Foto: Plaza minorista de Medellín
Los comerciantes están invirtiendo mucho más dinero para abastecerse debido a los altos precios de alimentos.
La sequía que afecta diferentes zonas productoras de Antioquia ya comienza a sentirse en la Central Minorista de Medellín, donde comerciantes advierten una reducción de hasta el 30 % en la llegada de frutas, verduras y otros alimentos, situación que podría generar mayores precios y una menor oferta en las próximas semanas.
Los comerciantes en la capital de Antioquia señalan que todavía no existe una escasez generalizada, pero advierten que, si las condiciones climáticas continúan, en tres o cuatro semanas podrían haber dificultades para conseguir productos básicos como papa, tomate, plátano, banano, piña y otras frutas.

El gerente de la Central Minorista de Medellín, Edison Palacio, manifestó que actualmente hay algunos alimentos de la canasta básica familiar que empiezan a escasear, reportando la llegada hasta 60 toneladas menos de ciertos artículos.
«Un día como hoy, a la plaza minorista, llegan entre 170 y 190 toneladas de papa. Hoy solo entraron 110. Eso significa que estamos dando un 25, 30 por 100 de la capacidad de abastecimiento, se empieza a disminuir. Vamos a poder tener escasez de algunos productos básicos. Eso nos preocupa», indicó Palacio.
La situación también golpea a pequeños y medianos comerciantes, quienes aseguran que deben pagar más por productos que, además, llegan en menor cantidad y con menor calidad. Según uno de ellos, antes destinaba cierta cantidad de dinero para determinadas compras, mientras que ahora necesita plata para sus compras.
«Estábamos disponiendo de aproximadamente $700.000 a $800.000. Ahora estamos disponiendo entre $1.300.000 y 1.700.000 para las mismas compras en los mismos productos y no de tan buena calidad», dijo uno de los compadores. Zanahoria, pimentones, cebolla de huevo, tomates, hoy sí está un poquito más carito, sí», agregó otra.
La información que se ha podido conocer es que en Urabá y Oriente antioqueño se registran algunas de las mayores reducciones en la producción de frutas y verduras, encendiendo las alarmas entre productores y comerciantes.









