Lo que recaudan los peajes en Colombia. Foto: Archivo particular.
Apenas el 81% de la red a cargo de Invías está pavimentada, según cifras citadas por Colfecar.
El recaudo nacional de peajes en Colombia llegó a $5,75 billones en 2025, el año con más ingresos de toda la serie histórica de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), aunque no fue el año con más autos en las vías.

Periodista de Portafolio
Esa diferencia, repetida también en la red que administra directamente el Instituto Nacional de Vías (Invías), revela que el dinero que entra por un peaje no siempre crece al mismo ritmo que el tráfico que pasa por él.

Qué año recaudó más y cuál tuvo más tráfico en los peajes del país
Entre 2014 y 2025, el año con más vehículos en las vías concesionadas por la ANI no fue el de mayor recaudo. El tráfico llegó a su pico en 2023, con 323,96 millones de vehículos, mientras el recaudo más alto se registró dos años después, en 2025, con $5,75 billones.
La pandemia marcó el punto más bajo, en 2020 el tráfico cayó 23,7% y el recaudo bajó de forma proporcional, hasta $2,14 billones. Desde entonces, ambas cifras subieron casi todos los años.
El número de proyectos concesionados, en cambio, se mantuvo relativamente estable en ese mismo periodo, entre 36 y 41 contratos vigentes según el año. Eso significa que el salto en el recaudo no respondió a que la ANI haya sumado muchos más corredores, sino a que los que ya existían generaron más ingresos, ya fuera por más tráfico, por ajustes de tarifa o por una combinación de ambos factores.
En la red de Invías el comportamiento es distinto. El año con más tráfico fue también el de mayor recaudo, y el de menos tráfico fue también el de menor recaudo. 2021 lideró ambas listas, con 70,99 millones de vehículos y $815.655 millones, mientras 2023 cerró último en las dos, con 49,38 millones de vehículos y $451.561 millones.
Lo anterior ya que en Invías la tarifa sube apenas una vez al año, con el Índice de Precios al Consumidor del Dane, así que el recaudo depende casi exclusivamente de cuántos vehículos pasan.
En las concesiones de la ANI, en cambio, la tarifa responde a fórmulas contractuales más complejas, lo que explica por qué el recaudo puede crecer aunque el tráfico no lo haga en la misma proporción.
A dónde van los ingresos según quién administre el peaje
El destino de esa plata también cambia según quién esté detrás del cobro. En una concesión, el dinero no entra a las cuentas del privado, según le explicó Odinsa a Portafolio: entra a un patrimonio autónomo administrado por una fiduciaria, separado del concesionario, sus accionistas y la propia ANI, «justamente para garantizar que las vigencias futuras y los peajes tengan una destinación específica».

Ese patrimonio paga la deuda del proyecto, la operación y el mantenimiento del corredor específico donde está el peaje, y solo se libera al concesionario cuando se verifica el cumplimiento de las obras pactadas.
En contratos de primera generación, como Autopistas del Café, existe además un ingreso mínimo garantizado: si el recaudo real no alcanza lo proyectado, el Estado debe compensar la diferencia.
La forma de repartir ese riesgo cambió con los años. En la primera generación de concesiones, a la que pertenece Autopistas del Café, el Estado garantizaba un ingreso mínimo si el tráfico real resultaba menor al proyectado.
Desde la tercera y la cuarta generación, ese riesgo pasó a cuenta del privado, aunque también con ganancias pactadas si el tráfico supera lo previsto, este el origen de los llamados excedentes.
En Invías el esquema es más simple, el recaudo neto de las 38 estaciones que administra la entidad no se queda en el corredor donde se cobró, sino que entra a una bolsa general destinada al mejoramiento y mantenimiento de la infraestructura vial nacional, según ha explicado la propia entidad, sin que cada peaje tenga asignada una obra puntual a la que respaldar.
Dentro de cada tarifa de Invías está el Fondo de Seguridad Vial, conocido como Fosevi, que en 2026 suma $553 a cada cobro y se actualiza también con el IPC. Ese dinero no se destina al mantenimiento de la vía como tal, sino a un fondo distinto pensado para la seguridad de quienes transitan por ella.
Qué cambia cuando el peaje es del Estado y cuando es de un concesionario
Según le explico la Cámara Colombiana de Infraestrutura (CCI) a Portafolio, el recaudo de Invías se mueve entre $451.561 y $815.655 millones entre 2020 y 2024, mientras el de la ANI se mueve en billones, una magnitud que confirma que la mayoría del dinero del sistema de peajes pasa por las concesiones, no por el Estado.
Esa diferencia se nota en el estado de las vías. Del total de la red que administra directamente Invías, apenas el 81% está pavimentado, y de ese porcentaje solo el 46% se encuentra en buen estado, según cifras citadas por el gremio de transportadores Colfecar.
La forma de fijar la tarifa tampoco es igual. En ambos casos decide el Ministerio de Transporte, no la ANI ni el concesionario por su cuenta, pero mientras Invías aplica un ajuste anual uniforme con el IPC, las concesiones siguen parámetros de la Ley 105: costo de construcción, operación, mantenimiento y su impacto en la canasta de costos del transportador, evaluados proyecto por proyecto.
MARÍA CAMILA MONSALVE MARTÍNEZ
Portafolio









