La UNGRD reportó esta semana que van más de 119.000 hectáreas en el país consumidas por las llamas. FOTO: Cortolima.
Tolima, Antioquia y Nariño concentran buena parte de las emergencias. La UNGRD anunció $38.900 millones y gestiones de apoyo internacional, que había sido anunciado hace dos semanas. Según las autoridades territoriales, los incendios desbordaron sus capacidades.
Agosto arrancó con decenas de incendios forestales en el país y, ya pasado más de un mes, la emergencia sigue vigente y, para algunos afectados, parece no estar mermando con la velocidad que se requiere.
Con corte al 9 de septiembre, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) reportó 18 incendios activos en ocho departamentos.
De acuerdo con el reporte, cinco de los incendios activos estaban en Tolima, tres en Antioquia, tres en Nariño, dos en Valle del Cauca, dos en Caldas, uno en Huila, uno en Magdalena y uno en Cauca.
#UNGRDInforma | La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres mantiene monitoreo de los incendios forestales en Colombia. Actualmente, se presentan:
🔹 18 incendios activos en 8 departamentos.
🔹 4 incendios controlados.Los departamentos donde se concentran las conflagraciones son Tolima (5), Antioquia (3), Nariño (3), Valle del Cauca (2), Caldas (2), Huila (1), Magdalena (1) y Cauca (1).
Información con corte al 9 de septiembre, 5:00 p.m.
Recuerde consultar únicamente canales oficiales.
— UNGRD🇨🇴 (@UNGRD) September 10, 2026
La crisis ya deja más de 50.000 hectáreas afectadas solo en departamentos críticos como Tolima y alrededor de 119.000 hectáreas impactadas en todo el país; esto es equivalente a ocho veces el área rural y urbana de Medellín.
Además, se reportan 78 personas afectadas, 14 viviendas averiadas, 10 destruidas y un acueducto comprometido.
¿Cuál ha sido la respuesta del Gobierno?
La situación llevó al director de la UNGRD, David Santiago Tamayo, a ser citado a la Comisión Quinta del Senado, donde respondió a los congresistas por su labor.
Allí, senadores de oposición pidieron explicaciones sobre la baja ejecución de recursos destinados a la atención de incendios y al fortalecimiento de los cuerpos de bomberos.
Tamayo comenzó por señalar que, de acuerdo con la ley, la gestión del riesgo en Colombia funciona como un sistema en el que participan diferentes niveles de gobierno. En ese esquema, explicó, existe una respuesta subsidiaria: la responsabilidad inicial recae en municipios y departamentos, que deben contar con sus propios planes de acción para atender las emergencias.
La UNGRD, según explicó, interviene cuando la capacidad de respuesta de las autoridades territoriales es superada.
El problema es que, desde varios departamentos, alcaldes y gobernadores vienen advirtiendo precisamente que esa capacidad local ya fue desbordada.
Desde el pasado 24 de agosto, científicos y autoridades territoriales habían pedido al Gobierno nacional reforzar la respuesta frente a la emergencia e incluso acudir a cooperación internacional.
Y por eso, hace cerca de dos semanas, el presidente Abelardo de la Espriella ordenó al director de la UNGRD gestionar apoyo internacional inmediato de Chile y Estados Unidos para enfrentar los incendios forestales.
El mandatario argumentó que ambos países tienen experiencia y capacidades especializadas para atender este tipo de emergencias. “Vamos a utilizar todos los recursos nacionales e internacionales que sean necesarios para proteger la vida de los colombianos y nuestro territorio”, dijo entonces.
Lo que está ocurriendo en el Tolima es gravísimo. Hay indicios de que algunos incendios forestales están siendo provocados deliberadamente y he ordenado actuar con toda la contundencia del Estado.
Los reportes recibidos señalan indicios técnicos compatibles con el posible uso de acelerantes y denuncias reiteradas de autoridades locales sobre hombres en motocicleta que estarían prendiendo fuego intencionalmente en Suárez, Coello y San Luis. Todo esto deberá ser investigado y judicializado con rigor.
