Foto: Caracol TV.
Juanita Gómez pasó de contar su propia historia a convertirse en una de las voces que impulsó las denuncias que hoy sacuden a Caracol TV.
El nombre de Juanita Gómez se convirtió en uno de los más mencionados en el periodismo colombiano en las últimas semanas, luego de que su testimonio y sus pronunciamientos ayudaran a visibilizar las denuncias de acoso sexual que hoy sacuden a Caracol Televisión y que han impulsado una ola de relatos similares dentro del gremio.
La periodista, que durante años hizo parte de Noticias Caracol, no solo reveló una experiencia personal de presunto acoso, sino que también se transformó en una de las voces que ha impulsado a otras mujeres a contar sus historias, en lo que muchos ya consideran el inicio de un “Me Too” del periodismo colombiano.
La trayectoria de Juanita Gómez en el periodismo colombiano
Juanita Gómez es comunicadora social y periodista con una carrera de más de una década en medios de comunicación nacionales. Durante su paso por Noticias Caracol trabajó como productora, reportera y posteriormente como presentadora, consolidando su nombre dentro del informativo.
Durante su trayectoria cubrió fuentes políticas como el Congreso y la Casa de Nariño, lo que le permitió ganar visibilidad dentro del canal y fortalecer su perfil profesional dentro del periodismo político.
Tras su salida del medio, continuó su carrera en otros espacios informativos, especialmente en medios digitales y revistas nacionales, donde ha trabajado en la producción de contenidos periodísticos y análisis de actualidad.
El testimonio de acoso de Juanita Gómez que volvió a poner el foco sobre Caracol
En medio del escándalo que estalló en marzo de 2026 por denuncias de presunto acoso contra reconocidos presentadores del canal, Gómez decidió contar una experiencia personal que, según relató, ocurrió años atrás cuando trabajaba en el noticiero.
La periodista aseguró que en 2015 un colega habría intentado besarla sin su consentimiento dentro de un ascensor del canal, situación que logró evitar apartándolo físicamente. En ese momento, según explicó posteriormente, no denunció por miedo a las posibles consecuencias profesionales.
Su relato se sumó a otras denuncias que comenzaron a surgir tras conocerse que el canal había activado protocolos internos de investigación frente a estos casos.
Más allá de su experiencia personal, Juanita Gómez también ha tenido un papel activo en la difusión de otros testimonios de periodistas que aseguran haber vivido situaciones similares dentro y fuera del canal.
La comunicadora confirmó que, junto a otras colegas, ayudó a visibilizar espacios para recibir denuncias y que en pocos días comenzaron a llegar decenas de testimonios de mujeres que aseguraban haber sido víctimas de acoso o abuso de poder dentro de medios de comunicación.
De acuerdo con sus declaraciones públicas, denunciar este tipo de hechos implica altos costos personales y profesionales, por lo que insistió en la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección y generar entornos laborales seguros para las nuevas generaciones de periodistas.
El protagonismo de Juanita Gómez dentro de esta polémica no se debe únicamente a su testimonio, sino también a su rol como figura visible dentro del gremio y a su decisión de hablar públicamente en un momento clave del escándalo.
Sus pronunciamientos se dieron justo cuando el canal anunció decisiones internas frente a los presentadores señalados mientras avanzan las investigaciones, un hecho que generó una reacción en cadena de periodistas que comenzaron a compartir experiencias similares.
El escándalo también llevó a que directivos del canal se pronunciaran públicamente y anunciaran revisiones internas de sus protocolos para prevenir este tipo de situaciones.
El impacto de estas denuncias ha ido más allá de un solo medio. El caso provocó una conversación nacional sobre el acoso laboral y sexual en las salas de redacción, así como sobre las barreras que enfrentan muchas mujeres para denunciar este tipo de situaciones.
En ese contexto, Juanita Gómez se ha convertido en una de las figuras que simbolizan este momento de denuncia colectiva dentro del periodismo colombiano.
Aunque la periodista no ha sido la única en hablar, su visibilidad y su experiencia dentro de uno de los medios más influyentes del país hicieron que su testimonio tuviera un efecto amplificador. Hoy su nombre está ligado a una conversación más amplia sobre los límites del poder dentro de las redacciones, el silencio que durante años rodeó estas denuncias y los cambios que podrían surgir a partir de estos casos.








