Extranjeros en Medellín, en la mira de las bandas de la escopolamina: así funciona la ‘industria criminal’ detrás de los millonarios robos

En Medellín hay decenas de bandas de la escopolamina que cometen millonarios robos a extranjeros. Hoy se especializan en hurtar criptomonedas.

Medellín tiene un secreto que muchos turistas desconocen hasta que es demasiado tarde. En la capital antioqueña, entre bares, aplicaciones de citas y hermosas mujeres delinquen las bandas de la escopolamina. Son estructuras criminales dedicadas a suministrarles sustancias sedantes a extranjeros para robarles dinero, joyas, objetos de valor y hasta criptomonedas.

TOMADO DE: teleantioquia.coLogo Teleantioquia

Este domingo, 5 de abril, Investigaciones Teleantioquia abre su temporada 2026 con una radiografía de una modalidad delictiva que se ha vuelto estructural. Solo en 2025 dejó más de 50 denuncias oficiales, es decir, un promedio de un caso por semana. Autoridades y Personería advierten que hay subregistro.

La historia que representa un punto de quiebre fue la del profesor y conferencista canadiense Ramazan Gencay, quien llegó a Medellín para participar en un seminario académico y nunca regresó a casa. Su ‘pecado’ fue interactuar con 2 desconocidas.

Lo que siguió fue un paseo millonario del que no salió con vida. Mientras saqueaban sus cuentas bancarias, le suministraron tanto sedante que murió, al parecer, intoxicado. Siete años después, el señalado cerebro de la banda, Dúbier Alberto Bedoya Álvarez, aún no ha sido condenado y continúa afrontando un juicio oral.

Una de las 3 mujeres que participó en el crimen fue sentenciada a casi 30 años de prisión. En la audiencia, le pidió perdón a la esposa del canadiense: «Los errores se pagan y estoy pagando muy caro lo que estoy haciendo», dijo.

En Medellín, las bandas de la escopolamina han montado una industria criminal

Detrás de esta modalidad delictiva hay decenas de estructuras criminales: las Mamacitas, los Calvos, el Ghetto, las Barbies, la Marina. Son organizaciones integradas por mujeres voluptuosas entrenadas para seducir, y hombres que las dirigen para llevarse en horas lo que sus víctimas tardaron años en construir.

«El año pasado logramos desmantelar la estructura de las Barbies, a las cuales se les imputaron 1.190 millones de pesos en hurtos», resalta un miembro del grupo de Hurto a Extranjeros de la Sijín.

Hoy, las bandas de la escoplamina han montado una industria con decenas de empresas de papel, a través de las cuales consiguen datáfonos para vacíar, en cuestión de horas, las cuentas bancarias y las tarjetas de sus víctimas. También se han especializado en desfalcar billeteras digitales.

«Él sintió un cansancio insostenible, se recostó, ella le ofreció un masaje en el cuello… y eso es lo último que recuerda», describió la fiscal de un caso en el que a un ciudadano dominicano lo despojaron de 265 millones de pesos en activos digitales mientras yacía inconsciente y sedado en una lujosa habitación de hotel en El Poblado.

¿Qué están haciendo las autoridades?

Las autoridades han priorizado esta modalidad delictiva. La Fiscalía tiene 5 fiscales asignados para investigar y en la Sijín hay un grupo dedicado exclusivamente a realizar las pesquisas pertinentes.

Pero, ¿es suficiente lo que se está haciendo? ¿Qué tan profundas son las raíces de estas organizaciones criminales? ¿Por qué tantas víctimas prefieren callar? ¿Y qué tan expuesta está realmente la ciudad que se vende al mundo como destino turístico de talla internacional?

El domingo, 5 de abril, a las 7:30 de la noche, después de la emisión del Sistema Informativo de Teleantioquia, destapamos la dimensión de este fenómeno: desde los rostros de quienes ejecutan los delitos hasta los cerebros que los dirigen desde la sombra. ¡No se lo pierda!