Fotos: Óscar Olivares
El artista venezolano levantó en Zacamil un mural de 13 metros con más de 100 mil tapas recicladas y marcó un récord mundial.
El artista venezolano Óscar Olivares volvió a hacer historia en San Salvador al inaugurar el mural de tapas plásticas recicladas más alto del mundo, con una altura de trece metros.
La obra se levanta en la colonia Zacamil y reúne más de 100.000 tapas que la comunidad y recicladores locales recolectaron, logrando un récord sin precedentes en este tipo de intervenciones artísticas.
Una Gioconda salvadoreña hecha de plástico reciclado
El mural representa una reinterpretación latinoamericana de la Mona Lisa: una figura femenina con vestimenta tradicional que simboliza identidad, diversidad y renacimiento.
“Podría ser cualquier mujer, porque el renacimiento de El Salvador y de Latinoamérica está en cada ciudadano común”, expresó Olivares en sus redes sociales.
La pieza destaca no solo por su dimensión, sino por su mensaje: el arte como herramienta de transformación social y ambiental.
El trabajo articulado entre vecinos de Zacamil, recicladores y la Asociación Nacional de Recolectores y Recicladores de El Salvador, junto con organizaciones como Custom Made Stories Foundation y Full Painting, hizo posible la ejecución del mural.
Cientos de personas recolectaron las tapas y participaron activamente en el proceso, dando nueva vida a residuos plásticos que, de otra manera, habrían terminado en vertederos.
Para el artista, la colonia se está convirtiendo en un “enorme museo abierto”, impulsado por intervenciones de muralistas nacionales e internacionales que han transformado el espacio público.
El artista con una trayectoria internacional marcada por el reciclaje
Este mural es el número 46 en la carrera de Olivares, quien se ha consolidado como referente mundial en la técnica de ensamblaje con tapas plásticas.
A lo largo de su trayectoria ha reutilizado cerca de dos millones de piezas en países como Venezuela, México, Arabia Saudita, Francia, Aruba, Panamá e Italia. En Venezuela realizó uno de sus proyectos más ambiciosos en Guatire, con más de 400.000 tapas ensambladas.
Su trabajo ha sido reconocido con premios como el Iberoamericano de Emprendimiento Online (2015) y el Mara de Oro (2017), entre otros galardones.
Arte, reciclaje y renacimiento urbano
Más allá del récord, la obra en Zacamil se integra a un proceso de transformación urbana que combina arte, participación ciudadana y conciencia ambiental.
Con trece metros de altura y miles de piezas reutilizadas, el mural no solo impone una marca mundial: también se convierte en símbolo de cómo el trabajo colectivo puede convertir residuos en identidad, y comunidades en referentes culturales.









