Sacerdote Cyrillus Swinne (centro) junto con el Alto Comisionado para la Paz, Otty Patiño. Cortesía
Cyrillus sostiene que no aceptó el cargo por política, sino porque siendo sacerdote ha evidenciado la miseria de la comunidad.
Con sorpresa fue tomado hasta por el mismo sacerdote Cyrillus Swinne el anuncio del presidente Gustavo Petro de su llegada como mediador para la mesa de diálogo que se quiere instalar con las bandas de Barranquilla, la cual hoy está en su momento más inestable, debido a la cancelación de los traslados de sus cabecillas hacia el Atlántico.
El padre Cirilo, como es conocido en la ciudad, es un sacerdote holandés que desde hace más de 40 años ayuda con trabajo social a los barrios más vulnerables del suroccidente de Barranquilla.
Él, desde el año anterior, junto con su equipo de trabajo, estaba dialogando con el Alto Comisionado para la Paz, Otty Patiño, con el fin de crear un proyecto que aleje a los jóvenes de la violencia en Barranquilla y Soledad, aunque en su tiempo no se pudo concretar por temas presupuestales.
Explicó que el pasado viernes, se volvió a tocar el tema y, dada su cercanía con el alcalde Alejandro Char, pensaron en su nombre para mediar en este proceso de paz urbana.
“Llegó, montamos todo, le explicamos lo que hacíamos junto a mi equipo y después Otty se fue. Después de una media hora, recibí una llamada de un amigo que es muy cercano al presidente Gustavo Petro para preguntarme si estaba dispuesto a acompañarlos en este proceso de paz como mediador y dije que era un padrecito, pero que si así lo querían con mucho gusto”, dijo inicialmente.
Cyrillus sostiene que no aceptó el cargo por política, sino porque siendo sacerdote ha evidenciado la miseria de la comunidad.
Por eso, confía en que puede trabajar de la mano con el Alcalde Char, tal como lo hacen en proyectos como el Hogar San Camilo y la Biblioteca Popular La Paz, aunque ahora mismo el mandatario no está muy convencido.
“Con Alex (Char) tenemos siempre un muy buen entendimiento, trato respetuoso también. Esa buena relación que hemos tenido puede ayudar a que de pronto se solucionen esas dificultades que hay en la mediación. Eso claro, depende de que el alcalde así lo quiera”, agregó.
Finalmente, el sacerdote envió un mensaje de paz hacia estas estructuras armadas, teniendo en cuenta que en 24 horas se acabará la tregua delictiva que pactaron el año anterior.
“En este momento crucial, que estamos entre todos buscando la paz, mi mensaje es para los actores de esta realidad colombiana difícil. Invito a que pensemos en el futuro que queremos dejar para nuestros hijos o nietos. Tratemos de salir de esa espiral de violencia que nos acerca más a la muerte. Hay que dejar de mirar hacia atrás y construir. No busquemos vencedores ni vencidos, de eso no se trata”, declaró a Blu Radio.
“Demos una señal de esperanza para nuestros niños y nuestros jóvenes. Busquemos por ahí la paz que tanto necesitamos, que Dios los acompañe”, concluyó.









