El país define este fin de semana el nuevo Congreso y se determinará el resultado de las consultas presidenciales; conozca cómo marcar el tarjetón y qué delitos electorales denunciar.
Este domingo, luego de meses de campaña, los candidatos que buscan una curul en el Congreso sabrán si resultaron elegidos. En medio de una contienda convulsa, permeada por descalificaciones, hechos de violencia e incluso advertencias anticipadas de un supuesto “fraude”, finalmente se conocerá la nueva composición del Legislativo.

Por eso estas votaciones son determinantes. Su voto es clave y no hay margen de error. Aquí le mostramos el paso a paso para votar en el tarjetón y, además, le explicamos cuáles son los delitos electorales para que no incurra en ninguno.
El primer paso es consultar el puesto de votación a través de la página web de la Registraduría Nacional o mediante la aplicación móvil A Votar. Para ello, el elector debe ingresar su número de cédula y verificar el lugar donde está habilitado para ejercer su derecho al sufragio.
Este domingo 8 de marzo, día de la jornada electoral, cada votante deberá presentarse en la mesa asignada con su cédula de ciudadanía, único documento válido para votar.
Allí, el jurado de votación le entregará los tarjetones correspondientes para Senado y Cámara de Representantes, dependiendo del departamento en el que esté registrada su cédula.
Es importante tener en cuenta que, si desea participar en las consultas presidenciales, deberá solicitar el tarjetón correspondiente, ya que no se lo entregarán automáticamente. Recuerde que hay tres consultas. La primera es la “Consulta de las Soluciones: salud, seguridad y educación”, en la que participan los precandidatos Claudia López y Leonardo Huerta.
En el tarjetón también encontrará la “Gran Consulta por Colombia”, en la que aparecen Mauricio Cárdenas, David Luna, Vicky Dávila, Juan Manuel Galán, Paloma Valencia, Juan Carlos Pinzón, Aníbal Gaviria, Enrique Peñalosa y Juan Daniel Oviedo.
Finalmente, está la consulta del “Frente por la Vida”, en la que participan Héctor Elías Pineda, Edison Lucio Torres, Roy Barreras, Martha Viviana Bernal y Daniel Quintero.
Una vez tenga los tarjetones, en el cubículo cada votante encontrará un lapicero para marcar su voto. Si la lista es abierta, deberá señalar el número del candidato y el partido; si es cerrada, bastará con marcar el logo de la colectividad. Luego deberá doblar el tarjetón y depositarlo personalmente en la urna. En caso de que desee marcar el voto en blanco, esta opción aparecerá al final de cada sección del tarjetón.
Posteriormente, cada votante deberá regresar a la mesa para reclamar su cédula y recibir el certificado electoral.
Los delitos electorales
Hay ciertos aspectos que no se pueden pasar de largo, por ejemplo, los delitos electorales. Como dice el dicho, “hecha la ley, hecha la trampa”. Y particularmente, en tiempos de coyuntura electoral, esa frase suele cobrar especial vigencia ante los intentos de algunos por “torcer” las reglas de la democracia.
Según la Misión de Observación Electoral (MOE), en el informe “Mapas y Factores de Riesgo Electoral. Elecciones nacionales 2026”: en Colombia hay 170 municipios con algún nivel de riesgo electoral. De estos, 81 se encuentran en riesgo extremo, lo que representa un aumento del 65 % en comparación con las elecciones de 2022.
Particularmente, las zonas que se encuentran en mayor riesgo están en las subregiones de Arauca; Nordeste antioqueño y el Sur de Bolívar; el andén Pacífico; el Norte del Cauca; el Suroriente colombiano (municipios de Meta, Caquetá y Guaviare); y el medio y bajo Putumayo.
Bajo este panorama, comprender cuáles son los delitos electorales y las sanciones que conllevan resulta fundamental para entender que se trata de conductas que afectan directamente la legitimidad del sistema democrático. Estos delitos están tipificados en el Código Penal colombiano y afectan la transparencia y legitimidad de los procesos democráticos. Es por ello que pueden acarrear penas de prisión, multas e inhabilidades para ejercer cargos públicos.
Entre ellos se encuentran la perturbación del certamen democrático, el constreñimiento al sufragante mediante amenazas o presiones, el fraude al votante a través de engaños, el trasteo de votos mediante la inscripción irregular de cédulas y la elección de candidatos que se encuentran legalmente inhabilitados para ejercer el cargo. También se incluye la compra y el tráfico de votos, el voto fraudulento o su facilitación por parte de funcionarios y el retraso injustificado en la entrega de material electoral.


Laura Juliana López







