Foto: Colprensa
En la capital antioqueña hay preocupación por el desbordado número de casos de delitos sexuales. El tema fue discutido en un conversatorio de la Corte Suprema de Justicia.
Los despachos judiciales de Medellín están saturados por atender casos de delitos sexuales contra niños.
Tan solo en la capital antioqueña, aproximadamente el 60% de la carga de trabajo que recae tanto en los juzgados como en los fiscales está asociada a denuncias por violencia intrafamiliar y casos de abuso sexual, especialmente contra menores de edad.

El dato fue denunciado durante un conversatorio que organizó este martes la Corte Suprema de Justicia en Medellín, en el que se analizó la situación de la violencia sexual contra la niñez y la adolescencia.
En el espacio, diferentes expertos, autoridades judiciales y funcionarios discutieron la necesidad de extremar los esfuerzos por proteger a los menores de edad frente a las crecientes amenazas en contra de su integridad.
Uno de los paneles se enfocó en los retos para que las víctimas puedan acceder a la justicia y gozar de una protección integral por parte de las diferentes instituciones del Estado.
En medio de esa discusión, Carlos Roberto Solórzano Garavito, presidente de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema, alertó sobre la congestión judicial por esos casos.
“En la sala de casación penal, el 60% de los asuntos que nosotros estamos tratando tienen que ver con violencia intrafamiliar y delitos sexuales en menores de edad”, señaló.
Ese mismo porcentaje lo señaló el fiscal Andrés Gutiérrez, quien lidera en Medellín el Centro de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual (Caivas) de la Fiscalía General de la Nación.
“En Medellín, del 60% al 65% de la carga de cada despacho penal de circuito, de cada juzgado de conocimiento, es delitos sexuales. Esto abruma, no solamente es la carga de la Fiscalía, es la carga de los despachos judiciales”, denunció el funcionario judicial, quien propuso incluso la creación de una justicia especial para niños, niñas y adolescentes que permita mejorar la atención de esos casos.
¿Cómo han cambiado los delitos sexuales contra menores?
Como parte de su trabajo en el Caivas, el fiscal Gutiérrez alertó que en los últimos años las dinámicas de explotación sexual, especialmente en Medellín, han sufrido una transformación profunda y preocupante.
Una de las variables más sensibles son los cambios tecnológicos y la migración de la vida de los menores a entornos digitales, en los que, según señaló el fiscal, los delitos ya no ocurren únicamente en las calles o en el interior de la familia, sino en las plataformas y redes sociales más difíciles de vigilar.
En internet, ahora los adultos que incluso están por fuera del país crean perfiles falsos y a través de ellos abusan de los menores o consiguen material audiovisual de abuso sexual infantil.
Con base en su experiencia, Gutiérrez señaló como de vital importancia la colaboración de la Fiscalía y diversas autoridades en Medellín con agencias extranjeras como el HSI (Homeland Security Investigations), Interpol y el FBI, tal como viene ocurriendo.
Por su parte, el magistrado Solórzano Garavito expresó su preocupación por el hecho de que en muchos de los casos que están llegando a los despachos los menores también han sido victimizados por su propia familia.
Frente a los retos del sistema, el togado también alertó sobre la existencia de requisitos legales, como los establecidos en la Ley 2472 de 2025, que están obligando a que todos los casos vayan a juicio oral, lo que está colapsando los despachos judiciales y, en ocasiones, dificultando que la Fiscalía logre condenas por falta de recursos para sostener tantos juicios.









