El mensaje es insistente: el mejor momento de la ciudad comienza cuando decides que sí te importa.
El movimiento que promueve el orgullo activo y la cultura ciudadana.
Cartagena atraviesa un momento distinto. Algo empieza a transformarse en la manera como la ciudad se mira y se vive a sí misma. Cartagena Sí propone hoy una narrativa que va más allá del discurso optimista: convertir el orgullo en acción cotidiana y la pertenencia en corresponsabilidad ciudadana.
“La premisa es clara: cuando una ciudad siente que está en su mejor momento, se comporta mejor. Ese cambio se refleja en gestos simples pero significativos: cuidar lo público, respetar al otro, cumplir normas básicas de convivencia, ceder un puesto en Transcaribe y asumir que cada decisión individual tiene impacto colectivo”, describe Catalina Araújo, directora creativa de El Universal.
Esta nueva etapa del movimiento se construye sobre una idea central: Cartagena es más que el lugar donde dormimos o trabajamos, sino un proyecto que armamos entre todos. De ahí que el énfasis esté puesto en la relación emocional de la gente con su ciudad, entendida como el punto de partida para generar transformaciones reales y sostenidas.
El concepto de orgullo activo se expresa también en una invitación directa al ciudadano. Amar a Cartagena es una práctica diaria:
Ámala.
Quiérela.
Vívela.
Respétala.
Disfrútala.
Apóyala.
Abrázala.
Gózala.
Cuídala.
Desde esta perspectiva, el mejor momento de Cartagena es este: cuando cada persona decide creer en su ciudad, cuando entiende que su comportamiento también construye reputación y futuro. Si alguien llega a Cartagena hoy, llega a una ciudad que quiere verse a sí misma en su mejor versión.
El mensaje es insistente: el mejor momento de la ciudad comienza cuando decides que sí te importa. Porque a Cartagena la construimos todos los días, en la forma como transitamos sus calles, usamos sus espacios y nos relacionamos entre nosotros. La ciudad que se sueña empieza con cada gesto cotidiano.
Instituciones, empresas y medios de comunicación
Cartagena Sí busca articular ciudadanos, instituciones y empresas alrededor de un mismo propósito: reforzar el sentido de pertenencia y promover prácticas de cultura ciudadana que se noten en la vida diaria, como un movimiento que entiende que la gente cuida lo que siente suyo.
“Hoy, el mensaje es claro: elegimos ser mejores con nuestra ciudad. Y cuando eso ocurre, el cambio deja de ser una idea y empieza a hacerse visible”, concluye Araújo.










