Foto: Dirección de Medicamentos y Productos Biológicos
Por: Juan Esteban Garcia
La entidad sanitaria alertó sobre un jarabe fraudulento que utiliza un registro sanitario que no le corresponde y podría generar riesgos para la salud.
El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos emitió una alerta sanitaria por la comercialización ilegal de un jarabe para la tos que estaría circulando en farmacias y otros canales de venta en Medellín.
Se trata del producto Hedera Helix + Propóleo, identificado con la marca de la distribuidora Zanecol, el cual no cuenta con registro sanitario válido para su fabricación ni comercialización en Colombia.
![]()
Producto usa registro sanitario que no le pertenece
De acuerdo con la entidad, el medicamento estaría utilizando de manera indebida el número de registro sanitario PFT2022-0002853, que en realidad corresponde a otro producto autorizado en el país, elaborado por la empresa ICA Pharma Limitada.
Además, el rotulado incluye información que no coincide con los registros oficiales, como datos de fabricante y titular que no están avalados por las autoridades sanitarias, lo que confirma que se trata de un producto fraudulento.
Riesgos para la salud pública
Según explicó William Saza, coordinador del grupo de farmacovigilancia del Invima, estos productos representan un riesgo para los consumidores porque no han sido evaluados en aspectos fundamentales como calidad, seguridad y eficacia.
Esto significa que su consumo podría provocar efectos adversos, interacciones desconocidas con otros medicamentos o complicaciones de salud, especialmente en niños, adultos mayores o personas con enfermedades preexistentes.
Recomendaciones de las autoridades
El Invima pidió a las personas que estén utilizando el jarabe Hedera Helix + Propóleo de Zanecol suspender inmediatamente su consumo y acudir a un médico si presentan reacciones adversas.
Asimismo, la entidad hizo un llamado a verificar siempre el registro sanitario de los medicamentos antes de adquirirlos y evitar comprar productos promocionados en internet, redes sociales o cadenas de mensajería sin respaldo oficial.
Finalmente, se instó a secretarías de salud, IPS y autoridades locales a reforzar las labores de inspección, vigilancia y control para retirar del mercado este producto, así como adelantar medidas sanitarias como su incautación y destrucción.









