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El indicador clave y el límite que fijó Antioquia para no volver a otra cuarentena

Gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria Correa.

POR JUAN DIEGO ORTIZ JIMÉNEZ |

Como una maratón de la que apenas se han corrido los primeros kilómetros definió el gobernador Aníbal Gaviria Correa la lucha por contener la covid-19. “Hemos corrido bien el comienzo pero falta el 90 % que será lo más duro”, anticipó.

En diálogo con EL COLOMBIANO, el mandatario habló de lo que sigue para el departamento en la etapa de reactivación y explicó el indicador y el límite que no podemos cruzar so pena de desacelerar la reactivación económica.

TOMADO DE: elcolombiano.comCoronavirus 

En un balance de los primeros 80 días de emergencia sanitaria, ¿cuáles han sido los logros de Antioquia?

“Siempre el primer objetivo es la defensa de la vida. Por fortuna hemos tenido la tasa de letalidad del coronavirus más baja de Colombia y una de las más bajas del mundo. Tenemos 1.168 casos y siete fallecimientos. Una sola muerte es una tragedia pero indudablemente un porcentaje por debajo de 1 % es único a nivel global, teniendo en cuenta que Antioquia tiene tamaño y población de un país. Este es un resultado que recoge los demás porque para lograr una baja tasa de letalidad, tenemos que tener una baja tasa de contagio. Ahí nos remitimos a un frente en el que se destaca el trabajo de todo el equipo de vigilancia epidemiológica de las alcaldías y de la Gobernación. Desde el primer caso el 9 de marzo ese equipo ha hecho los cercos epidemiológicos que han llegado hasta cinco anillos y 1.400 personas por cada caso positivo haciendo un seguimiento detallado. El otro frente es la excelencia en la atención médica que ha respondido con dedicación. Ha atendido a los pacientes desde las casas con oxígeno prematuro, pasando por la hospitalización y las UCI. Han permitido que pacientes con más de 20, 30 días en cuidados intensivos se recuperen. También destaco el trabajo articulado con el gobierno nacional y los locales, el sector privado y la academia. El otro punto es la gente, hay personas que no han cumplido la cuarentena pero han sido la minoría, la mayoría la ha respetado”.

Y la contraparte del balance, ¿cuáles enumera como las principales dificultades?

“La más grande se desprende de los mecanismos para atacar la pandemia. Hemos tenido que adoptar medidas muy fuertes, primero con una cuarentena en Antioquia y luego con un aislamiento nacional obligatorio. Ese remedio que era necesario ha tenido unos impactos contundentes en la economía. Al momento los informes técnicos nos dan 150.000 empleos perdidos en el departamento, algo muy grave, a propósito de la tasa de desempleo (19,8 % en abril) más alta que ha tenido el país en décadas. ¿Qué tenemos qué hacer? Lo que el mundo está haciendo: contener el virus pero al mismo tiempo reactivar la economía. Italia y España tuvieron miles de muertes diarias en marzo, tuvieron cuarentenas intensas pero ahora están abriendo sus economías porque es asfixiante y es imposible de mantener. Hemos tomado decisiones responsables que nos han permitido preparar el sistema médico para aumentar su capacidad. Hoy tenemos más de 500 camas UCI libres para atender a los pacientes de covid. Lo otro que logramos es pedagogía con protocolos de cuidado para evitar la propagación”.

¿Qué nuevas etapas vendrán en la reactivación?

“Quisiera ser prudente, ya se han liberado una cantidad de sectores importantes. El paso más grande es la liberación del comercio. Me parece que hay que tomarse un poco de aire para medir esto que impacto tendrá en la contención. Siempre he reiterado que la etapa que viviremos por varios meses es una etapa de contención y reactivación, en paralelo. En la mitad de ambas está el monitoreo constante. En la medida en que veamos que se presentan cifras moderadas, como las que tenemos este momento, habría que mirar a qué ritmo sigue la reactivación. En ese sentido, considero que ya avanzando en la reactivación del comercio, nos deberíamos dar unos días para pensar en otros sectores”.

¿Cuál es el indicador y el umbral que no podemos cruzar antes de decretar una segunda cuarentena?

