Proyectos que transforman la vida y fortalecen comunidades Wayuu en La Guajira

Más de 85 familias de la vereda Nueva América, en Albania, hoy cuentan con un servicio eléctrico estable que mejora su calidad de vida.

En la vereda Nueva América del corregimiento de Cuestecitas, municipio de Albania, el acceso a un servicio eléctrico confiable comenzó a cambiar rutinas, economías familiares y formas de vivir.

Ena Mileidys Moscote, una de las beneficiarias del proyecto de electrificación impulsado por ISA Intercolombia, cuenta cómo su hogar y su pequeño negocio hoy funcionan con tranquilidad y estabilidad.

“Mi familia actualmente se sostiene de la tienda. Vendemos los productos básicos de la canasta familiar, también carnes frías como salchichas, pollo, menudencias y carne”, explica Ena. Antes del proyecto, la deficiencia del servicio eléctrico le impedía conservar estos alimentos, limitando las posibilidades de ingreso y crecimiento familiar.

Energía que impulsa economía y bienestar cotidiano
La llegada de una red eléctrica estable permitió a Ena y a otras familias mejorar sus condiciones de vida. “Antes no podíamos conectar un enfriador porque la luz era muy deficiente. Solo se vendía lo básico. Ahora sí podemos tener neveras, no se daña la comida y la casa está clara, no en tinieblas”, comenta.

Pedro Gil, presidente de la junta de acción comunal de Nueva América, destaca que más de 85 familias se han beneficiado directamente. “Ya no hay miedo de que se quemen los electrodomésticos. Hoy tienen nevera, freezer, ventilador y hasta aire acondicionado. Es un proyecto de gran impacto que nos cambió la calidad de vida”, afirma.

Territorio y futuro para la comunidad Wayuu Poroika
En la zona rural de Maicao, la comunidad Wayuu Poroika también vive una transformación profunda. Lucy Esther Ramírez, beneficiaria del predio adquirido para la comunidad, resalta el valor espiritual y cultural de la tierra. “Para nosotros como wayuu, tener un lugar propio significa familia unida y un futuro pensado juntos”, expresa.

Lucy recuerda que durante años pidieron un lugar sagrado donde crecer como pueblo. “Teníamos esperanza, pedíamos a Dios un terreno. Como un milagro, llegó la empresa y nos dio esta oportunidad. Lo primero que pensamos fue comprar un predio para todos, y la comunidad estuvo de acuerdo”, cuenta con emoción.

Tierra amplia y raíces firmes
Elkin Pushaina, autoridad tradicional Wayuu de Poroika, explica la importancia del predio entregado. “Pedimos esta tierra porque es amplia, para tener nuestros animales y para las nuevas generaciones. Son 27 hectáreas. Ahora podemos descansar en casa y estamos muy felices”, señala, destacando la tranquilidad que hoy vive la comunidad.

Lucy resume el cambio con una imagen sencilla y profunda: “La vida ahora es como una flor de girasol que brilla con el sol. Muy hermosa la vida que tenemos”. Sus palabras reflejan un bienestar que va más allá de lo material y se conecta con la identidad cultural.

Durante el reacondicionamiento de la línea de transmisión Cuestecitas–Majayura a 230 mil voltios, entre Albania y Maicao, ISA Intercolombia implementó compensaciones socioculturales con 18 comunidades étnicas y proyectos comunitarios con 13 comunidades no étnicas. La empresa señala que una transición energética justa se construye poniendo al ser humano, la equidad y la diversidad en el centro del desarrollo.