Foto: Jaime Pérez y fundación Sumapaz
Con este ya son 29 los líderes asesinados en el país en lo que va de 2026, 6 de ellos en Antioquia.
Wílmer Benítez era un líder social, comunitario y deportivo muy distinguido en el corregimiento de Margento, en el municipio de Caucasia, Antioquia. Había sido reportado como desaparecido el pasado viernes 6 de marzo, día que salió de su casa a tempranas horas de la mañana.
La preocupación de su familia y de la comunidad a la cual ayudó por mucho tiempo fue de menos a más al ver que no había ninguna pista que indicara dónde podría estar. Una semana después, fue hallado sin vida a orillas del río Cauca, en jurisdicción de Nechí, junto a unos costales llenos de piedra que habían sido sujetados a su cuerpo para evitar que lo encontraran.

“Según la primera información, hombres del Clan del Golfo serían los responsables de su tortura y posterior asesinato. Este crimen ocurre en una región donde la Defensoría del Pueblo ya había advertido graves riesgos para la población civil, debido a la presencia y disputa entre grupos armados ilegales en el Bajo Cauca antioqueño, una situación que sigue generando homicidios, amenazas, desplazamiento y control armado sobre las comunidades”, dijo Leonardo González Perafán, director de Indepaz y del Observatorio de Derechos Humanos y Colectividades.
Por su parte, el Centro Nacional de Memoria Histórica se pronunció rechazando tales crímenes, invitando a que este tipo de hechos no sean normalizados ni por el Gobierno Nacional ni por la comunidad en general.
“Tal como se expuso en el informe Medellín: memorias de una guerra urbana, la normalización de la muerte como método de resolución de conflictos es una herencia que aún hoy golpea a Antioquia. El caso de Wilmer, atado y arrojado al río, es un espejo de esas dinámicas de terror que buscan silenciar la voz de las comunidades y despojar de sentido a la labor social”.
Otros tipos de organizaciones como la Fundación Sumapaz y CORPADES también expresaron su descontento con lo ocurrido, solicitando una intervención inmediata por parte de las autoridades en diferentes puntos del Bajo Cauca donde el conflicto no da tregua.
“Desde Indepaz rechazamos este crimen y reiteramos la urgencia de garantías reales de protección para el liderazgo social y presencia integral del Estado en estos territorios”, agregó González Perafán.
En lo que va de 2026, ya van 29 líderes sociales asesinados en el país, de los cuales 6 de las víctimas se han registrado en Antioquia, una cifra alarmante en tan solo el primer trimestre de este año.









