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Vida

Detrás de la decisión de explantarse

FOTO SSTOCK

POR LAURA TAMAYO GOYENECHE

Dos patologías se han relacionado recientemente con los implantes. Hace falta investigación.

TOMADA DE:https://www.elcolombiano.com/

20 consejos para enfrentar el futuro

El 16 de octubre la presentadora Mónica Fonseca le contó a sus más de 853.000 seguidores en Instagram que recién había salido de cirugía: se había retirado las prótesis.

“Era necesaria por mí y por ustedes. Estamos en un mundo que nos necesita libres de cualquier atadura”, escribió.

No es la primera famosa colombiana que comparte en sus redes sociales su decisión de quitarse las prótesis mamarias (ver recuadros). Algunas han contado públicamente que se hicieron el procedimiento —en términos formales se llama explantación— porque ya no se sentían bien, cambiaron de opinión sobre su cuerpo o por un tema de salud.

Está el caso de la actriz Angeline Moncayo, recordada por sus papeles en las novelas Más sabe el diablo y Corazón valiente, quien dice que la decisión es por salud. En entrevista con EL COLOMBIANO contó que sus implantes mamarios se los puso a los 18 años, y tiene 41, “o sea que he vivido más tiempo con prótesis que sin ellas”. La actriz caleña, que estuvo en el quirófano el pasado 18 de noviembre, se explantó porque desarrolló, según fue diagnosticada por su médico, Síndrome Autoinmune Inflamatorio inducido por Adyuvantes, conocido como Síndrome de Asia, una enfermedad descrita desde 2011 por los médicos israelitas Yehuda Shoenfeld y Nancy Agmon-Levin, que tiene síntomas similares a los de la fibromialgia: fátiga, dolores musculares y alteraciones en el sueño, la memoria y los estados de ánimo.

Es una afección, sin embargo, que no solo está asociada al uso de implantes mamarios. También se ha encontrado en personas que han introducido al cuerpo otro tipo de adyuvantes con fines estéticos: ácido hialurónico, biopolímeros y siliconas.

Las enfermedades asociadas a las prótesis mamarias, como la mencionada, están en constante investigación (ver Paréntesis). “Queda mucho por describir y estudiar. No hay generalizaciones”, dice el cirujano plástico Ernesto Barbosa, presidente de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva. Esto es lo que se sabe hasta el momento de la explantación y las afecciones nuevas.

Razones para quitarlas
El cirujano plástico José Palacio, coordinador del posgrado en Cirugía Plástica de la Universidad CES, explica que los principales motivos para hacer una explantación de prótesis mamaria por temas de salud son: porque los implantes se han deteriorado o se han roto (en ese caso se pueden retirar y cambiar por unos nuevos o simplemente retirar).

Otras mujeres, indica el cirujano, lo hacen porque tienen implantes muy grandes y eso les causa dorsalgia, es decir, dolores en la columna vertebral que son incapacitantes para el desempeño diario de un paciente.

Sobre el síndrome de Asia, que es el que padece la actriz Angeline, Palacio indica que “la enfermedad está descrita y se puede presentar por introducir al cuerpo derivados del silicon, biopolimeros y otros cuerpos extraños en el organismo; pero no se puede decir que todas las mujeres con prótesis van a desarrollarla”, aclara.

En una publicación de 2019 de la Revista Colombiana de Reumatología se lee que el Síndrome de Asia es “desencadenado dentro de otras exposiciones por la administración de sustancias utilizadas con fines estéticos, las cuales actuando como adyuvantes (es decir, que se añade como una ayuda en la modelación del cuerpo) pueden tener una acción estimuladora sobre el sistema inmune. El listado de las mismas es extenso, pero dentro de las más frecuentes se encuentran la silicona, el ácido hialurónico, los compuestos de metacrilato y diversos aceites, debiendo señalarse que en ocasiones no se logra identificar la sustancia utilizada en estos procederes”.

La publicación concluye que los síntomas “aparecen con un tiempo de latencia variable (tres semanas-años) y ocurren como resultado de la interacción entre factores genéticos y ambientales” y que no hay una relación directa entre los implantes y el síndrome de Asia, sino que este tiene como antecedente “cualquier exposición a adyuvantes como sustancias modelantes o implantes”.

Angeline, quien lanzó un documental con su historia llamado “Tetas grandes” el pasado 29 de junio y fundó la iniciativa Asia Recovery para apoyar a mujeres que ven la explantación como una vía para la recuperación, enfatiza: “Yo respeto a los médicos y no estoy en contra de las cirugías plásticas; pero sí hay mucho desconocimiento de esta enfermedad”.

Hay un pero…
“Explantarse puede costar el doble o el triple que implantarse y muchas no pueden pagarlo”, dice la actriz. La Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica no tiene un tarifario sobre los costos de una implantación o explantación y refiere que eso va “en los honorarios de cada cirujano”. Barbosa, su director, aclara que retirar las prótesis “sí puede ser más costoso y riesgoso porque involucra un procedimiento reconstructivo, es más demorado e involucra un tratamiento del retiro mamario”.

Sobre la mejoría en su salud, Angeline añade que es un proceso largo, pero menciona dos cambios que percibió inmediatamente después de la cirugía: “Sentí que el aire bajaba por primera vez hasta mi estómago, antes se quedaba en el diafragma, y se me quitó un dolor de caderas que tenía por el peso de cargar las prótesis”.

