domingo, noviembre 30, 2025
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La promo 1975 del Liceo de Bolívar tendrá su graduación 50 años después

Algunos de los bachilleres de la promo 1975 del Liceo de Bolívar de Cartagena. // Foto: cortesía – Berne González

Este sábado 29 de noviembre, la última promoción del Liceo de Bolívar en Escallón Villa revivirá su historia en una ceremonia que busca honrar su legado académico y social.

Si había unos estudiantes “revolucionarios”, como muchos los recuerdan, eran los del Liceo de Bolívar de Cartagena, una institución educativa creada el 31 de enero de 1950 con la firma del entonces gobernador Alfredo Araújo Grau y donde hoy funciona el Colegio Departamental Nuestra Señora del Carmen.

Su nombre se hizo célebre por su alta calidad educativa. De sus aulas salían algunos de los mejores puntajes del país, formados por profesores muy bien preparados, vistos como modelos a seguir, y por estudiantes para quienes no existían límites cuando se trataba de alcanzar el éxito, aunque ello implicara asumir grandes retos con disciplina y excelencia.

TOMADA DE: eluniversal.com.co

La mediocridad no tenía espacio allí, incluso cuando muchos provenían de barrios pobres y familias vulnerables. Un ejemplo elocuente es que hoy cientos de sus egresados son profesionales de alto impacto a nivel nacional en áreas como la salud, la docencia, la política, la ingeniería y el arte.

La historia de la promoción 1975 del Liceo de Bolívar
Si algo distinguía a los alumnos cuando el colegio funcionaba en la avenida Pedro de Heredia, sector Escallón Villa, frente al Centro Auxiliar de Servicios Docentes (CASD Manuela Beltrán), era su carácter contestatario. Sus protestas no se hacían esperar cuando presenciaban lo que consideraban una injusticia.

Berne Antonio González Villegas, egresado del Liceo Bolívar en la promoción 1975 y hoy docente, recuerda que, “los estudiantes de esa época éramos muy sensibles a las problemáticas sociales y económicas de la ciudad, como un alza en el transporte o en los productos. Salíamos a defender los intereses de la comunidad cartagenera y protestábamos contra la corrupción administrativa”.

Ante cualquier situación que juzgaran lesiva, “bloqueábamos la avenida”, dice Berne. Cuando la Policía llegaba para dispersarlos por la fuerza, recibía como respuesta una lluvia de piedras. “En esa última protesta recuerdo que los estudiantes mayores, los que ya tenían orientación política de izquierda, cogieron brea caliente y se la tiraban a la Policía. Varios buses de transporte urbano fueron volteados en señal de protesta, y eso se convirtió en un foco problemático”, relata.

Ese último paro, que terminó en la erradicación del Liceo y su traslado a Daniel Lemaitre, tuvo como detonante las manifestaciones en contra de los traslados de profesores hacia María La Baja y El Carmen de Bolívar, además de lo que consideraban un mal manejo de los recursos del colegio “que estaban destinados para una cosa y los usaban para otra, o simplemente se perdían”, afirma el docente.

Una decisión que marcó a toda una generación
El episodio cayó como un golpe sin anestesia para la promoción 1975. Llegó diciembre, y la ilusión de estar bien pulidos y recibir, en un acto solemne, el diploma frente a familiares y amigos, se esfumó en un instante. No hubo ceremonia de grado. Como represalia por las protestas, las autoridades de la época cancelaron el acto. El título se retiró por ventanilla.

Medio siglo después, esa deuda será saldada por todo lo alto. Más de 80 bachilleres egresados del Liceo de Bolívar —la última promoción de la sede en Escallón Villa— recibirán este sábado 29 de noviembre su tan anhelada graduación, en un acto simbólico de dignificación.

La cita será a las 10:00 de la mañana, en la misma sede, con el acompañamiento de la Secretaría de Educación Distrital.

“Acompañarlos en esta ceremonia, más que un gesto institucional, es un acto de justicia emocional, un reconocimiento al valor de sus trayectorias y una forma de saldar una deuda simbólica con quienes, pese a las circunstancias, llevaron con orgullo el nombre del Liceo de Bolívar”, afirmó el secretario de Educación, Alberto Martínez Monterrosa.

Y agregó: “Hoy honramos una historia que merecía ser contada de otro modo. Hace 50 años, la promoción de 1975 egresó sin vivir la ceremonia solemne de graduación. Hoy, con el reencuentro de amigos y la develación de una placa, queremos cerrar esa etapa para ellos.”

Una reivindicación que llega medio siglo después
Para el docente Berne y para el resto de los bachilleres, este momento quedará grabado para siempre.

Estoy muy feliz porque nos encontraremos y recordaremos a la administración educativa que nosotros fuimos una de las mejores instituciones que tuvo Cartagena y Bolívar, considerados la universidad del bachillerato en el departamento.»

Berne González, docente.
Por su parte, Monterrosa subrayó que todos estos egresados, al salir del colegio, “siguieron construyendo ciudad a través de sus profesiones y sus empresas. Aquí tenemos presidentes de compañías, investigadores universitarios, científicos, emprendedores y educadores”.

Hoy, medio siglo después, hay felicidad, aplausos, abrazos y lágrimas de alegría. Aunque algunos liceístas fallecieron, la mayoría se encuentra repartida por toda la geografía nacional y también en el exterior, aportando al desarrollo de la sociedad colombiana.