Las disidencias de las Farc serían responsables de coordinar asonadas contra la Fuerza Pública. Foto: REDES SOCIALES
Dos hombres señalados de liderar asonadas fueron capturados y presentados ante jueces de control de garantías.
Una investigación de la Fiscalía permitió establecer lo que parecía tan evidente para las autoridades: las asonadas contra la fuerza pública en diferentes regiones del país tenían una motivación, presión o impulso de los grupos criminales que defienden los cultivos ilícitos, el control del narcotráfico o la minería ilegal.
El secuestro de militares en supuestas exigencias sociales no era otra cosa que un “plan articulado” con las disidencias de las Farc en el propósito de alejar a las autoridades de los cultivos ilícitos y el tráfico de estupefacientes. Movían a la población y retenían contra su voluntad a los uniformados.

“El primer hecho ocurrió entre el 6 y el 8 de marzo de 2025, en el corregimiento El Plateado, e involucró a 28 policías. El segundo se registró en junio del mismo año y estuvo dirigido contra 57 militares que fueron llevados a la fuerza de la vereda La Hacienda al sector Fondas, en El Tambo. El tercer evento delictivo sucedió entre el 7 y el 8 de septiembre de 2025, en el cerro El Tigre ubicado en el corregimiento Honduras, donde 72 militares fueron retenidos”, dijo la Fiscalía.
Las investigaciones permitieron establecer a dos personas como responsables de coordinar, servir como negociadores y movilizar a la población en contra de la fuerza pública y con el único objetivo de obligarlos a salir de los territorios, de esta manera garantizar que los operativos no se extiendan a los laboratorios y cultivos para el procesamiento de cocaína.
“La Fiscalía General de la Nación presentó ante un juez penal de control de garantías a Duberney Galvis Plaza y Juan Pablo Giraldo Mena como presuntos responsables de tres secuestros de integrantes de la fuerza pública, ocurridos entre marzo y septiembre de 2025, en Argelia y El Tambo (Cauca)”, advirtió el ente acusador.
Los detalles que se conocieron en el curso de la investigación advierten que esas movilizaciones, supuestamente sociales, no eran otra cosa que una cortina de humo para mantener a raya las fuerzas militares y evitar el control del Estado en algunos territorios ahora en poder de las disidencias de las Farc. Los capturados tenían una misión particular.
“Galvis Plaza y Giraldo Mena son señalados de cumplir roles de dirección, coordinación y negociación, dar instrucciones para mantener a los funcionarios en cautiverio y posteriormente sostener diálogos con entidades estatales para que brindaran concesiones al grupo armado ilegal Carlos Patiño y así concretar las liberaciones”, señaló la Fiscalía.

Un fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales les imputó los delitos de secuestro extorsivo y concierto para delinquir, las dos conductas agravadas. Los procesados no aceptaron los cargos y un juez penal de control de garantías les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario.









