Fotos: paisa.alerta – @RCNMedellin
Con solo 24 años, una egresada del CES superó a laboratorios internacionales con una investigación clave para la reproducción bovina.
La científica colombiana Raquel Ochoa Restrepo, de 24 años y egresada de la Universidad CES, obtuvo uno de los galardones más importantes del mundo en biotecnología reproductiva animal. La joven investigadora se impuso en una competencia internacional realizada en Estados Unidos, en la que participaron laboratorios y centros científicos de alto nivel.
La International Embryo Technologies Society (IETS) otorgó el reconocimiento por los aportes científicos que impulsan avances en reproducción animal y mejoramiento genético del ganado. Esta organización reúne a expertos globales en biotecnología, reproducción asistida y desarrollo agropecuario.
El premio destaca investigaciones con impacto directo en la productividad y sostenibilidad del sector ganadero a nivel mundial.
Un avance clave en la reproducción bovina
La investigación de Ochoa se centró en optimizar la congelación de espermatozoides bovinos, una técnica fundamental en la inseminación artificial.
A través del uso de una molécula especializada, la científica logró proteger las células reproductivas del daño que ocurre durante el proceso de congelamiento. Como resultado, los espermatozoides conservaron su viabilidad por más tiempo y con mayor calidad biológica.
Este avance permite que los procesos reproductivos sean más eficientes y que los terneros nazcan en mejores condiciones de salud. Además, fortalece los sistemas productivos ganaderos en diferentes regiones del mundo.
Una investigación en biotecnología que superó a laboratorios internacionalesEmpty heading
Cada año, la IETS abre una convocatoria global para reconocer los estudios más innovadores en reproducción animal asistida. En la edición más reciente participaron cerca de 300 investigaciones de universidades y centros científicos de distintos países.
Raquel Ochoa presentó su trabajo en agosto de 2025, luego de desarrollarlo en los laboratorios de la Universidad CES. En octubre, el comité evaluador la seleccionó entre las cuatro finalistas, un logro que ya la ubicaba entre las mejores investigaciones del mundo.
En la fase final, realizada en Estados Unidos, su proyecto obtuvo el primer lugar. La joven científica superó propuestas de instituciones con amplia trayectoria en biotecnología reproductiva.
Según la organización, el estudio sobresalió por su aplicación práctica en la criopreservación celular y por su potencial para transformar la reproducción bovina a gran escala.
El trabajo de Ochoa tiene implicaciones directas en la reproducción bovina, uno de los pilares de la industria agropecuaria. Al prolongar la vida útil y calidad de los espermatozoides congelados, se incrementa la efectividad de los programas de inseminación artificial, se optimizan recursos y se mejora la genética del ganado.
Especialistas señalan que este tipo de avances permite reducir pérdidas, fortalecer la productividad rural y facilitar el acceso a material genético de alta calidad en diferentes territorios.
Además del impacto técnico, el reconocimiento posiciona a Colombia y a Antioquia dentro del mapa mundial de la investigación científica aplicada al sector agropecuario, demostrando la capacidad de los centros universitarios del país para producir conocimiento competitivo a nivel internacional.
La Universidad CES destacó el logro como un ejemplo del valor de la investigación académica y del acompañamiento a jóvenes científicos en procesos de innovación.
Una trayectoria construida desde la formación universitariaEmpty heading
Raquel Ochoa desarrolló su proyecto como parte de su proceso académico, impulsada por el interés en mejorar las técnicas de reproducción animal y aportar soluciones concretas al sector productivo.
Durante meses trabajó en pruebas de laboratorio, análisis celulares y evaluación de resultados hasta perfeccionar el uso de la molécula protectora que permitió optimizar la congelación de espermatozoides.
Su trabajo refleja la importancia de la investigación científica aplicada, especialmente en áreas como la biotecnología, donde los avances tienen efectos directos en la seguridad alimentaria y la sostenibilidad económica.
Con este reconocimiento, se abre la posibilidad de que su estudio sea replicado y ampliado en otros países, beneficiando sistemas ganaderos a gran escala.









