Según el boletín anual de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) de la ONU sobre los gases de efecto invernadero, las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono (CO2), metano y óxido nitroso ―los tres principales gases de efecto invernadero persistentes vinculados a las actividades humanas― batieron récords sin precedentes en 2025.
Antes de la COP31
En un informe publicado de cara a la próxima Conferencia sobre el Cambio Climático en la ciudad turca de Antalya (COP31), la agencia de la ONU indica que la concentración media mundial de CO2 fue de 426,8 partes por millón el pasado año, el 153 % del nivel de referencia preindustrial de 1750.
La concentración de metano, segundo principal gas de efecto invernadero, fue de 1.948 partes por mil millones, el 267 % de la era preindustrial, mientras que la de óxido nitroso fue de 339,1 partes por mil millones en 2025, el 126 % del nivel de 1750, de acuerdo con la OMM.
«Los gases de efecto invernadero están atrapando una cantidad de calor en la atmósfera sin precedentes, alimentando fenómenos meteorológicos más extremos y aumentando los riesgos para nuestras economías y sociedades», indicó la secretaria general adjunta de la OMM, Ko Barrett, al presentarse las cifras.
La ‘número dos’ de la agencia meteorológica de Naciones Unidas recordó que los 11 últimos años han sido los más cálidos nunca antes registrados, y que el dióxido de carbono permanece largo tiempo en la atmósfera, afectando al clima mundial durante siglos.
Los niveles de CO2 registrados el pasado año, calculados con datos de 179 estaciones, indican una concentración un 13 % mayor a la que había en la atmósfera en 2004, cuando la OMM publicó su primer informe anual de este tipo.









