Margarita Briceño Delgado
Un reclamo por el ruido que producían las motos de varios jóvenes en Perira, terminó con una amenaza con un arma de fuego que generó momentos de tensión en una zona de la ciudad.
Los reclamos por el exceso de ruido que producen las motocicletas no es nuevo, sin embargo, las reacciones de los ciudadanos han ido subiendo de nivel mientras persiste el problema.
¿Las armas serán la solución contra el ruido?
De a cuerdo con la información conocida, un hombre habría reaccionado contra los vehículos por el exceso de ruido.
Aunque por fortuna, esta situación no terminó en un descenlñace fatal, si deja en evidencia la magnitud del problema que ha venido presentándose durante los últimos meses en la ciudad.
El caso se conoce en medio de las frecuentes quejas que se han presentado en la capital de Risaralda por el ruido y lasd maniobras peligrosas que realizan algunos motociclistas.
Estas acciones han hecho que los ciudadanos se quejen constantemente tanto por los niveles de ruido, como por la presencia de piques ilegales en varias de las vías de Pereira.
Al parecer, la tolerancia a esta molestia cada vez es menor, por lo que se han pasado de disputas y amenazas, a situaciones que ponen en riesgo la vida de los implicados en estos hechos.
La Alcaldía de Pereira ha informado sobre operativos para atender estas situaciones.
En septiembre de 2025, la Administración municipal reportó la inmovilización de 25 motocicletas durante un procedimiento en la zona de la Villa Olímpica, ante las molestias ocasionadas por los piques y las maniobras peligrosas.
Más recientemente, el Instituto de Movilidad informó sobre controles en distintos puntos de la ciudad.
En el sector de La Villa se impusieron 67 comparendos y se realizaron 28 inmovilizaciones, de acuerdo con el balance oficial.
Estas intervenciones buscan atender las quejas ciudadanas y reducir los riesgos asociados con las conductas que afectan la seguridad vial y la tranquilidad de los residentes.
El caso está en investigación
La situación quedó registrada en imágenes que dejan ver como la discusión va subiendo de nivel hasta terminar en una amenaza con arma de fuego.
Sin embargo, las autoridades están trabajando para reconstruir los hechos y así poder establecer las respectivas responsabilidades.
La idea es evitar que este tipo de situaciones se sigan repitiendo en la capital de Risaralda, al imponer acciones que ayuden a la convivencia ciudadana y eviten una posible tragedia.









