Ejército, Fiscalía, Dijín y la DEA participaron en la captura de Javier Arias Stunt. Foto: Redes sociales y Dijín
El aficionado a las motos fue detenido por la Dijín, en una operación bajo cooperación internacional de la DEA.
Una inquietud ronda entre algunos de los más de 1,3 millones de seguidores del influencer Javier Arias Stunt: “¿Qué es lo que le da tanta plata a este man?”
Eso tendrá que explicarlo el joven ante las autoridades, que lo capturaron recientemente en una finca de Necoclí, un pequeño municipio del Urabá, en Antioquia, enclave del cartel Clan del Golfo, el más peligroso y grande de Colombia, que en la actualidad adelanta diálogos de paz con el Gobierno de Gustavo Petro.
Javier Arias Castañeda fue sorprendido, según la Dirección de Investigación Judicial (Dijín), en posesión de armamento, radios de comunicación y 203 millones de pesos en efectivo, cuya procedencia tendrá que explicar.

Horas antes de su captura estaba en sus redes sociales promocionando la rifa de un premio mayor de 60 millones de pesos y uno menor de 15 millones de pesos, dentro de un complejo entramado de sorteos que lo llevaron a la cumbre de las redes sociales.
Javier Arias Stunt, además de la fama que ganó por su gusto por las motos de Grand Prix, se hizo conocido por los colombianos por sus extravagantes sorteos, como el de apartamentos totalmente amoblados, con premios que incluían autos de lujo y cuatrimotos.
En su cuenta de Instagram, ha hecho gala de sus viajes por España, Dubái, Jamaica, África, Ecuador, Panamá, Holanda, Viena, Milán, Madrid, Francia, México y Brasil.
Precisamente, según contó él mismo en sus diferentes transmisiones, fue en este país donde conoció el complejo sistema de sorteos que lo llevó a ser reconocido en Colombia y en algunos países de Centroamérica, como Guatemala, donde era invitado especial para que demostrara sus capacidades en el stunt, esa práctica acrobática con motos que se replica con fuerza en la costa Caribe colombiana, en Medellín y Cali, entre otros lugares.
Esta no es la primera vez que Javier Arias Stunt está en boca de la opinión pública. Su nombre también fue mencionado cuando apareció en sus redes sociales recorriendo las destruidas calles de Necoclí en una Cybertruck de Tesla, avaluada en cerca de 900 millones de pesos.
Además, en noviembre de 2024, cuando la Federación Colombiana de Empresarios de Juegos de Suerte y Azar (Fecoljuegos) le solicitó a Coljuegos, como ente regulador, investigar sus actividades.
“Es de nuestro conocimiento que este influencer organiza y promueve de manera recurrente rifas de alto valor, incluyendo carros, apartamentos, electrodomésticos, entre otros premios, a través de sus redes sociales”, explicó en su momento Evert Moreno, representante de Fecoljuegos.
“La promoción y realización de sorteos con premios monetarios o de valor, sin la debida autorización y regulación, constituyen una forma de juego ilegal que perjudica a los operadores legales, así como a la sociedad en general”, añadió.
Ahora, ese no es el problema que enfrenta el influencer. La Dijín halló en su propiedad dos pistolas de varios calibres, dos escopetas calibre 12, una carabina de precisión calibre .22 y 1.926 cartuchos de diversos calibres (12, 9 mm, .22 y .25), radios de comunicación y 208 millones de pesos en efectivo.
SEMANA consultó con el abogado penalista Julio César Rivera, quien manifestó que Javier podría verse enfrentado, por lo menos, a tres delitos.
“Según las imágenes divulgadas por la Dijín, aparecen tres posibles delitos: fabricación, porte, tráfico y porte de armas de fuego de uso privativo, de uso personal y, así mismo, esos equipos de comunicación, radios que son de uso restringido”.
“Además, unas sumas de dinero que podrían tratarse de un lavado de activos o un enriquecimiento ilícito, porque ¿cuál sería la finalidad de la incautación de ese dinero?”, cuestionó.
Falta esperar que se realicen las audiencias de control de garantías para conocer qué tiene la Fiscalía en su contra, aunque la información divulgada por la Dijín es diciente: le incautaron “equipos tecnológicos que al parecer contienen información de vital importancia para futuras investigaciones contra delitos transnacionales”.
Muchos creen que su caída se había tardado, pues Javier Arias Stunt se movía entre las motos, las excentricidades y los caballos de paso fino.

Incluso, Westcol, otro influencer millonario, había comentado en sus streamings actividades como las del influencer detenido.
“Eso de las rifas se está volviendo muy viral; hay unas cosas en las que estoy de acuerdo, por ejemplo, el pelao este que se está haciendo famoso, me parece duro porque entrega los premios, pero no hay que ser muy inteligente para darse cuenta de que el huevón está ganando una cantidad de plata ni la hijueputa”, dijo en una de sus transmisiones.
“A mí me ofrecieron una rifa de esas, me ofrecieron una rifa de esas para hacerla con un creador de contenido donde, digamos, si hubiera hecho la rifa, era la rifa de un apartamento que valía 700 millones de pesos, ¿sabés cuánto le ganábamos? 4.000, o sea, de 700 millones, después de hacer las rifas, terminamos con 4.000 millones de pesos”, señaló el streammer. Oferta que, según dijo, no aceptó.