¿Un nuevo linfoma?
Otra enfermedad relacionada con las prótesis de implantes mamarios y que todavía se está investigando se conoce como linfoma anaplásico de células grandes, un tipo de tumor extraño que se presenta en pacientes que tienen en común haberse puesto prótesis. “Se manifiesta como una reacción inflamatoria alrededor del implante”, explica el cirujano Barbosa.

De acuerdo con el artículo Linfoma anaplásico de células grandes asociado a implantes mamarios, publicado en la Revista de Senología y Patología Mamaria en 2019, el primer caso de la enfermedad se describió en 1997 y la OMS la clasificó como un nuevo tipo de cáncer en 2016. En 23 años se han comunicado más de 500 casos en 23 países. “La incidencia internacional es variable y oscila entre uno de cada 1.000 y uno de cada 10.000 implantes. No es posible determinar el riesgo de desarrollar este linfoma tras la colocación de un implante de forma exacta”, se lee en la publicación.

En Colombia recientemente se ha investigado la incidencia de este tipo de cáncer en mujeres con prótesis mamarias, cuenta la oncóloga clínica Giovanna Rivas, quien hizo parte del estudio Linfoma anaplásico de células grandes asociado a un implante mamario en Colombia: Informe de un registro nacional multidisciplinario, publicado en la revista Plastic and Reconstructive Surgery en junio de este año, bajo la dirección del mastólogo Andrés Ossa.

El estudio detalla que de acuerdo con los datos de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, en Colombia cada año se hacen 43.390 cirugías de aumento de pecho y 1.486 reconstrucciones de implantes. La Asociación Colombiana de Cirugía Plástica estima que hay aproximadamente 3 millones de mujeres con implantes mamarios de superficie texturizada (es decir, prótesis que no tienen la superficie lisa, sino rugosa para ayudar a la adhesión al tejido mamario y que se vienen usando en Colombia desde los 90, según dice el cirujano plástico Ernesto Barbosa) implantados en Colombia en los últimos 20 años. Esta entidad no tiene las cifras de explantación. “Sin duda hay subregistro de este tipo de procedimientos en el país”, acota Rivas.

La investigación hizo una revisión de 2011 a 2019 y encontró 20 casos de mujeres con este tipo de cáncer, desarrollado como una secuela del implante, y estimó que la incidencia de este linfoma en el país es de un caso por cada 10.000 mujeres con implantes.

“De este primer acercamiento sabemos que este cáncer no tiene que ver con la calidad de las prótesis, puede darle a la que fue al mejor cirujano y a la que no. También se sabe que es diferente al cáncer de seno. En los estudios en otros países y el que se hizo en Colombia se estableció una relación con los implantes porque no hay mujer que tenga este linfoma que no tenga prótesis. En la mayoría de casos se desarrolla 3 o 4 años después de la cirugía”, explica la oncóloga Giovanna Rivas.

Hay que tener en cuenta —continúa Rivas— que se trata de una enfermedad nueva, un tumor raro, que se está investigando y no se puede atribuir que cualquier molestia en el cuerpo es entonces por la prótesis mamaria, como algunos lo quieren hacer ver. Este no es un linfoma mortal y hay forma de diagnosticarlo. La recomendación es que tanto cirujanos como mujeres con implantes hagan revisiones periódicas de las prótesis y la salud del seno. Todavía esto es una aguja en un pajar”.

El cirujano plástico Barbosa hace una recomendación adicional: “La paciente, debe tener la responsabilidad de ir a las fuentes adecuadas, conlas redes sociales mucha gente que no tiene conocimiento se volvió experta de un momento a otro. Es muy importante que consulte a su cirujano, mastólogo, reumatólogo antes de tomar la decisión de retirar las prótesis. Que no sea por lo que dice una persona en redes. Como somos entes biológicos, cada cuerpo puede reaccionar diferente a un virus, un implante, una cirugía y tienen un proceso distinito. Cada caso debe ser evaluado individualmente”.

Un tema de gustos
Para Juliana Peláez, investigadora, asesora en tendencias y creadora de los talleres Amor, Cuerpo y Moda, sí está en tendencia explantarse y esto tiene que ver con los cambios que ha habido culturalmente con la percepción del cuerpo. “En los últimos dos años ha habido cambios fuertes en el estilo de vida. Se habla más de espiritualidad, bienestar, alimentación muy consciente, y todo eso está relacionado y conectado con una apariencia mucho más natural y una estética diferente”, señala y agrega que en ese orden se ha vuelto tendencia el cuerpo de la mujer ‘yogui’, que es delgado, sin muchas curvas y con una estética más natural.

Ya sea por gusto o por salud, consulte con el médico certificado para tomar esta decisión.

CONTEXTO DE LA NOTICIA
PARÉNTESIS
ALGUNOS RIESGOS ASOCIADOS
La Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA) ha aclarado que aunque ha hecho pruebas para garantizar la seguridad de los implantes que aprueba, hay riesgos como “síntomas sistémicos, conocido comúnmente como Enfermedad de Implante de Seno (BII, por sus siglas en inglés), contractura capsular (tejido cicatrizado que comprime el implante), dolor en el seno, ruptura (desgarre o agujero en la capa) de implantes de solución salina y de silicona, sesinflación (con un cambio visible al tamaño del seno) de implantes de solución salina, ruptura silente (sin síntomas) de implantes de silicona e infecciones”.

 

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