Foto: cortesía.
Propuestas incluyen ajustes urbanos y acciones para fortalecer la identidad local.
La administración distrital de Cartagena y líderes del barrio Getsemaní avanzan en una hoja de ruta conjunta para enfrentar la gentrificación y proteger la identidad cultural de uno de los sectores más emblemáticos de la ciudad.
El alcalde Dumek Turbay sostuvo un encuentro con representantes comunitarios para revisar y fortalecer el Plan Especial de Salvaguarda (PES) “Vida de Barrio”, una estrategia orientada a preservar las tradiciones, promover el regreso de familias y equilibrar la actividad turística con la vida residencial.
El mandatario reiteró que el Distrito asumirá compromisos concretos para acelerar la implementación de medidas estructurales. “Yo sueño con que todo esto se concrete rápido. Preservar la esencia del barrio. Ya los habitantes tienen el camino trazado y entregaron todo su esfuerzo e insumo; ahora nos toca a nosotros para que esto se consolide. Tiene que ser una realidad”, expresó.
El PES se consolida como un instrumento clave para la gestión del patrimonio cultural, con lineamientos enfocados en proteger la vida barrial y responder a problemáticas históricas como la salida de residentes, la pérdida de tejido social y las afectaciones al patrimonio.
En ese sentido, el alcalde subrayó el alcance de las acciones: “Cuentan con nosotros 100%. Desde la infraestructura hemos podido honrar al barrio, pero sabemos que hace falta mucho más. Estamos avanzando en temas como la red eléctrica y pueden tener la certeza de que este gobierno está comprometido con ustedes”.
Caída poblacional y medidas para recuperar habitantes
Uno de los puntos más críticos expuestos por la comunidad fue la drástica reducción de la población en Getsemaní. Según cifras presentadas por líderes locales, el número de habitantes pasó de 5.378 en 2005 a 448 en la actualidad, lo que representa una disminución del 92%. Además, solo el 16% de los inmuebles mantiene uso residencial.
Ante este panorama, voceros del barrio plantearon medidas como la actualización catastral para diferenciar predios comerciales de los residenciales, la creación de un impuesto predial diferencial para residentes y ajustes en tarifas de servicios públicos. Estas propuestas buscan frenar el éxodo y facilitar el retorno de familias tradicionales.
“Este par de decisiones estratégicas y sociales promoverá la habitabilidad de familias y el regreso de muchas de ellas; más en el marco del Proyecto La Resistencia que traerá de regreso a más de 800 personas nativas del barrio que se han ido por la gentrificación”, expuso Caballero, líder comunal.
El proyecto “La Resistencia” contempla la construcción de 200 viviendas de interés cultural como parte de un modelo comunitario que apunta a recuperar el arraigo y la permanencia en el territorio.
Infraestructura, cultura y seguridad: compromisos del Distrito
Durante el encuentro también se definieron acciones en materia de infraestructura, espacio público y seguridad. Entre los anuncios se incluye la posible adquisición de una sede de la Institución Educativa La Milagrosa para su ampliación, la recuperación de la Plaza de La Trinidad y el fortalecimiento de actividades culturales y deportivas tradicionales.
El alcalde insistió en la necesidad de darle un tratamiento prioritario al barrio dentro de la planificación urbana: “Como gobernante quiero construir obras que permanezcan, porque esto es más que poderoso. Aquí hay una responsabilidad histórica: evitar la gentrificación y proteger la vida de barrio”.
Así mismo, se proyecta la implementación de un “Corredor Seguro” que conectará puntos estratégicos del Centro Histórico hasta Getsemaní, junto con medidas para mejorar el control del espacio público y la organización del turismo.
En esa línea, líderes comunitarios destacaron la importancia de consolidar un modelo turístico sostenible. “Se trata de promover una oferta turística sostenible y en equilibro con el arraigo cultural y barrial. Este modelo será referente mundial y muchas ciudades y países están a la expectativa de lo que hagamos con Getsemaní; y así sirva de modelo a seguir”, afirmó la lideresa Nilda Meléndez.
El proceso de concertación entre la Alcaldía y la comunidad se extenderá por tres meses, con el objetivo de iniciar la ejecución de las acciones en agosto. La apuesta, según el Distrito, es garantizar la permanencia de los residentes y salvaguardar el legado cultural de Getsemaní frente a las presiones del desarrollo urbano.









