Foto: Julio Castaño – El Universal
El pasado 26 de junio, el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural dio luz verde a este plan tras más de 19 años para que se materializara este instrumento.
Cartagena inició una nueva fase para la protección y gestión de su patrimonio, según informó la administración distrital. El Consejo Nacional de Patrimonio Cultural (CNPC) aprobó el Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) del Centro Histórico el pasado 26 de junio.
Posteriormente, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes adoptará este plan mediante una resolución, un proceso previsto para octubre. A partir de esa adopción, las autoridades comenzarán la implementación de los programas, proyectos y herramientas que el instrumento define, con acciones a corto, mediano y largo plazo.
¿Para qué sirve el PEMP del Centro Histórico de Cartagena?
El PEMP constituye una hoja de ruta fundamental. Este plan permitirá a las autoridades tomar decisiones sobre la conservación, protección y gestión del Centro Histórico y su zona de influencia. Así, la ciudad garantizará la preservación y el disfrute de este patrimonio hacia el futuro.
El alcance del PEMP cubre el Centro, San Diego y Getsemaní. Además, la normativa incluye sectores de Manga, El Pie de la Popa, El Espinal y parte de El Cabrero dentro de su área de influencia. La iniciativa se articula con la propuesta del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial y con el PEMP de las Fortificaciones y el Castillo de San Felipe de Barajas, fortaleciendo una visión integral del territorio y de su paisaje.
“El PEMP viene a proteger a los residentes del Centro Histórico, establece medidas contundentes para proteger la residencialidad y, al mismo tiempo, define cómo conservar cada uno de los inmuebles y mejorar la habitabilidad del centro y su zona de influencia”, explicó el secretario de Planeación, Emilio Molina.
Destacó que el instrumento busca entender el Centro Histórico no solo como un lugar turístico o de conservación arquitectónica. En cambio, las autoridades lo conciben como un territorio que también protege a sus habitantes y las dinámicas que conforman su identidad.
Para lograr este propósito, el plan contempla incentivos tributarios para residentes y tarifas diferenciadas de servicios públicos. También establece mecanismos para respaldar las manifestaciones culturales que el Plan Especial de Salvaguardia (PES) de Getsemaní identificó.
La protección que ofrece el PEMP se extiende a los inmuebles y a las condiciones de seguridad y habitabilidad. El instrumento establece niveles de intervención que determinan el tipo de obras permisibles en cada inmueble patrimonial.
También define con mayor precisión las autoridades competentes para aprobar dichas obras; esto brinda mayor seguridad jurídica y claridad en los trámites. La propuesta fortalece las acciones que previenen el deterioro de fachadas y el desprendimiento de elementos.
Estos elementos podrían representar riesgos para residentes y visitantes, según señaló la secretaría. Una regulación más clara de los usos del suelo se suma a estas medidas. Esta regulación busca equilibrar la residencia, el turismo y las actividades económicas, adaptándose a las características de cada sector.
¿Cómo el PEMP protege el patrimonio diverso de Cartagena?
Según el Distrito, el PEMP no se limita exclusivamente al patrimonio construido. El instrumento incorpora el patrimonio material, inmaterial y natural como parte de un mismo sistema de protección. Este sistema abarca casas históricas, iglesias, murallas y fortificaciones. Además, la normativa incluye las tradiciones, la memoria y las expresiones culturales de la ciudad. También protege el paisaje, los cuerpos de agua, los manglares y otros elementos ambientales.
Esta visión integral busca conservar los valores históricos y culturales que identifican a Cartagena de Indias, declarada Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad. Las medidas buscan también proteger el paisaje de su entorno; evitan nuevas afectaciones y fortalecen la defensa del territorio.
El proceso de formulación del plan incluyó la respuesta de la Alcaldía a 87 observaciones que el MinCulturas presentó al documento radicado en octubre de 2025. Las autoridades también organizaron 47 mesas de participación ciudadana.
En estas mesas, 955 personas participaron y aportaron 2.613 sugerencias. Después de la adopción del instrumento, una implementación proyectada a 4, 8 y 12 años comenzará. Estos programas y proyectos se orientarán a mejorar la habitabilidad, los servicios públicos, la red vial, plazas, parques y otros espacios del Centro Histórico y su zona de influencia.
El secretario de Planeación explicó las herramientas que permitirán implementar el instrumento. “Para hacer posible esta implementación, el PEMP incorpora instrumentos de gestión y financiación que permitirán pasar de la planeación a las acciones concretas. Entre ellos se encuentran diferentes mecanismos de financiación urbanística, tasas de edificabilidad, impuesto predial y transferencia de derechos de construcción”, afirmó.
Los recursos que se recauden a través de estos mecanismos se destinarán a un Fondo de Compensación del Patrimonio. Desde este fondo, se financiarán obras públicas y acciones de conservación, protección y recuperación.
Según el Distrito, estos avances permiten a Cartagena progresar hacia la protección y gestión de su patrimonio. La aprobación del PEMP marca el cierre de un proceso de formulación y revisión de más de 20 años. Sin embargo, también significa el comienzo de un reto mayor: convertir esta hoja de ruta en decisiones, proyectos e inversiones.
La Alcaldía concluyó que estas acciones permitirán que el Centro Histórico y su zona de influencia continúen siendo patrimonio y, a la vez, territorios habitables y sostenibles para las generaciones presentes y futuras.









