De acuerdo con la investigación, Hernán Giraldo obligaba a los familiares de las menores para se las llevaran a la cárcel de Itagüí y Barranquilla, donde estuvo preso antes de ser extraditado en el 2008. Foto: Archivo y AP.
El exjefe paramilitar, conocidio como el depredador sexual de la Sierra, reconoció que además de los abusos sexuales obligó a una de las menores a abortar.
Incluso preso, el exjefe paramilitar Hernán Giraldo no dejó de ser un depredador sexual. ‘El Patrón’, como era conocido en las filas de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), se acogió a una sentencia anticipada al aceptar que, durante años, abusó sexualmente de tres niñas de entre 11 y 12 años.
De acuerdo con la Fiscalía, el máximo cabecilla del Frente Resistencia Tayrona aprovechó su posición de poder para obligarlas, entre 2004 y 2006, a sostener relaciones sexuales con él y a vivir en las fincas donde residía.
Pero lo más grave, según el ente investigador, es que estos hechos también ocurrieron durante el proceso de desmovilización de las AUC y mientras sus integrantes se acogían a la Ley de Justicia y Paz.
Así, cuando los líderes del grupo armado aceptaron ir a prisión, entre ellos Giraldo, este continuó cometiendo los abusos contra las menores. Estuvo recluido en las cárceles de máxima seguridad de Itagüí y Barranquilla, adonde llevaban a las niñas para que abusara de ellas.
“La investigación estableció que, para el ingreso a las prisiones, las menores de edad contaban con el permiso de la persona que tenía su custodia. En los centros penitenciarios fueron abusadas sexualmente y sometidas a distintos actos ilícitos por parte del exjefe paramilitar”, indicó la Fiscalía.
Se cree que el hombre pagaba a las familias o las amenazaba de muerte para que realizaran los largos desplazamientos hasta los centros de reclusión.
Era tal el poder del excomandante paramilitar que los guardianes del Inpec permitían el ingreso de las niñas sin siquiera cuestionar el motivo de las visitas. Todo ello ocurría en su celda, la cual, al parecer, había acondicionado para cometer las violaciones.
El expediente judicial describió que los abusos se prolongaron durante años. Una de las víctimas, al cumplir 14 años, quedó embarazada y la obligó a abortar.
Otra dio a luz a un bebé producto de las agresiones reiteradas. A una tercera, que presentaba una discapacidad cognitiva, la utilizada además en condición de servidumbre. Todo ocurrió antes de que a Giraldo lo extraditaran Estados Unidos el 13 de mayo de 2008.
El exjefe paramilitar Hernán Giraldo reconoció los delitos de lesa humanidad
La resolución de acusación contra Giraldo la emitieron el 6 de septiembre de 2022 y los hechos, declarados de lesa humanidad, eran imprescriptibles.
Durante las audiencias preparatorias del 26 de marzo y del 27 de agosto de 2025, Giraldo aceptó su responsabilidad y se acogió a una sentencia anticipada. El mecanismo permitió reducir la pena a cambio de allanarse a los cargos.
El proceso se tramitó bajo la Ley 600 de 2000 y concluyó con una condena de más de 20 años de prisión por los delitos de acceso carnal violento agravado, trata de personas con fines de explotación sexual, aborto forzado y tortura contra persona protegida. A la pena se suma una multa equivalente a 1.086 salarios mínimos legales vigentes de 2006.










