FOTOS: AFP Y PRESIDENCIA
Por: Loren Sofía Buitrago Bautista
La ONG internacional publicó este martes un informe acerca de la situación de derechos humanos en Colombia durante 2025. A pesar de los procesos de paz activos, el balance fue negativo.
En Colombia, más de 9 millones de personas son víctimas del conflicto armado, es decir: el 20% del país ha sufrido las consecuencias de la violencia. Esta última, según un reciente informe de Amnistía Internacional, no ha dado tregua en Colombia. Luego de monitorear la situación en el país durante 2025, la ONG señaló que Colombia es uno de los países más peligrosos para defender los derechos humanos y, además, cuestionó los alcances y logros del proceso de Paz Total del Ejecutivo.

Las víctimas pertenecen principalmente a minorías: “Los pueblos indígenas y las comunidades afrodescendientes y campesinas sufrían desproporcionadamente las consecuencias”, dice el informe, que también resalta el impacto de la violencia sobre los menores de edad y las mujeres.
El relato no mata el dato, de hecho, lo refuerza. En la última masacre de 2025 —la 78, según Indepaz, registrada el 20 de diciembre— una menor de 4 años tuvo que esconderse y observar cómo su hermana, padre y madre eran asesinados por sujetos armados desconocidos.
En el reporte del asesinato, Indepaz señaló que en la zona está la presencia del Frente 33 del EMBF, ELN, Los Pelusos y bandas de carácter local, quienes utilizan la violencia como método de control sobre el territorio y sobre otros grupos criminales.
Los datos tampoco matan el relato: según el Ministerio de Defensa, en 2025, los asesinatos de líderes sociales aumentaron de 173 a 181; además, hubo más de 1.200 ataques terroristas y más de 559 secuestros.
Además, según la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), en 2025 se produjeron 2.794 hechos de violencia en el país —de los cuales 1.390 eran ataques contra la población civil. En total, más de 1,6 millones de personas fueron víctimas de estas actividades ilícitas, que incluyen delitos como homicidio, extorsión y amenazas.
Amnistía Internacional cuestiona la Paz Total del Gobierno Petro
Ante la crueldad de los hechos, Amnistía Internacional (AI) criticó duramente la política de Paz Total del Gobierno, la cual cerró el año de la siguiente manera:
En el caso del ELN –la que estaba llamada a ser la mesa central de la ‘Paz Total’–, el proceso quedó suspendido desde septiembre de 2024, después de que esa guerrilla atacó una base militar en Arauca, dejando dos muertos y 25 heridos. Y aunque el presidente Petro anunció que había voluntad de reanudar los diálogos, aquello quedó en el aire.
Mientras tanto, pese a los cuestionamientos, las disidencias de alias “Calarcá” ocuparon un lugar que no fue cuestionado sino hasta hoy, 22 de abril de 2026.
No es algo menor: su presencia en la ‘Paz Total’ les otorgó beneficios como un alto al fuego por parte de las Fuerzas Militares, así como un alto en los procesos de extradición y captura. Los subversivos, entre tanto, aprovecharon la inacción estatal para fortalecerse: crecieron 111%, según reportes de MinDefensa.
Por otro lado, las mesas que había con el Estado Mayor Central y la Segunda Marquetalia no se reanudaron, mientras que sí prosiguieron las negociaciones con el Estado Mayor de Bloques y Frente (EMBF), la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano y los Comuneros del Sur.
Para AI, “a pesar de lo avanzado de algunos de los procesos y de la presentación de un proyecto de ley por parte del gobierno en julio, las garantías de verdad, justicia, reparación y no repetición para las víctimas seguían sin estar claras”.
Y es que, según el informe, varios de los grupos armados ilegales inmersos en las mesas de negociación siguieron delinquiendo: los tratados y acuerdos fueron violados constantemente.
La detonación de la mayoría de problemas tiene que ver con control del territorio, y los departamentos más afectados fueron Guaviare, Putumayo, Nariño, Cauca, Valle del Cauca, Chocó, Bolívar y La Guajira, así como en las regiones del Catatumbo, Magdalena Medio, Nordeste Antioqueño y el Sur de Bolívar.
“La Fundación Ideas para la Paz identificó 14 zonas en disputa entre estos —el doble que al inicio del mandato del presidente Gustavo Petro— y documentó un aumento de los combates entre grupos armados y las fuerzas militares y de seguridad”, explicó AI en su informe.
¿Quiénes son las víctimas del conflicto armado en Colombia?
De acuerdo con la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES), a lo largo del año se registraron 139 episodios de desplazamiento forzado, tanto múltiples como masivos, que impactaron al menos a 90.282 personas.
