidad, no un recinto cerrado al aprendizaje y al desarrollo local.
Así, la infraestructura y la conectividad se convierten en un eje de inclusión. Las comunidades no esperan solo recibir, sino construir conocimiento y vida social alrededor de la tecnología, con respeto al origen cultural. Ese modelo, si se mantiene, podría reescribir el futuro educativo de la región.
La emoción entre estudiantes y docentes es evidente. Masiel Pana, estudiante de grado once, contó que antes aprendían informática con dibujos por falta de computadores. Ahora estos equipos cambiarán su forma de aprender y acercarán el conocimiento a sus manos. Ese testimonio muestra el impacto humano detrás de las cifras.
Además, el plan incorpora formación digital masiva. Se sensibilizaron más de 172.000 personas sobre uso seguro de internet, y se capacitaron más de 13.900 ciudadanos en habilidades digitales básicas. Estas acciones dotan a la población de herramientas prácticas más allá del aula, abriendo puertas a empleo, participación y ciudadanía informada.
El cambio en La Guajira se siente y se ve. Millones invertidos, escuelas mejoradas, familias beneficiadas, sueños que ya no están tan lejos. La región emerge de la invisibilidad con tecnología real y aulas dignas, dando paso a un nuevo camino educativo dentro de su propia tierra.










