ECUADOR:
SUELDOS. Los jóvenes son los principales afectados con salarios básicos desconectados de la realidad del Ecuador.
Aunque la intención es proteger a los trabajadores, un salario mínimo más alto que lo que la economía puede pagar termina cerrando la puerta del empleo formal a miles de jóvenes y empujándolos a la informalidad.
Desde enero de 2026, el Salario Básico Unificado (SBU), acordado entre empleadores y empleados, será de $482 al mes, es decir, $12 más que lo registrado este 2025. La pregunta es si ese aumento es mucho o poco.
TOMADA DE: https://www.lahora.com.ec/

Para Pablo Lucio Paredes, director de la Escuela de Economía de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), el aumento es pequeño en términos nominales, pero profundamente dañino en términos estructurales, y lo razonable habría sido no subirlo.
¿Por qué dice eso Lucio Paredes? La razón: el salario básico está fijado por encima de lo que la economía ecuatoriana, en promedio, puede pagar, y cuando eso ocurre, el resultado no es mejores salarios, sino menos empleo formal, especialmente para jóvenes y trabajadores con baja calificación.
Productividad baja, costo laboral alto
Según Pablo Lucio Paredes, quienes ingresan al mercado laboral se dividen en dos grandes grupos:
personas con baja calificación formativa (la mayoría), y
personas con mayor formación y productividad.
El problema se concentra en el primer grupo. Las empresas, sobre todo las pequeñas, que son la mayoría y las que más empleo generan, comparan la productividad mensual esperada del trabajador con el costo total de contratarlo formalmente.
En 2026, ese costo será muy superior al salario nominal:
Costo de contratar formalmente: $482 (SB) + $199 (beneficios de ley) = $681 al mes
Para un joven con baja productividad inicial, ese nivel de costo resulta inviable para miles de empresas.
El ingreso promedio en el mercado laboral ecuatoriano es menor que el salario básico
Las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) muestran con claridad el descalce, o el abismo que existe entre norma y realidad.
Ingreso por tipo de empleo:
El empleo formal, que representa el 37% de todo el empleo, tiene un ingreso promedio de $727,4 al mes.
El subempleo, que representa el 20% de todo el empleo tiene un ingreso promedio de $226,1 al mes.
El otro empleo no pleno, que representa el 30,4% de todo el empleo, tiene un ingreso promedio de $232,9 al mes.
El empleo no remunerado, que representa el 8,5% de todo el empleo, tiene un ingreso de $0.
Al ponderar estos ingresos según su peso real y normalizar los datos, el resultado es contundente: el ingreso promedio mensual de una persona ocupada en Ecuador (formal e informal) es de alrededor de $448.
Ese ingreso contrasta con los $681 al mes que cuesta, como mínimo, contratar formalmente a una persona en el país. Es decir, existe una brecha de $233 entre lo que paga el mercado laboral ecuatoriano en promedio, y lo que exige la ley para contratar formalmente a alguien.
Para Lucio Paredes, esta es la explicación central de por qué apenas el 37% de la Población Económicamente Activa (PEA) tiene un empleo adecuado (40 horas semanales y al menos el salario básico), mientras el resto sobrevive en el subempleo, el empleo no pleno o la informalidad.
“El salario básico debería estar 30% o 40% por debajo del salario promedio, justamente porque es el piso del mercado laboral”, sostiene Paredes. Cuando ocurre lo contrario, como hoy en Ecuador, se produce un efecto perverso:
se protege a quienes ya están dentro del empleo formal,
y se excluye a quienes buscan entrar, sobre todo jóvenes.
Lejos de mejorar ingresos, el salario mínimo alto reduce oportunidades, empuja a la informalidad y, en el peor de los casos, empuja a los jóvenes a alternativas peligrosas o ilegales.
¿Qué hacer para generar empleo formal en Ecuador?
Existen cuatro líneas de acción para realmente generar empleo formal en Ecuador:
1. Un salario básico más bajo para nuevos entrantes. Especialmente para jóvenes con baja calificación. El ingreso inicial sería menor, pero se compensaría con experiencia, aprendizaje y empleabilidad futura, una política más eficaz que los incentivos tributarios temporales.
2. Flexibilidad laboral real. Mejor adecuación de horarios, horas extras, costos de despido y condiciones contractuales, reduciendo el riesgo de contratar.
3. Formación y transición laboral. Invertir en capacitación y facilitar el paso entre empleos es más sano que intentar “congelar” empleos existentes con salarios altos y normas rígidas.
4. Reformas para crecer más rápido. Sin crecimiento económico no hay empleo. Ecuador necesita reformas que permitan crecer al menos el doble de la tasa actual para sostener mejores salarios en el tiempo. En otras palabras, Ecuador debe crecer entre 5% y 6% anual si realmente quiere generar empleo con sueldos más altos. (JS)
El mercado laboral ecuatoriano en tres cifras
Según el INEC, si se toma a todas las personas con empleo en Ecuador, se puede concluir lo siguiente:
El 50,2% está en el sector privado y gana en promedio $445,1.
El 41,4% es independiente y gana en promedio $350,5.
El 7,9% está en el sector público y gana en promedio $982,4.









