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Hace dos meses el caso conmocionó al sur del Valle de Aburrá porque el señalado agresor habría fingido estar muerto y luego atacó a un policía que atendía la emergencia. Ahora fue enviado a la cárcel por feminicidio agravado.
Dos meses después del crimen que conmocionó al municipio de Caldas, en el sur del Valle de Aburrá, la Fiscalía General de la Nación judicializó a Juan Pablo Jaramillo Martínez, de 26 años, señalado de asesinar a su propia madre en medio de una discusión ocurrida en la madrugada del pasado 1 de mayo en el barrio El Pombal.

De acuerdo con la investigación, la mujer, identificada en su momento como María Teresa Martínez, de 45 años, habría sido atacada porque se negó a entregarle dinero para comprar sustancias estupefacientes.
El caso generó gran conmoción en su momento por la forma en la que ocurrieron los hechos. Cuando los policías llegaron a la vivienda, tras las llamadas de vecinos que escucharon los gritos, encontraron al presunto agresor herido junto al cuerpo de la víctima.
Inicialmente creyeron que estaba inconsciente o sin vida, pero, según las autoridades, el hombre habría fingido estar muerto y, cuando uno de los uniformados se acercó, lo atacó con el cuchillo.
Ante la agresión, una subintendente de la Policía accionó su arma de dotación para controlar la situación. En medio del procedimiento, el hoy procesado resultó herido y tuvo que ser trasladado a un centro asistencial, donde permaneció bajo atención médica antes de ser capturado mediante orden judicial una vez recibió el alta.
Por esto, la Fiscalía le imputó el delito de violencia contra servidor público agravada por las lesiones ocasionadas a los uniformados que atendieron la emergencia.
Las investigaciones permitieron establecer que la víctima venía siendo objeto de violencia intrafamiliar por parte de su hijo desde tiempo atrás. Según el ente acusador, incluso la habría amenazado de muerte en noviembre de 2025.
En su momento, la Alcaldía de Caldas informó que el hombre tenía antecedentes por violencia intrafamiliar y consumo de sustancias estupefacientes. De hecho, el año pasado estuvo vinculado a un proceso de rehabilitación, pero, al parecer, habría recaído.
Además, había requerido en varias ocasiones la intervención de la Policía por episodios de agresividad.
Con base en el material probatorio, la Fiscalía le imputó los delitos de feminicidio agravado y violencia contra servidor público agravada.
Durante las audiencias preliminares, Jaramillo Martínez no aceptó los cargos y un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza el proceso.









