La alerta por incendios forestales en la jurisdicción de Cornare sigue en aumento. A los 23 casos reportados inicialmente por la autoridad ambiental en menos de tres semanas, se suma ahora el balance del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Rionegro, que informó de la atención de 19 emergencias relacionadas con fuego en cobertura vegetal durante lo corrido del mes.
Cornare había advertido que los efectos del fenómeno de El Niño ya comienzan a sentirse en la región, con incendios registrados en municipios como Concepción, El Peñol, Guatapé, Marinilla, Abejorral, Sonsón, San Vicente Ferrer, El Santuario y El Carmen de Viboral. Las afectaciones se concentran sobre bosque nativo, rastrojo alto y bajo, pastos limpios, cultivos agrícolas y plantaciones forestales.
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El reporte de Rionegro amplía el panorama de riesgo en la jurisdicción de la corporación. Según los bomberos del municipio, las condiciones de sequía y las altas temperaturas han elevado el riesgo de propagación del fuego. Entre las principales causas identificadas están las quemas de residuos vegetales y otras prácticas a cielo abierto que terminan saliéndose de control.
La autoridad ambiental insistió en que las condiciones actuales de la vegetación, sumadas al régimen de vientos característico de la temporada, hacen que cualquier quema pueda propagarse rápidamente y convertirse en un incendio forestal de grandes proporciones.
«La situación que vivimos hoy exige el compromiso de todos. En las condiciones actuales no se deben realizar quemas a cielo abierto ni quemas controladas, porque cualquier descuido puede desencadenar un incendio de grandes proporciones», manifestó Diana Henao García, directora general encargada de Cornare.
Uno de los casos de mayor extensión en Rionegro ocurrió en la vereda Santa Bárbara, donde las llamas afectaron aproximadamente dos hectáreas de vegetación. Los bomberos lograron controlar la emergencia y evitaron que el fuego alcanzara otros terrenos o viviendas cercanas.
Cornare advirtió que estos eventos ya evidencian impactos significativos para las comunidades y los ecosistemas. Además del riesgo sobre viviendas e infraestructura, la corporación señaló afectaciones a nacimientos de agua, pérdida de biodiversidad, degradación de suelos, disminución de la disponibilidad del recurso hídrico y posibilidad de reactivación de nuevos focos de incendio.
Ante el incremento de emergencias, la autoridad ambiental reiteró el llamado a abstenerse de realizar quemas a cielo abierto, no hacer fogatas en zonas boscosas, rurales o urbanas, evitar el uso de pólvora y elementos inflamables en áreas forestales, disponer adecuadamente los residuos, hacer uso responsable del agua y reportar oportunamente cualquier emergencia ambiental.










