Las fuertes corrientes del río, estaban por ahogar a un joven que fue sorprendido por una creciente súbita.
El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, se convirtió en el salvavidas de un joven motociclista que fue sorprendido por una creciente súbita en la vía que conduce al municipio de Montelibano, donde el río Sinú arremetió hacia la zona de la carretera durante la noche de este martes 3 de febrero.
A pesar de las advertencias emitidas para evitar el paso en el sector, la osadía del motociclista lo llevó a pasar varios minutos agarrado de un árbol, mientras luchaba contra la corriente y pedía auxilio. Justo en ese momento, el gobernador pasaba cerca con su caravana y notó un casco blanco que se movía a lo lejos entre los arbustos y el agua.
«Cuando miro hacia adelante, veo al man ahí y le grito a Felo (su escolta): «Para, dale para allá«. Venía la moto pero yo veía el casco allá, como la cabecita, porque era blanco», contó el mandatario.
El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, rescató de la corriente del río Sinú a un motociclista que estaba siendo arrastrado por el agua. Él y sus escoltas lograron salvar la vida del joven que fue sorprendido por una creciente súbita #VocesySonidos pic.twitter.com/SSgwCumh4Z
— Blu Caribe (@BLUCaribe) February 4, 2026
Fue entonces cuando llegó hasta donde estaba el joven, saltó de su carro y mientras el agua le daba por las rodillas, sacó una navaja que tenía guardada para cortar su cinturón de seguridad y usarlo como lazo que permitiera llegar hasta él. Para esto contó con la ayuda de dos escoltas suyos, quienes terminaron en una cadena humana agarrados de los brazos. Pero la situación, puso en una encrucijada a Jesús, el motociclista en apuros.
«Mi moto, mi moto», se escucha en un video que gritó el joven antes de extender su brazo para agarrar el cinturón de seguridad, refiriéndose a su vehículo que estaba siendo halado por la fuerte corriente.
En respuesta, el gobernador le gritó: «Suéltala, que yo te regalo una». Esto facilitó que Jesús extendiera su brazo y tratara de ir en contra de la corriente para alcanzar el lazo que le estaban ofreciendo.
El gobernador se agarró de una de las puertas de su camioneta, sujetó a uno de sus escoltas y animó para que avanzaran hasta el joven, quien finalmente logró ser puesto a salvo.
«Yo no me acuerdo ni cómo me tiré. El chorro de agua era duro», contó el gobernador, quien posterior al rescate le confirmó a Jesús, el motociclista, que le va a regalar una moto. «Esa moto mañana te la regalo no te preocupes. Lo material se recupera, dale gracias a Dios porque estás con vida, con tu familia. Quédate tranquilo», le dijo el mandatario.









