FOTOS: Andrés Camilo Suárez Echeverry
Por: Ana Karina Muñoz Gutiérrez
Cornare confirmó que las obras de EPM en el río Buey no se desarrollan sobre el cauce principal, sino sobre uno de sus afluentes, y ya impuso una medida preventiva.
La Corporación Autónoma Regional Cornare informó que aplicará medidas preventivas e inició una investigación frente a la disminución del caudal del Salto del Buey.

Según la corporación, a raíz de las quejas ciudadanas recibidas entre el 1 y el 2 de agosto sobre la disminución del caudal y la presencia de sedimentos, la entidad realizó una visita de verificación el 3 de agosto.
En esa visita buscó establecer las causas del fenómeno y si está relacionado con las obras que EPM adelanta en el río Buey y el río Piedras para modernizar el sistema de bombeo que lleva el agua captada desde esos ríos hacia las plantas de potabilización de La Ayurá y San Nicolás, de las que depende el suministro de agua potable para el Valle de Aburrá y el Valle de San Nicolás.
La autoridad ambiental encontró que las obras no se desarrollan sobre el cauce principal del río Buey, sino sobre uno de sus afluentes, identificado como “Quebrada sin nombre 1”. Ese hallazgo hace parte del análisis técnico que la entidad tiene en curso.
Con base en esa verificación, Cornare impuso una medida preventiva que aún está en proceso de legalización. “A través de ella se establecerán obligaciones a cargo de EPM y de sus contratistas”, afirmó la entidad.
El siguiente paso será analizar la información técnica recopilada para determinar las causas de la disminución del caudal y la aparición de sedimentos, y a partir de ahí imponer las medidas de manejo, control, suspensión, ajuste o restauración que correspondan.
La versión de EPM
Apenas ayer, EPM se pronunció sobre estos cuestionamientos. Según la empresa, aunque actualmente adelanta obras de modernización en la captación de agua hacia el embalse, la variación del caudal responde más a las condiciones hidrológicas de la cuenca.
Estas condiciones están influenciadas tanto por el régimen de lluvias como por las condiciones climáticas generales. Según la compañía, en julio de este año se registraron algunos de los valores de lluvia más bajos en la historia de la región.
Sobre estos afluentes existen concesiones que llevan décadas otorgadas. Según información que recibió EL COLOMBIANO, Cornare había solicitado previamente unos reportes al contratista de EPM que, para el momento en que la comunidad empezó a denunciar el caso, aún no habían llegado a la entidad.
Las denuncias de la comunidad
Adrián Cardona, representante legal de la Reserva Natural Salto del Buey, señala que lo que más busca la comunidad es que se respete el caudal y que exista un mecanismo transparente para conocer cuánta agua debe pasar realmente. “Lo importante es que el ecosistema se mantenga sano”, afirmó.
Según Cardona, ya han recibido comentarios de turistas que llegan buscando la caída monumental de la cascada, su característica nube de agua e incluso el efecto de bienestar que algunas personas dicen sentir ante su presencia, y que ahora se van con la sensación de que “ya no hay nada que ver”.
En el fondo, su preocupación coincide con la que ha expresado el gerente de EPM, John Maya, sobre el panorama hídrico general de la región. A Maya le inquieta que, apenas comenzando el fenómeno de El Niño, ya se haya desbordado el consumo de agua: “Nos pueden llevar, más temprano que tarde, a racionamientos de energía”, advirtió recientemente.
Cardona comparte esa misma inquietud, aunque la traduce al caso puntual de la cascada: “Si apenas está comenzando El Niño y ya vemos este nivel de reducción, preocupa lo que pueda ocurrir en los próximos meses si no se controla adecuadamente la captación de agua”.









