Alertan por bajos niveles del río Magdalena en Antioquia: está 25% debajo del promedio histórico

Foto: Corantioquia

La autoridad ambiental señaló que las altas temperaturas aumentan el riesgo de mortandad de peces y emergencias sanitarias.

Corantioquia lanzó una alerta preventiva por los bajos niveles que registra el río Magdalena a la altura de Yondó, en el Magdalena Medio antioqueño, ante una disminución significativa de las lluvias que tienen al afluente con niveles históricamente bajos.

De acuerdo con el seguimiento realizado a través de la red de monitoreo Piragua, durante julio de 2026 la estación Peñas Blancas, registró niveles del río 25 % por debajo de su promedio histórico. A esto se suma una reducción cercana al 30 % en las precipitaciones frente a los registros de las últimas dos décadas.

TOMADA DE: bluradio.com

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Aunque la disminución del caudal es habitual para esta época del año, Corantioquia advierte que la influencia del fenómeno de El Niño ha intensificado sus efectos.

«Hemos visto una reducción significativa en las precipitaciones. Este es el caso del río Magdalena, en el cual la reducción ha sido significativa. Aproximadamente un 30% de su caudal se ha visto disminuido, trayendo consigo la afectación a las bocatomas de las comunidades que dependen de este recurso hídrico», sostuvo Arbey Osorio, subdirector de Sostenibilidad y Gestión Territorial de la autoridad ambiental.

Según explicaron los expertos, la situación genera estrés hídrico en los ecosistemas ribereños y puede alterar los ciclos reproductivos de especies acuáticas, afectando también a comunidades y pescadores que dependen del río para sus actividades.

La autoridad ambiental señaló que las altas temperaturas aumentan el riesgo de mortandad de peces y emergencias sanitarias, debido a que disminuye la capacidad del río para diluir contaminantes.

Entre las recomendaciones están priorizar el consumo humano, ahorrar y almacenar agua de manera segura, monitorear diariamente los niveles y caudales, proteger humedales y ciénagas, evitar quemas, controlar los vertimientos y reportar cambios inusuales en peces o en la calidad del agua.