Mientras nuestros 205 bomberos, cerca de 20 unidades de apoyo y medios aéreos arriesgan sus vidas combatiendo las llamas, también hemos recibido reportes de personas que estarían obstaculizando las labores de extinción. Además, se investiga si existe una relación entre la generación deliberada de incendios, la distracción de las autoridades y posteriores acciones criminales contra la seguridad y la infraestructura.
He ordenado reforzar de inmediato la presencia de la Fuerza Pública en San Luis, Coello y Suárez, proteger a las comunidades y a nuestros bomberos, identificar y capturar a quienes estén provocando incendios y garantizar que nadie interfiera con las operaciones de emergencia.
Asimismo, le he dado la instrucción al director de la UNGRD de solicitar de inmediato apoyo internacional a Chile y a Estados Unidos para combatir y sofocar estos incendios. Ambos países cuentan con amplia experiencia y capacidades especializadas en el manejo de grandes incendios forestales. Vamos a utilizar todos los recursos nacionales e internacionales que sean necesarios para proteger la vida de los colombianos y nuestro territorio.
Una cosa es clara: quien incendia nuestros campos, pone en peligro a familias enteras o sabotea a quienes combaten el fuego es un criminal y será tratado como tal.
No voy a permitir que utilicen una emergencia para sembrar caos y terror en el Tolima.
¡Firme por la Patria!
(A.D.L.E) 🇨🇴 🐅
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) August 24, 2026
Sin embargo, hasta ahora había poca información pública sobre el avance concreto de esa cooperación.
Este jueves 10 de septiembre, la UNGRD aseguró que está adelantando la gestión de apoyo internacional de Chile, España, Estados Unidos y Canadá. E informó que destinarán $38.900 millones para reforzar la respuesta a los incendios forestales.
Los recursos estarán dirigidos a la dotación de equipos y vehículos para los cuerpos de bomberos, el fortalecimiento de la capacidad de respuesta de las Fuerzas Militares, el fortalecimiento de las capacidades de Parques Nacionales, la capacitación de coordinadores territoriales y la formación de cuerpos de bomberos indígenas mediante BREMIF.
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“Las alertas se conocían desde febrero”
Durante el debate en el Senado, Tamayo cuestionó la fecha de expedición del decreto sobre el fenómeno de El Niño, que se emitió en julio.
La crítica del director de la UNGRD señala que las alertas sobre las condiciones climáticas que podían favorecer los incendios se conocían desde febrero y que, por tanto, se necesitaba actuar antes. “Ya no se requería un decreto sino un plan de choque”, dijo, responsabilizando al gobierno anterior.
Entre las cifras que dio Tamayo también explicó que Colombia cuenta además con 892 cuerpos de bomberos, que constituyen buena parte de la capacidad operativa para responder a los incendios en las regiones.
Pero la magnitud y recurrencia de las emergencias está poniendo a prueba esa capacidad.
El caso del Tolima es particularmente preocupante. La UNGRD señaló durante el debate que el departamento tiene un escenario de riesgo caracterizado por la recurrencia de incendios forestales y que este 2026 presenta dos factores que agravan la situación.
Por un lado, está la presencia de un fenómeno de El Niño fuerte o muy fuerte. Por otro, la recurrencia atípica de los incendios frente a años anteriores.
Los datos presentados durante la discusión muestran el aumento de estos eventos. En 2023 se registraron 191 incendios, en 2024 fueron 490 y en 2025 llegaron a 442. En lo corrido de 2026 ya se han contabilizado 355 incendios.
La preocupación no es únicamente por el número de emergencias, sino por los ecosistemas que están siendo afectados.
El experto Camilo Prieto explicó a EL COLOMBIANO que una de las zonas más golpeadas del Tolima corresponde al bosque seco tropical, cuyas características ecológicas facilitan la propagación de las llamas.










