René Higuita, entre los nuevos miembros al Salón de la Fama del fútbol
Luego de más de 20 años en proceso de extinción de dominio, en las últimas horas se conoció una nueva decisión sobre la controvertida propiedad del exfutbolista René Higuita en El Poblado, que según la justicia, guarda vínculos con el Cartel de Medellín.
A la propiedad adquirida en 1992 por la leyenda de Atlético Nacional y la Selección Colombia, el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Extinción de Dominio de Medellín, le aplicó a esta medida tras comprobar que hizo parte de un esquema de testaferrato mediante el cual integrantes esa organización criminal recurrieron a terceros para ocultar activos de origen ilícito y evadir la acción de las autoridades.
En diálogo con Mañanas Blu, el exarquero de la Selección Colombia se refirió al proceso que se adelanta en contra del predio y aseguró que, en el momento de la adquisición de la vivienda, se cumplía con todos los requisitos para tomarla, entre ellos, lo certificados de libertad y tradición, que en ese momento, cuenta, estaban al día.
Al ser preguntado sobre Gustavo Cuartas Rendón, quien actuó como testaferro de los hermanos William y Gerardo ‘Kiko’ Moncada, integrantes del Cártel de Medellín, señaló que él no lo conocía, que la compra se la hizo a su hija María Victoria, quien según cuenta, al parecer tampoco sabía sobre el testaferrato de su padre: «Ni la que lo vendió sabía de los antecedentes de su papá», dijo.
Defendió que las adquisiciones que ha hecho a lo largo de su carrera, han sido legales y con dineros lícitos: «René Higuita no hizo testaferrato, lo mío es legal». En ese mismo sentido, aseguró que ha sido juzgado por su visita a La Catedral y que por lo mismo lo han vinculado como amigo de Pablo Escobar.
El origen de la propiedad
Higuita explicó que la adquisición de la vivienda se realizó en 1992 mediante una permuta. Aseguró que entregó dos propiedades que representaban los ahorros de su carrera: un apartamento en Medellín, recibido como premio por ser el mejor jugador del año, y otro en Cartagena, adquirido con sus ganancias en el Atlético Nacional.
Al respecto, Higuita enfatizó la legalidad de sus actos en aquel momento: “Entregué dos apartamentos… uno que me dieron por ser el mejor jugador del año con Conavi y después otro apartamento con lo que yo había ganado en el Atlético Nacional. O sea, las dos casas que yo tenía eran todo”.

Además, recalcó que para la época no existían las herramientas de verificación actuales: “En esos momentos o en esa época de los 90s, pues no había la tecnología que hoy hay que se mete uno en internet y puede empezar usted a mirar… lo que nosotros averiguamos de pronto en la época son los certificados de libertad y de tradición. Y en ese certificado pues ahí no salen antecedentes”.
“El más estafado he sido yo”
La vendedora, identificada como María Victoria Montoya Alzate, falleció años después, y según Higuita, ni siquiera los familiares de los antiguos dueños conocían los supuestos nexos con el narcotráfico.
“Yo he sido prácticamente la víctima de estos acontecimientos. Ahí no ha tenido que ver René Higuita ni con testaferrato, ni ha tenido que conseguir el inmueble con bienes ilegales, no; lo mío ha sido legal”, afirmó con contundencia. Higuita añadió que este proceso ha sido un «suplicio» que comenzó pocos años después de la compra con una demanda por estafa.
Pablo Escobar y La Catedral
Higuita lamenta que su visita a la cárcel de La Catedral siga pasándole factura décadas después. “A mí desde que yo fui en una oportunidad a la catedral, pues prácticamente ya desde ahí me adoptaron como el amigo de Pablo Escobar y no sabe la cantidad de problemas que me ha traído”.

A pesar de las críticas, el exarquero no se arrepiente de sus actos humanos, aunque deslinda su amistad de sus negocios: “Yo sigo siendo amigo de todo el que quiera llegar a mí… Pablo fue responsable y miremos dónde terminó y yo sigo acá dándole la cara a la gente… no puede seguir cobrándome la ida a la catedral”.









