FOTO: Manuel Saldarriaga
El dato fue brindado por la autoridad ambiental que tiene presencia en 80 municipios. Además, alertó que 19 acueductos ya presentan o desabastecimiento o racionamiento.
Durante agosto se registraron 45 incendios de cobertura vegetal en la zona de Antioquia bajo seguimiento de Corantioquia, la cual abarca cerca de 80 municipios. Por lo menos nueve de estos casos dejaron una afectación en cerca de 53 hectáreas de bosque.

Los mayores daños se concentraron en Bello, Medellín –especialmente en el sector de Boquerón– y Barbosa. En estos tres municipios, según Corantioquia, se afectaron casi 44 hectáreas.
De acuerdo con la información recopilada, algunos de estos incendios tendrían un posible origen relacionado con actividades humanas y provocaron daños en el suelo, la vegetación, la fauna y zonas de importancia ambiental.
En cuanto a la frecuencia de los incendios, Montebello y Santa Bárbara reunieron el 22% de los casos reportados, mientras que Anorí concentró el 9%. A raíz de esta situación, estos municipios tendrán especial atención durante las próximas semanas.
La disponibilidad de agua también genera preocupación. Corantioquia indicó que de los 555 sistemas de acueducto que vigila, 12 presentan problemas desabastecimiento y 7 tienen racionamiento.
Los problemas de desabastecimiento fueron identificados en Caicedo, Heliconia, Buriticá, Tarazá, Entrerríos, Venecia, Pueblorrico, Fredonia y Jericó.
Por su parte, se reportan racionamientos en algunos acueductos de Pueblorrico, Fredonia, Jericó, Buriticá, Zaragoza, Tarazá y Entrerríos.
Corantioquia aclaró que no es posible atribuir todos estos problemas directamente al fenómeno de El Niño, debido a que pueden existir otras causas relacionadas con las condiciones particulares de cada territorio.
Aunque las lluvias durante las noches ayudaron a reducir temporalmente los puntos de calor en algunas zonas durante las últimas semanas, Corantioquia advirtió que esto no significa que el riesgo de incendios haya desaparecido.
Las condiciones del clima pueden cambiar rápidamente, por lo que durante septiembre se mantendrá la vigilancia sobre las zonas con mayor riesgo de incendios y los sistemas de acueducto que tienen menor disponibilidad de agua.
También se reforzará el trabajo con los municipios y organismos de emergencia para responder ante posibles incendios y se continuará recopilando información sobre el estado de las fuentes y sistemas de abastecimiento de agua.









