La convocatoria reunirá a hogares, empresas, colegios y entidades públicas para comprobar protocolos frente a sismos, inundaciones, incendios, deslizamientos y otras amenazas, con actividades programadas a las 10:00 a. m. y 2:00 p. m. respectivamente
Simulacro Nacional de Respuesta a Emergencias de Colombia se realizará el miércoles 21 de octubre de 2026 para que familias, empresas, colegios, organizaciones y autoridades pongan a prueba sus planes ante sismos, inundaciones, incendios, deslizamientos y otras amenazas antes de enfrentar una situación real.
La jornada tendrá dos horarios. A las 10:00 a. m. participarán la ciudadanía, las instituciones educativas, las entidades públicas y privadas y las organizaciones sociales y comunitarias, mientras que a las 2:00 p. m. se desarrollará un ejercicio destinado a alcaldías, gobernaciones y autoridades territoriales.
Cundinamarca prevé la participación de sus 116 municipios, que podrán inscribirse hasta el 16 de octubre. La Gobernación indicó que las comunidades, entidades y empresas deberán acudir a la Alcaldía o a la Oficina Municipal de Gestión del Riesgo para definir el escenario que pondrán a prueba y completar el proceso que establezca cada municipio.
El objetivo no es que todas las personas abandonen un edificio al mismo tiempo. Cada participante deberá elegir una actividad acorde con los riesgos de su hogar, barrio, institución o lugar de trabajo, y comprobar si las responsabilidades, las comunicaciones y las medidas previstas pueden aplicarse en la práctica.
Dos jornadas con planes adaptados a cada amenaza
La actividad matutina permitirá revisar planes de gestión del riesgo y las acciones para proteger a las personas. El ejercicio puede incluir una evacuación organizada, pero también refugio, confinamiento seguro, revisión de redes internas u otras medidas de autoprotección, según la amenaza escogida y las condiciones de cada lugar.
Quedarse dentro de una vivienda, un colegio o una empresa puede ser parte del simulacro si esa es la respuesta definida para el escenario. La preparación busca evitar decisiones improvisadas y verificar que cada integrante conozca qué debe hacer, a quién debe seguir y por qué canal recibirá instrucciones.
De acuerdo con diferentes publicaciones de las entidades que convocan a la simulación, la edición de este año se desarrolla bajo el lema “La resiliencia empieza en casa”. El enfoque propone identificar amenazas cercanas, revisar los sistemas de alerta y establecer puntos de encuentro para una familia o comunidad.
En Bogotá, el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático explicó que la ciudad enfrenta múltiples amenazas y que el ejercicio también contempla los efectos del fenómeno de El Niño de 2026. La preparación plantea situaciones como una interrupción de los servicios de energía o agua durante varios días después de un sismo, cuando la ayuda de emergencia podría tardar más de lo habitual.
La participación en la capital no es obligatoria. Familias, vecinos, administraciones de conjuntos residenciales, colegios, empresas y grupos comunitarios pueden organizarse de acuerdo con sus posibilidades, mientras que las empresas que se inscriban podrán obtener un certificado del Instituto como soporte para su sistema de seguridad laboral.
El Instituto advirtió que no realizará visitas presenciales individuales para acompañar los ejercicios en empresas o conjuntos. Quienes requieran una evaluación externa podrán acudir a brigadas de compañías vecinas, mediante los Comités de Ayuda Mutua, o a consultores de seguridad de su administradora de riesgos laborales.
Mascotas, rutas y responsabilidades antes de la emergencia
Los animales de compañía deben integrarse en la preparación familiar. Cada grupo debe asignar a una persona responsable de su cuidado, definir los puntos de encuentro a los que podrá llegar con ellos y prever cómo serán evacuados o protegidos.
El kit de emergencia para las mascotas puede incluir agua, alimento, medicamentos, identificación visible, carné de vacunas y elementos de higiene. Para los gatos se recomienda disponer de un guacal, mientras que los perros deben contar con arnés y correa adecuados a su tamaño.
En conjuntos residenciales, comercios, colegios y empresas, conocer de antemano cuántos animales hay permitirá coordinar su resguardo. También se deberán identificar niños, personas mayores y personas con discapacidad o movilidad reducida que puedan necesitar asistencia durante una evacuación o un confinamiento.
La preparación previa incluye reconocer rutas de salida, accesos y puntos de encuentro, actualizar contactos de emergencia y distribuir responsabilidades. En zonas con riesgos particulares, los protocolos deben responder a las condiciones del territorio: movimientos en masa, inundaciones, incendios, sismos o avenidas torrenciales.
Durante el ejercicio, los participantes deberán conservar la calma y seguir las indicaciones de las autoridades locales. Si el escenario establece una evacuación, deberán utilizar las rutas definidas, desplazarse de forma ordenada, evitar correr o empujar, no bloquear vías y accesos y abstenerse de hacer llamadas innecesarias a las líneas de emergencia.
La jornada de la tarde estará enfocada en las Estrategias Territoriales de Respuesta a Emergencias, los mecanismos con los que alcaldías, gobernaciones y entidades coordinan su actuación ante un desastre. Allí se evaluarán la toma de decisiones, el intercambio de información, la activación de servicios y la articulación institucional.
Al finalizar, familias, organizaciones, empresas y autoridades deberán revisar los resultados, identificar dificultades y registrar los ajustes necesarios en sus planes de emergencia.