“Hay dos indicadores que estamos midiendo constantemente: uno es el número de casos y otro aún más importante el RT (número de reproducción efectivo: cuántas personas contagia un positivo). Ese RT lo hemos tenido al principio oscilando entre 1,5 y 2. Después empezó a bajar y lo tuvimos por debajo de 1, lo que técnicamente se llama supresión, es decir, va bajando la pandemia porque si una persona contagia, en promedio, a menos de una persona este número empieza a disminuir.

En ese punto estuvimos 35 días antes de los procesos de reactivación. Esta fase nos llevará a crecer el RT por encima de 1, pero pensamos que un rango hasta 1,5 es manejable. ¿Qué quiere decir manejable? Que nunca nos sobrepase el número de camas de cuidados intensivos que tenemos disponibles. Creo que no vamos a llegar al nivel de cuántas UCI tenemos, antes de tomar una decisión de cierre, sino a mirar como va el RT.

Y eso nos va a indicar, aún antes de tener el 60 o 70% de UCI ocupadas, si tenemos que tomar decisiones de desaceleración de la reactivación. Cuando veamos que el RT va en 1,2 o 1,3, nos mantendremos. Ya lo tenemos medido que no nos superará la capacidad del sistema de salud. Pero si empezamos a ver un RT que se acerca a 1,5 tomaremos decisiones, aún posiblemente cuando tengamos el 40 o 50% de las camas UCI libres”.

¿El techo entonces será el indicador RT en 1,5?

“El factor que primará es el RT entre 1,4 y 1,5, dependiendo del número de casos, porque las dos cosas se compensan. Si tenemos 1,4 pero con 3.000 o 4.000 casos, es diferente a tener a 1,5 pero con 1.000 casos. Eso nos da un tiempo mayor de manejo. Es la combinación de los dos pero para poner una cifra diría que con 1,4 o 1,5 se disparan las alertas”.

¿Cómo se ha comportado el RT en estos dos meses y cómo está ahora?

“Cuando tenemos brotes hay picos que no permiten una estabilización de la medición del RT. Esperamos que la estabilización de los picos (Hidroituango y Urabá) nos permita una medición más técnica, sin embargo, lo estamos haciendo. Con los picos subió a 1,4 pero cuando estos bajan vuelve a 1,2. Pensaría que hoy nos mantenemos entre 1,2 y 1,3, pero con variaciones que tenemos que estabilizar para saber en qué nivel se mueve”.

Si el RT toca el techo de 1,5, ¿qué sucederá?

“Llamo a los antioqueños a que hagamos más intenso el esfuerzo que hemos hecho hasta ahora. Lo reconoce el país y el mundo. Los antioqueños hemos hecho un buen trabajo porque es un logro colectivo. Pero lo tenemos que seguir haciendo, por eso mi llamado a que mantengamos las medidas de aislamiento y uso del tapabocas. Juntos, unidos, podemos contener el virus y seguir reactivando la economía. Si no contenemos, vamos a tener que retraer la economía con los impactos que esto trae. La clave de todo es tomar medidas pertinentes, basadas en datos y análisis científico de los datos. Si llegamos a 1,5, tenemos que saber en qué sectores se están presentando los mayores crecimientos y tomar decisiones. Medidas de tipo general, como una cuarentena en todo el departamento, tal vez ya no podrían ser pertinentes. Otro ejemplo sería que si la mayor cantidad de casos se están dando en un sector de la economía, tendríamos que cerrarlo. Es posible que si se presenta un crecimiento generalizado se tome una medida generalizada, pero lo más lógico es tomar medidas focalizadas para atender brotes territoriales o sectoriales”.

¿Para cuándo se espera el pico en Antioquia y qué se presupuesta hasta 2021?