Esta organización también reportó 80 casos de confinamiento y limitaciones a la movilidad, afectando a por lo menos 235.345 personas.
En la región del Catatumbo, la intensificación de los enfrentamientos entre el ELN y el EMBF provocó el desplazamiento de más de 82.000 personas entre enero y septiembre.
Por su parte, la Coalición contra la Vinculación de Niños, Niñas y Jóvenes al Conflicto Armado en Colombia documentó 196 hechos relacionados con el conflicto entre enero y noviembre, que afectaron directamente a al menos 364.382 menores de edad, de los cuales 172 fueron reclutados.
Según OCHA, durante 2025 al menos 7.728 personas resultaron afectadas o fueron víctimas de artefactos explosivos. Además, se evidenció un incremento en el uso de drones por parte de distintos grupos armados para llevar a cabo ataques con explosivos.
Por ejemplo, el 25 de mayo de 2025, en la vereda Caspicaracho, corregimiento de Olaya, en el municipio de Balboa (Cauca), el grupo armado residual Carlos Patiño, una de las estructuras al servicio de las disidencias comandadas por alias Iván Mordisco (que no hacen parte de la Paz Total), arremetió contra la Brigada Contra el Narcotráfico N.º 3. Hubo tres heridos; un suboficial y tres soldados. Afortunadamente, las heridas no fueron de gravedad.
El fin de semana anterior a aquel ataque, Norte de Santander no pudo esquivar los daños. Una agresión con drones llegó hasta la población civil (atrapada entre un enfrentamiento entre el Frente 33 y el ELN), y dejó un niño muerto y 12 lesionados en Tibú.
”Los confinamientos y las restricciones de la movilidad humana afectaron mayoritariamente a los pueblos indígenas y las comunidades afrodescendientes, que sumaban el 40% de las víctimas”, explicó AI.
Camilo Vargas, encargado de campañas para Colombia de Amnistía Internacional, señaló que, si bien estos problemas no son nuevos y no se originaron con el actual Gobierno, no significa que sean algo menor o que pueda ser ignorado.
“La comunidad internacional no le puede dar la espalda a la crisis porque se manifiesta en cientos de miles de desplazamientos forzados y confinamientos que implican la falta de acceso a la salud y a la educación de niños y niñas”, dijo Vargas en la presentación del informe.
Colombia: uno de los lugares más peligrosos para defender los derechos humanos
La represión a líderes sociales regionales por parte de grupos armados ilegales y otros actores similares fue una constante en Colombia.
El último caso registrado en 2025, según Pares, fue el asesinato de Pablo Flórez Narváez en Arboletes, Antioquia. Ocurrió el 26 de diciembre y configuró el homicidio #178 de líderes sociales en el año.
A Flórez lo encontró su familia tirado en el suelo de su hogar, tenía varias heridas de arma blanca. No hay pistas, la investigación no avanza, nadie vio nada. Su asesinato dejó un vacío en los jóvenes de la comunidad, pues se encargaba de promover el deporte.
El primer asesinato del año fue el de Elver Porfidio Cerón Chicunque, en Mocoa, Putumayo, quien tuvo una amplia trayectoria política en el Legislativo del departamento. Su crimen tuvo lugar el 4 de enero.
Aquellos son solo los detalles de dos casos, pero Amnistía Internacional registró un total de 509 agresiones cometidas contra personas defensoras de derechos humanos entre enero y septiembre. También señaló que, entre julio y septiembre, se había registrado un promedio de 1,67 agresiones diarias.
AI añadió que los activistas migrantes también sufrieron las consecuencias de un ambiente hostil, pues se denunciaron varios casos en los que la existencia de un ambiente hostil para continuar con su labor en el país.
“En octubre, los defensores de derechos humanos Luis Peche y Yendri Velásquez —este último también solicitante de la condición de refugiado e integrante de Amnistía Internacional— sufrieron un atentado grave en Bogotá”, citaron, haciendo referencia al ataque con arma de fuego que sufrieron los ciudadanos.
Libertad de prensa, derechos de las mujeres y de población LGBT
Bloque de preguntas y respuestas
¿Qué dice el informe de la Amnistía Internacional sobre la defensa de los Derechos Humanos en Colombia?
Que el país sigue enfrentando altos niveles de violencia y graves afectaciones a los derechos humanos.
¿Qué es la Paz Total?
Es la política del Gobierno colombiano para negociar con grupos armados y reducir el conflicto.
¿Qué regiones están más afectadas los grupos armados en Colombia?
Guaviare, Putumayo, Nariño, Cauca, Valle del Cauca, Chocó, Bolívar y La Guajira, así como en las regiones del Catatumbo, Magdalena Medio, Nordeste Antioqueño y el Sur de Bolívar.









