¿Qué fue? La Nasa reveló qué causó la enorme bola de fuego que iluminó el cielo y causó un fuerte estruendo en EE. UU.

Destello detectado por un satélite GOES-19. Foto: cortesía @FaytuksNetwork.

El fenómeno sorprendió a cientos de personas en Nueva Inglaterra y fue detectado por satélites de monitoreo.

La Nasa confirmó que la brillante bola de fuego que cruzó el cielo del noreste de Estados Unidos el pasado 30 de mayo era un meteorito que se desintegró en la atmósfera y provocó un fuerte estruendo que fue escuchado por numerosos habitantes de la región.

El fenómeno fue reportado por testigos en varios puntos de la región de Nueva Inglaterra (estados de Maine, Vermont, Nuevo Hampshire, Massachusetts, Connecticut y Rhode Island), quienes aseguraron haber visto una intensa luz atravesando el cielo antes de escuchar una especie de explosión.

Según la agencia espacial estadounidense, el meteorito tenía cerca de 1,6 metros de diámetro y entró a gran velocidad en la atmósfera terrestre antes de fragmentarse sobre la zona de la bahía de Cape Cod.

¿Por qué se escuchó una explosión según la Nasa?

La agencia espacial estadounidense explicó que el ruido fue causado por la enorme cantidad de energía liberada cuando la roca espacial se desintegró a decenas de kilómetros de altura.

De acuerdo con los cálculos más recientes, la explosión generó una energía equivalente a unas 230 toneladas de TNT. Material suficiente para producir el estruendo sónico que sorprendió a residentes de la región.

El evento también fue detectado por el satélite GOES-19, que ayudó a confirmar la trayectoria y características del meteorito.

Un fenómeno llamativo, pero no inusual

Aunque las imágenes y los testimonios generaron gran impacto en redes sociales, la Nasa aclaró que este tipo de fenómenos ocurren con relativa frecuencia.

La agencia explicó que los llamados bólidos —meteoritos extremadamente brillantes- suelen observarse varias veces al año. Y que en los últimos meses se han reportado eventos similares en diferentes estados de Estados Unidos.

Por ello, aunque la espectacular bola de fuego llamó la atención de miles de personas, la Nasa aseguró que se trató de un fenómeno natural. Además, que forma parte de la actividad habitual de objetos espaciales que ingresan a la atmósfera terrestre.