Levantamiento de cadáver. Foto: AFP.
En la residencia fue hallada una bolsa con estructuras óseas entre las que fueron preliminarmente distinguidas un cráneo y otras que podrían ser de vértebras y costillas.
En un apartamento del barrio Belén en Medellín fue hallado en alto grado de descomposición el cuerpo de un tatuador que tenía en su poder armas traumáticas, granadas y material de intendencia de la Fuerza Pública y la Fiscalía. También fue identificada una bolsa con restos óseos.
Todo un enigma rodea esta muerte
Los fuertes olores que salían del inmueble llevaron a las autoridades policiales a ingresar y encontrar en una cama cubierto con una cobija el cuerpo de Juan Pablo Arango Uribe, un tatuador de 45 años de edad conocido como ‘Pogo’.

No obstante, lo que ha generado mayor inquietud en el caso fueron los elementos que autoridades judiciales pudieron determinar y fueron incautados tras hacer presencia en el lugar.
Según el reporte oficial, en la residencia fue hallada una bolsa con estructuras óseas, entre las que fueron preliminarmente distinguidas un cráneo y otras que podrían ser de vértebras y costillas.
De igual manera, se hallaron dos chalecos balísticos de policía y reflectivos; seis chalecos de arnés multipropósito; tres guerreras del Ejército; una gorra del CTI de la Fiscalía; una gorra del Gaula; cinco gorras de la Policía Nacional; dos uniformes completos de la misma; así como una chaqueta de la Sijín y la Dijin.
El coronel Juan Carlos Sierra, subcomandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, entregó mayores detalles sobre esta persona que también tenía exhibida más de 20 pistolas traumáticas inservibles que fueron destruidas en el lugar.
“Acude al lugar, cuerpo de policía judicial del CTI a hacer las investigaciones. Testimonios, entrevistas que se han recolectado preliminarmente demuestran que era una persona solitaria, que vivía en la casa, era divorciado, efectivamente hacía días no se veía y al parecer era consumidor de sustancias estupefacientes”, relató.
Por ahora, los esfuerzos de las autoridades se centran en determinar las circunstancias de la muerte de Arango y las circunstancias en las que llegaron todos los elementos incautados en su poder.
Sobre el hombre se conoce que contaba con cinco reportes de antecedentes judiciales: tres como indiciado por asuntos como inasistencia alimentaria, daño en bien ajeno y lesiones, y otros dos reportes como víctima de lesiones y hurto.









