Marco Rubio, secretario de Estados Unidos, se refirió a las reformas políticas y electorales que considera necesarias para avanzar hacia nuevas elecciones presidenciales en Venezuela. FOTO: Getty Images.
La transición política venezolana enfrenta nuevas exigencias de Washington, que busca cambios en las instituciones encargadas de organizar las elecciones y garantizar la competencia política.
De acuerdo con lo expuesto por Rubio, las conversaciones entre las autoridades interinas y representantes de la oposición apuntan a establecer un nuevo Tribunal Supremo de Justicia antes de finalizar 2026. Posteriormente, se espera la renovación del Consejo Nacional Electoral.
Los cambios buscan modificar las instituciones que tendrían a su cargo garantizar las condiciones para una elección presidencial. Entre los asuntos señalados está la necesidad de reformar un sistema que, según Washington, ha limitado la competencia política y la participación de candidatos oposi
Un funcionario estadounidense explicó que la hoja de ruta contempla la renovación de estos organismos y que, una vez se cumplan las condiciones previstas, la presidenta interina, Delcy Rodríguez, debería declarar vacante la Presidencia. A partir de esa declaración se abriría un plazo de seis meses para convocar elecciones.
Sin embargo, Rubio no anunció una fecha concreta para los comicios ni presentó un calendario definitivo que permita establecer cuándo se celebraría la votación.
El secretario de Estado calificó los avances como un progreso real, pero advirtió que cualquier intento de frenar las reformas perjudicaría al país. También señaló que Washington evaluará la cooperación de las autoridades interinas a partir de sus decisiones y acciones, no solamente de sus declaraciones.
El regreso de María Corina Machado y la presión de Washington
Las declaraciones se produjeron un día después del regreso a Venezuela de la dirigente opositora María Corina Machado, quien volvió al país por primera vez desde la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, en enero, y su traslado a Nueva York para enfrentar un proceso judicial.
Rubio aseguró que Washington había comunicado semanas atrás a las autoridades interinas que Machado debía poder regresar. Según explicó, Estados Unidos transmitió garantías a su equipo, aunque aclaró que el Gobierno estadounidense no facilitó directamente su retorno.
The conditions allowing for the safe return of Ms. Machado to Venezuela is the direct result of the U.S. supported reconciliation talks which has already seen hundreds of political prisoners freed and hundreds of political opposition figures return from exile.
The United States expects the freedoms of all sectors of Venezuelan politics to continue to be respected. Likewise, we expect all political actors to support these talks which represent the best chance Venezuela has had in thirty years to peacefully achieve not just a free and fair election but an enduring democracy.
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) October 25, 2026
El funcionario también defendió el acuerdo petrolero respaldado por Washington, al argumentar que busca atraer inversiones e impulsar la producción. Añadió que Estados Unidos conserva herramientas de presión económica, entre ellas las exenciones de sanciones y las licencias económicas.