“He sostenido que contrario a lo que se ha mostrado, de que esto tendrá un pico y una curva descendente, puede tener varias curvas. Tomamos medidas, lo aplanamos, pero empezamos a abrir la economía nuevamente y puede tener otro crecimiento. Más bien esto puede tener varias curvas creciendo y luego disminuyendo. Es un poco la teoría que el presidente ha llamado del acordeón. Ponerle una fecha al pico o a los picos, es muy complejo porque lo que hemos hecho es aplanar y alejar el pico. Eso es lo que vamos a tratar de hacer al máximo. Es que contrario a lo que muchos opinaron, este virus no se puede dejar correr. Esa fue la teoría de la inmunidad de rebaño. No se puede hacer porque tiene una alta letalidad. Por lo tanto lo que debe haber es un prolongamiento de la curva para tratar de que aparezca la solución definitiva que es la vacuna. Eso puede tardar entre 12 y 18 meses, por eso vamos que tener que seguir conteniendo la curva”.

¿Cómo avanzan las subregiones y la ampliación de las UCI?

“El crecimiento de camas UCI se dará en el Valle de Aburrá, Oriente, Urabá y Bajo Cauca. En el Aburrá el grueso del aumento tendrá lugar en Medellín, pero también en Envigado, Itagüí y Bello. En Oriente estamos trabajando en Rionegro y La Ceja. En Urabá el crecimiento será en Apartadó y Turbo; y en el Bajo Cauca será en Caucasia. En febrero teníamos 480 camas UCI en Antioquia, hoy nos acercamos a 750. Aspiramos a superar las 1.000 camas. Eso tiene que ver con un compromiso del Gobierno que ha importado ventiladores, de los cuales Antioquia tendría cupo de 227. Adicional, a los esfuerzos conjuntos con públicos y privados, y a iniciativas como InspiraMed, nos llevaría a estar por encima de 1.000 camas. Eso porque hemos empezado a atender pacientes de Chocó y Córdoba. Uno de los ejercicios a los que nos invita la pandemia es la solidaridad, no podemos aplicar la estrategia del avestruz”.

Se vienen tres puentes festivos seguidos, ¿qué mensaje les deja a los antioqueños?

“No sé cómo volverlo a decir pero la clave es la disciplina social. Somos 6,5 millones que nos debemos cuidar entre todos. Así formamos un círculo virtuoso y rompemos las cadenas de contagio. El tema es tan fácil como que nunca nos juntemos. Eso implica sacrificios y dificultades pero ganamos en vidas y empleo. Un llamado a la disciplina social no solo en los tres puentes que vienen sino por los meses que faltan. Esta es una maratón, apenas llevamos cuatro kilómetros, nos falta 90 %. Hemos corrido bien en el comienzo pero falta lo más duro”.

CONTEXTO DE LA NOTICIA

En la alocución del inicio de la cuarentena en Antioquia (marzo 19) estuvo con el alcalde Quintero pero luego no apareció en los siguientes anuncios, ¿lo han tenido en cuenta para las decisiones que se tomaron en el Aburrá?

“He tenido constante y buena comunicación con el alcalde Daniel Quintero y los demás alcaldes. No digamos que todas las medidas han sido acordadas. He tenido la ventaja de ser gobernador y alcalde, entiendo los dos roles y por eso me parece que hay que darles cierto oxígeno a los alcaldes para que tomen sus decisiones, en el marco que traza el Gobierno Nacional y Departamental. Pero no son las mismas decisiones porque cada uno conoce su territorio y cómo se está presentando la covid en cada uno”.

 

El plan de desarrollo de Antioquia, aprobado el sábado pasado por la Asamblea, promete la generación de 120.000 empleos entre 2020 y 2023. “El plan tuvo un apellido muy fuerte que es la revitalización a través de la Alianza Arriba Antioquia, que busca unir a todos en torno a la reactivación de la economía”, contó Gaviria. Dentro de esa alianza, el mandatario destacó cuatro frentes. El primero será la construcción de 75.000 soluciones de vivienda. La segunda línea será la inversión en obra pública en infraestructura, por ejemplo, con la promesa de pavimentar las vías de las 17 cabeceras urbanas antioqueñas que aún no la tienen, además de vías terciarias y “motorrutas” (similares a las placas huella). “El gasto público será el gran generador de empleo”, dijo Gaviria. El tercer frente será la reforestación con el pago a 7.000 familias para la protección ambiental. El crédito será la cuarta línea con un cupo de $100.000 millones, en llave con Bancoldex, para apoyar a las pequeñas y medianas empresas urbanas y rurales.

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